sábado, 16 de junio de 2012

SIEMPRE HOPPER CON NOSOTROS

http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/5/5e/Edward_Hopper_Summer_Interior.jpg/300px-Edward_Hopper_Summer_Interior.jpg
Juan Luis Panero, hijo de los extraños, como toda la familia, Leopoldo y Felicidad, nos leyó, en el Campoamor, hace años, una referencia a Hopper en su poética de entonces, creo, inédita, o desconocida, al menos, para mí.

Ahora el Museo Thyssen ofrece todo este verano una amplia antológica de un artista que reflejó como nadie la soledad en la ciudad de la primera mitad del siglo pasado. Tampoco olvido otra muestra, más pequeñita, de la Fundación March. "El último pirata del Mediterráneo" denominaba el novelista Manuel Benavides a Juan March, convertido luego en benefactor del Arte. Los restos de aquellas ediciones de Benavides los distribuía discretamente el gran librero Ricardo Cepeda, desde el mítico desván de Ojanguren en la calle Arzobispo Guisasola. Y a la memoria me vino para "Con vistas al Naranco", cómo Pepito Buylla, el coxiu Buylla, abogado y diputado, se negó a defender la inmunidad parlamentaria del contrabandista mallorquín en las Cortes de la República.

Cada cuadro de Hopper tiene título significativo e, incluso, su historia particular. Así te enteras, v.g., de la devolución a un galerista por el "tufillo comunista" que se desprendería de semejante realismo quietista.

Oviedo no es, desde luego, Nueva York, salvo quizá en la calidad del agua, pero hay escenas de Edward Hopper universales aunque sean también de un mundo ido. Así las habitaciones sobre las vías del tren que poblaron el Cine y la Narrativa americanos. Había una línea de casas para ferroviarios ovetenses que, cuando sufrieron derribo, fueron clientes de mi bufete. Otras siguen ahí y en el mal bautizado por mí mismo "Cinturón Verde". Y en Hopper y en Sinclair Lewis o Dos Passos...

Hopper es imprescindible para comprendernos a nosotros mismos, aunque pocos, si es que hay alguno, se acordarán de aquella críptica referencia de Panero Jr. en el piso Entresuelo del Teatro ovetense por excelencia.


2 comentarios:

Anónimo dijo...

Buenos dìas,Antoñito.Desde niña admiraba a Hopper y pintaba imitations para mì.S

Anónimo dijo...

Buenos dìas,Antoñito.Desde niña admiraba a Hopper y pintaba imitations para mì.S