miércoles, 21 de marzo de 2012

Entrevista en "Aquí Europa"

1 comentario:

Anónimo dijo...

Me gozo e ilustro con tus envíos. Gracias.



La ágil entrevista de Sendín sobrevuela dos temas interesantes: El dubitativo, no digo lento (las prisas no son buenas) proceso de Europa hacia la superación de ser “mercadona”. Entre la disciplina económica germánica y la altiva insularidad sajona se podrían, creo, encontrar otras maneras. La France ofrece mejor síntesis humanista y filosófica. En estos días estoy releyendo a Delors en sus conversaciones con Wolton. Su pensamiento tiene todavía importante vigor.



Creo que el tener bien explicita la cultura cristiana, no en cuanto religión con secuelas del judaísmo, sino en clara superación “del sábado, del templo y de pueblo elegido”, vendría bien a los políticos que, a veces, están obsesiva y sectariamente ideologizados.



Por eso, creo, está en crisis el socialismo "zapateril y sus cuotapartes". Yo de niño, a los doce años, “votaba” a Julián Besteiro. Como dices y subscribo: “No está en un buen momento. El corazón de Europa es socialdemócrata. La renovación del mandato socialista y demócrata cristiano para la presidencia del Parlamento Europeo es, a la larga, ese equilibrio de la institución europea. Pero el daño que hizo el comunismo es tan grande, que ha desprestigiado todo lo que se llame socialismo”.



Claro que en todas partes cuecen habas y en el “capitalismo salvaje” (Juan Pablo II) a calderadas.



También subscribo las palabras que dedicas a Javier Fernández en otro lugar. A mí, sin mucha capacidad de discernimiento y escasa práctica política, me cae bien. Dosificadas oportunamente, la “serenidad, sabiduría y seriedad” que señalas siempre son signos de solvencia social.



Tener y valorar ideas siempre es bueno. Pero coleccionar y amontonar ideas puede ser indigesto. Soy cauto con las ideologías. Séneca decía “iudicia non numeres, sed aestimes”. Las glosa muy bien Feijoo. La democracia no es una escuela filosófica, sino un sistema de gobierno, “el menos malo” o, para ser más positivo, el mejor, siempre mejorable.



Pero ¿Qué coño hago yo metido en este jardín?