lunes, 10 de septiembre de 2012

Pérez de Ayala, medio siglo y europeísmo



Aprovecho aniversarios, o tristes decesos, de algunos escritores para reflexionar, conmemorar o dar noticia, desde mi muy particular óptica, de espectros con los que sigo conviviendo (Álvaro Cunqueiro, Miguel Hernández, Dolores Medio, Julián Ayesta, Ángel González, Michel de Montaige, Cervantes, Paco Ayala, Miguel Delibes, Albert Camus, Luis Cernuda, Madariaga, José Saramago...) y aún con el de, quien, controvertido, su conmemoración oficial se suspendió como Louis Ferdinand Céline.



Alguien se ha quejado de que apenas se haya hablado de Pérez de Ayala, fallecido en 1962, ovetense, una de las cumbres de la Literatura del XX. Bien recuerdo que llegaba a Oviedo la noticia de su muerte mientras mi padre se incorporaba, en el Hospital General, tras una operación que desencadenaría su fatal agonía.



Valentín Masip había peregrinado, como Alcalde y como lector fervoroso, a la casa madrileña de Ayala, en varias ocasiones, dónde luego conocería yo, pasando los años, a su familia con la que ultimamos que sus cuatro mil libros personales, algunos le acompañaron a Londres y a Buenos Aires, y su retrato, debido a Sorolla, entrasen en la Biblioteca del Fontán, que lleva su nombre.



Coincidiendo con su medio siglo, en mi zambullida estival en la paradisíaca biblioteca de José Luis Pérez de Castro, me encontré con unas frases del autor de Tigre Juan que, descontextualizadas, podrían corresponder a 2012, como si no llevara muerto cincuenta años:



"Jamás Europa ha sido sujeto pasivo y activo a la vez, víctima y verdugo al unísono, de un cataclismo tan intenso y extenso como ahora. Europa devora sus propias entrañas. Destruye sus propias obras. Y a semejanza de Kronos, engulle sus mismos hijos; aunque es asaz incierto que los llegue a digerir y asimilar".



Pérez de Ayala lo escribió en 1940, autocitándose luego en 1946 y 1961. Yo recupero su decepción europeísta, mientras, aquí, en Bruselas, escucho a Draghi, Presidente del BCE, en una reunión informativa para dulcificar el, aún entonces incierto para España, gran trílogo del pasado jueves de Moncloa (Merkel/Rajoy), Luxemburgo(Pleno BCE) y Bruselas(Rubalcaba/Presidente del Parlamento Europeo).



Por cierto, aquella reunión, el lunes 3 de septiembre, de una treintena de parlamentarios, miembros de la Comisión ECON y alguno más que nos añadimos en plan rondón, fue a puerta cerrada, hasta el punto de prohibirse expresamente que accediera Carlos Robles Fraga, diplomático de nuestra Embajada. Curioso hermetismo, cuando antes de que terminara, la muy ágil corresponsal de la SER, Griselda Pastor, transmitía a toda Europa las novedades de Draghi, con las voces de un diputado italiano y otro francés, mientras mi gran compañero Antolín Sánchez Presedo, Pablo Zalba(PP) y yo, bien fanáticamente interesados en la suscripción comunitaria masiva de eurobonos/deuda soberana y en superar los condicionamientos jurídicos germanos, nos mostrábamos reservados y flemáticos, en apariencia leales al confianzudo compromiso adquirido.



El panorama, en cualquier caso, aún relajándose un poquito, sigue siendo dramático y asaz incierto que Europa, digo Alemania, llegue a digerir y asimilar.



www.antoniomasip.net

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Siempre está bien traer a Pérez de Ayala a colación, Antonio!Ben

Anónimo dijo...

Reflexión extraería, y actual de Perez de Ayala. Europa parece que está embarcada en “un viaje al fin de la noche” – estupidez, brutalidad, sometimiento, y explotación de los “países dominantes” o ricos, sobre los dominados y sometidos o “colonizados” – Un abrazo.Fausto

Anónimo dijo...

Me alegro que esta vez cites a grandes personajes, sobre todo al no siempre reconocido en España Michel Eyquem de Montaigne, hijo de españoles por cierto, jurista, politico y filosofo cuya obra Ensayos deberia ser de lectura obligatoria para bachilleres, padres de familia, ciudadanos y politicos de vocacion o profesion. Tengo el orgullo de que mi hija menor, con 16 años leyo dos de los tres tomos de los ensayos y le ha servido tanto para su vida personal como politica

Anónimo dijo...

No estoy de acuerdo con la cita.Europa,como dijo,Ortega,es la solución