sábado, 23 de febrero de 2013

Harto; prudente no obstante




La situación española, en el contexto europeo, es demasiado para el body que diría un castizo. La confluencia de la crisis, el descomunal paro, la lacerante derivada juvenil, la amenaza de secesión catalana y la corrupción es imposible de abordar sin liderazgo nacional y tensión frontal con la Sra. Merkel.

Al abordar las causas de esta temperatura crítica, heredada o no de otra patología anterior, está siendo altamente preocupante la torpeza del austericidio que cercena el mínimo crecimiento. Prudente hubiera sido hacer un mínimo caso al líder de la oposición que lleva meses acertando sobre la perversidad de los recortes, incompatibles muchas veces, por supuesto que no siempre, con el crecimiento

Todo parece que los remedios del Ejecutivo son peores que la enfermedad, que no era simple constipado. Si el PP lleva un año perjudicando todas las constantes vitales de este renqueante cuerpo social, se hace, sin embargo, necesario optar por, sin abandonar la crítica, introducir factores de apoyo que permitan al gobierno enderezar y sostener el timón, mientras no haya elecciones democráticas y el relevo sea factible constitucionalmente

Desde luego el claro grito secesionista catalán es mugido; el "casi muerte, casi piedra" de la elegía lorquiana. Semejante desafío ha de abordarse desde la base seria y ponderada de la unidad democrática. Juntos en la clarividencia de que, de no resolverse bien este inoportuno contencioso, cuya extrema y enloquecida radicalización no se esperaba, será letal para el país y para el empobrecimiento general. Determinante será conducir una política hábil en las instituciones europeas, y, en especial, en el Parlamento, para persuadir a los catalanes más sensatos de que la UE jamás recogerá las maltrechas costuras de una Cataluña segregada de un país miembro del calibre del nuestro.

También la unidad de acción urge ante la corrupción en la que España no debe desintegrarse. Para ello hay que dar, de consuno, una guerra sin cuartel a la graves síntomas acaecidos en la familia del Rey, en las cúpulas de los partidos, en los dirigentes regionales (la agudización del problema de Cataluña parece una simple consecuencia de aquel tres por ciento que denunció Maragall), que, entre todos, tan calladito pretendían que pasara, o en cualquier otro recoveco político-administrativo, y de forma especial los indecentes espionajes. Sueño desde ha mucho con un país serio, democrático y equilibrado socialmente, al que jamás renunciaré con mi modesta práctica cotidiana, sean cuales sean los imponderables.

Finalmente, la falta de punch contra la perversa política de la Sra. Merkel está condicionando la salida de la crisis. La brillante frase del Presidente de que los españoles precisamos ayudas pero no que se nos dirija debería realmente aplicársela en su alta función; aunque se encuentre contra las cuerdas.  El PP debería apoyarse en el PSOE en la búsqueda de aliados foráneos pues la Merkel, en su mismo grupo popular europeo, no sólo puede perder en Septiembre sus elecciones legislativas, como fracasó ya en todos los Länder, sino que para España, partidismo al margen, sería muy inconveniente que ganara. Parece que el candidato a presidir Europa tras las elecciones del 2014 será para mi grupo Martín Schulz, actual Presidente el Parlamento. Lo que no cabe en cabeza española alguna sería que el del PP fuese un faldero de Merkel. La carta que en su día le entregué personalmente está aún en http://www.antoniomasip.net/2012/11/carta-angela-merkel_7.html 

A tiempo estamos de afrontar retos y evitar que nuestro país no suba a su futuro "con toda su muerte a cuestas". Entonces ya solo quedaría lamentar. Y corear, ahora sí todos al unísono: “¡Que no quiero verla! ".¿Recuerdan? Era, en el verso, "la sangre sobre la arena"

1 comentario:

Anónimo dijo...


SÍ.Y A MÍ.PERO ESTO NO TIENE ARREGLO

ABRAZOS