miércoles, 18 de julio de 2012

Sobre la sanción a Andrea Fabra


El Presidente del Congreso ha sancionado a Andrea Fabra por su ¡Que se jodan!, pronunciado contra los desempleados que pierden prestaciones. Es la mínima sanción que, supongo, intenta parar algo de la oleada de críticas a tan soez y sádica frase, pronunciada desde un escaño representativo. La mínima sanción puede indignar por su pretensión de evitar el merecido tratamiento disciplinario mucho más grave, a la altura reparadora,en cualquier caso, del exabrupto.

Si esa diminuta sanción no se recurre por parte de la diputada, supone asumir por ella misma que, en efecto, dijo lo que dijo y que antes negaba. Ha venido a reconocer que mintió de forma meridiana. Usó su escaño para engañar de forma flagrante y, ahora, indubitada y confesa, por lo que merece, en consecuencia, que tampoco quede impune este aspecto descarado de su conducta.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Es impresentable, lo que no entiendo es como el psoe se quedó conforme con su disculpa. ¡TIENEN QUE ECHARLa del congreso¡


CARMEN

Anónimo dijo...

Espero que esta sanción sirva de ejemplo para todos y especial para quienes:
- interrumpen continuamente a los oradores,
- llevan símbolos o camisetas con propaganda sectaria,
- incumplen el reglamento usando frases ajenas al español,
- ofenden a las victimas del terrorismo etarra con justificaciones que atentan a la dignidad
- no asistan a los plenos o comisiones o votan por otros compañeros
- a los visitantes que perturban el orden debido de las cámaras,
- a quienes mal usan los instrumentos y privilegios concedidos para su trabajo como representantes del pueblo
- a todos los que lo merezcan que les caiga el peso de la reparadora justicia en forma de sanción ejemplificante.