jueves, 18 de octubre de 2012

Garriga en mi blog



Como no me duelen prendas de reconocer lo que el adversario político escribe cuando lo considero no solo acertado sino digno de difusión, reproduzco aquí el artículo de Salvador Garriga Polledo, con el que me he enfrentado en los comicios europeos

Por lo demás, espero que Salvador sea consecuente con su oriundez asturiana y apoye, como sin duda lo pretende en su fuero interno, la enmienda que introduciría la vía Oviedo/La Espina/Ponferrada en la red transeuropea.


Un trabajo para Hércules

SALVADOR GARRIGA EURODIPUTADO DEL PP

El poema épico «Los doce trabajos de Hércules» narra doce retos que el héroe tuvo que hacer para cumplir la penitencia impuesta por el oráculo de Delfos debido a la ira, su gran pecado capital. Se usan para describir una tarea ingente.

La Unión Europea lanzó el programa «Hércules» en 2004 con el fin de luchar contra el fraude y el contrabando en Europa, particularmente el de alcohol y cigarrillos. «Hércules» va por su tercera fase, que durará hasta 2020.

El contrabando en la Unión es un problema grave. Por sus miles de kilómetros de costa, numerosos puertos y grandes fronteras terrestres muy poco guarnecidas, Europa, continente abierto al comercio, sufre tradicionalmente la entrada ilegal de productos.
El contrabando de cigarrillos es paradigmático. Se calcula que un 10% del tabaco consumido en Europa es ilegal, nunca ha pasado por una aduana, ni ha devengado derechos ni ha sido controlado sanitariamente. Las cifras son mareantes porque un 28% de la población europea un 33% de la española) es fumadora. El consumo ilegal es el equivalente a todo el tabaco consumido por Francia y Alemania.

El tabaco, absolutamente reprobable desde el punto de vista sanitario, origina ingresos fiscales muy altos, hasta el 75% del precio total de la cajetilla son impuestos que financian la sanidad europea, cumpliendo así el principio de reparar el mal causado. El contrabando de cigarrillos supuso el año pasado la pérdida de once mil millones de euros en impuestos perdidos.

Esta tercera fase de «Hércules» incluye la colaboración de poderes públicos y empresas privadas para reforzar las fronteras y los sistemas de control. Con hasta 1.250 millones de dólares contribuirá, por ejemplo, Philip Morris en los próximos años.

Nuevos sistemas informáticos de intercambio de datos entre aduanas, compra de grandes escáneres para controlar contenedores, formación de agentes especializados, financiación de la tarea policial de investigación... muchas líneas de trabajo para luchar contra la corrupción y el crimen organizado.

España fue acusada en los noventa de ser puerta de entrada al tabaco ilegal a través de las rías gallegas, Algeciras y Gibraltar. Un esfuerzo muy serio la convirtió en una referencia europea contra el contrabando por su espectacular disminución. Los españoles no tenemos mucho trabajo que encargar a «Hércules». Sin embargo, las muy virtuosas Holanda, Finlandia y Alemania han fracasado en la lucha y necesitan al héroe. Una lección que los españoles sí podemos dar.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Te honra, Antonio.

J.M

Anónimo dijo...

Estimado Antonio: gracias por enlace y por demostrar que antes que buen político se debe ser buena persona y que ambas van indisolublemente unidas. Felicidades por tu decisión. F.L

Anónimo dijo...

Como tiene que ser :) lo he puesto en
> mis muros :)

S.P.