viernes, 16 de marzo de 2012

CARTA A LUIS YÁÑEZ

A 9.000 PIES DE LYON,15 de Marzo

Mi Querio Don Luis:

RECUERDO QUE ME HABÍAS DICHO QUE REGRESABAS EN TREN. HA DEBIDO SER, EN CUALQUIER CASO, LA RAZÓN POR LA QUE NO PRESENCIASTE MI SIEMPRE PENÚLTIMO INCIDENTE DE PARLAMENTARIO INADAPTADO AL RITMO.
ESTA VEZ FUE EN LA ZONA DE CONTROL DE METALES DEL AEROPUERTO DE ESTRASBURGO.

Mientras los demás pasaban sin problemas, o con el leve engorro habitual de líquidos u ordenadores-a la mallorquina Rosa le hicieron sacar una lata de foie- a mí me pusieron aparte pues "ALGUIEN ESPECIAL DEBÍA CONTROLARME".
¡Y TAN ESPECIAL!
Esperaron por un perro enorme y me ordenaron le acompañara, ¡al perro!, a un pequeño cuarto, estrecho y largo, en el que apenas entrábamos los dos, ¡el perro et moi!
El perro era tranquilón pero, de sorprendido quizá, ni me miraba ni me olisqueaba.
Al poco entró el policía que se ocupaba, ¡del perro!, y me dijo que debía ponerme de pie y apartarme ligeramente de la silla de ruedas. Al otro lado de la puerta del cuartucho debía de oir el encargado, ¡de mi silla y mío, no del perro!, que protestó airadamente. Entonces el policía se puso a reñir y a asegurar que cumplían, el perro y él, con su deber y que se callara, pero como quiera que mi voluntario defensor continuaba refiriéndose a que me conocía, era parlamentario y aún le parecía intolerable que me escogieran a mí mientras pasaban a los demás sin semejante control, noté que la cosa se complicaba, le pedí tranquilidad y que dejara hacer al poli y al perro para terminar su supuesto deber. Sin embargo, no había sitio para el perro, el policía, la silla y yo mismo fuera de la silla, apoyado levemente en el encargado de la silla.
El policía entonces me permitió salir sentado en la silla, apartándose los otros tres, con lo que quedaron dentro el perro, el tal policía y el de la silla, que habrá sido, supongo, bien olisqueado, no así yo, quien se supone era el objeto de semejante segundo y minucioso control, puesto en pie.
Enseguida llamaron al vuelo,una azafata de tierra me condujo a la carrera, quedando, es de suponer, el olisqueo al encargado de la silla, ya sin silla y sin mí.
Me enteraré del final el mes próximo y te digo entonces.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Será que se están entrenando para cuando Sarkozy se salga del tratado de Schengen y no distinguen la velocidad del tocino.
Un fuerte abrazo
Santiago

Anónimo dijo...

Será que se están entrenando para cuando Sarkozy se salga del tratado de Schengen y no distinguen la velocidad del tocino.
Un fuerte abrazo
Santiago

Anónimo dijo...

Al fin y al Cabo tubist,suerte,Antonio¿Llevabas mucho "costo"?

Anónimo dijo...

La ùltima fella del diputado Masip.Luis Yàñez

Anónimo dijo...

Eso y lo del cable olo te podía ocurrir a tí.Bien lo del ajedrez en la escudos.Carlos