miércoles, 11 de enero de 2012

OBITUARIO EN EL PAÍS (11-ENERO-2012): 'IN MEMORIAM' José María Muñoz-Planas, abogado mercantil


Nació como Muñoz Martínez pero, al acceder a la cátedra, había adoptado y unido los apellidos de su progenitor, como homenaje silencioso, pues, redactor del cotidiano socialista Avance había sido muerto en una saca de presos de la paradójicamente llamada Modelo de Oviedo. José María, fallecido el pasado día 4 a los 76 años, tenía apenas dos años entonces, si bien ese vil asesinato le marcó profundamente. Ni en la intimidad, sin embargo, se refería a su carácter de víctima. Recuerdo cuando le comuniqué que, en uno de sus libros, J. A. Cabezas citaba a su padre, a lo que me comentó, con significado laconismo, "no aclara por qué todos los miembros de la redacción llegaron al Gijón republicano mientras Muñocín quedaba a merced de los golpistas de Aranda y Caballero".
Su sufrida discreción la llevaba también cuando, ya opositor a la cátedra, asistía, a finales de los cincuenta, a la tertulia dominical en casa de su maestro, Rodrigo Uría, en la madrileña calle de Núñez de Balboa, donde solían Ridruejo, Luisón G. San Miguel, el empresario Pedro Rodríguez Arango y otros conspicuos que levantaban bandera contra el régimen. Algunas veces se acercaban Laín, Tovar, Maravall, Meruéndano, Amaro Mesa, Julio Masip... Allí hubo solidaridad con la detención de Ridruejo (no por casualidad al primer nieto de Uría se le puso esos días Dionisio) y se hicieron los preparativos del llamado luego Contubernio de Múnich. Muñoz Planas asistía callado, sabedor de su vulnerable situación personal. Aurelio Menéndez recuerda su extrema austeridad, en un momento en que, desde la pensión, y luego desde el Colegio Mayor -creo que César Carlos-, José María no podía ni pagarse el billete de metro o trolebús, que sustituía con largas caminatas.
En Oviedo, tras pasar por La Laguna, sucedió a Aurelio Menéndez, también íntimo y profesionalmente vinculado a Uría. En el mismo Oviedo surgiría otra cumbre de esa misma especialidad que le precedió ahora en la muerte, Juan Luis Iglesias Prada. Ese grupo que aglutinaría Aurelio, en el que no olvido a Luis Carlón y, en otra generación, a Ángel Rojo, ha tenido una trascendencia académica extraordinaria en la modernización del Mercantil, paralela a la magna contribución de Joaquín Garrigues Díaz-Cañabate.
El rigor y el sacrificio de José María Muñoz-Planas, me consta, han sido heredados por sus hijos, también vocacionados a seguir su estela en el campo de esa rama del Derecho.
Antonio Masip es diputado del Parlamento Europeo.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Gracias.tines muy Buenaventura memoria