sábado, 29 de junio de 2013

El aparejo de María Jesús en Brubru


 
Desde hace mucho  sé que María Jesús Álvarez es toda una personalidad de muchos quilates. Su mentor, Luis Álvarez, “Luis de Susana”, era un faro democrático en tierras pravianas que iluminaba la juventud y la oposición antifranquista en Asturias. Allí, en el antiguo solar regio, que precedió a Oviedo como capital española, estaban Luis y Maruja, su mujer, y, en otra derivada, un juez insólito, “Gin”, Eulogio García Fernández, desencantado del franquismo, que terminó procesándolo,  a los que yo frecuentaba a principios de los sesenta.

No fue Luis el primero en hablarme de su discípula aventajada sino mis íntimos Juan Álvarez, que nos acaba de dejar, y Emilia Areces, que profesaba en Los Cabos. Obtener un cuadro político en tiempos muermos no era fácil y María Jesús, casi una niña, ya estaba formada cuando se unió al incipiente resurgir del PSOE. Su paso por tres mandatos como Presidenta de la Junta General del Principado fue luego impecable; ahora es titular de Agroganadería  y Pesca o, con semántica abigarrada, Recursos Autóctonos.


Con una representación de su equipo, Alberto Vizcaíno y Gonzalo Asenjo, y el Presidente de las Cofradías, Dimas García, se vino a Brubru, como la llamaba Cabrera Infante, que confiesa otro mentor intelectual de un asturiano insólito, Antonio Ortega. María Jesús mantuvo aquí diversas entrevistas  en momento en que la política comunitaria marítima está abierta en canal. A algunos de los sucesivos contactos les acompañamos, a la Embajada, a la Comisión y al Parlamento, María Muñiz y/o yo, volcados en nuestro sagrado deber de compromiso con Asturias, que tanto nos anima. Los diputados Ulrika Rodust, Guido Milana, Antolín Sánchez Presedo, Gabriel Mato-Presidente de la Comisión-Lola G. del Hierro, Iratxe García… sostuvieron un diálogo franco y abierto, sobre los nuevos criterios de sostenibilidad, descartes, mareas, artes, convenios, caballa, merluza  y matices diversos. Muy especialmente interesado en oír a los asturianos aprecié al ponente Milana, mi buen compañero italiano, cordial donde los haya, que quiso saber cómo delimitábamos conceptualmente la pesca artesanal “cuando la diputada Sra. Fraga se descuelga poniendo la raya en las embarcaciones de doce metros de eslora”.


Yo ya conocía la autoridad expositiva de Vizcaíno de otra visita a Asturias de colegas parlamentarios, en el mandato anterior, que habían hecho  especial incidencia en el rodaballo. El director general es sabio, convincente, cartesiano, o así me lo parece, porque, en este mundo de despistes mayúsculos, tiene claro hacia dónde se va; fue, sin embargo, un descubrimiento la contundencia benéfica del presidente de las cofradías. A Dimas también lo había valorado  antaño de productivos encuentros, en Villaviciosa y en Argûello pero, ahora, mucho me prestó cómo descartaba la norma de ese guarismo frontera de la eslora y aún de la potencia de los motores para centrarse en las artes, las mareas, las horas veinticuatro, los problemas de cuota…


De agradecer que también se acercara a saludar el diputado  Garriga Polledo, que, vecino de la madrileña Pozuelo, es, no obstante, oriundo de nuestra tierra.


El Ministro Cañete da la impresión de que se mueve más en el objetivo de llegar a Comisario el año que viene, tras su fracaso en las aspiraciones que tuvo a la cartera de Asuntos Exteriores, que en equilibrar las negociaciones comunitarias incluyendo las particularidades asturianas que venturosamente nos trajeron María Jesús y los suyos, pescadores avezados, contra vientos y mareas,  que aquí echaron el aparejo del que siempre se saca.


Otro día, la U.E. devolverá visita, y aún María Jesús y Gonzalo y Tomasa Arce aprovecharán para profundizar una vez más en la P.A.C, que tanto preocupa en su desarrollo y regionalización.


No hay comentarios: