lunes, 3 de octubre de 2011

Wangari Maathai: ABRAZAR ÁRBOLES


La reciente y exitosa defensa ciudadana de los árboles franciscos ha puesto de manifiesto el amor ciudadano a flor de piel. Fernando Beltrán, "poeta y nombrador", se abrazó a un árbol del San Francisco para evitar el destierro con los suyos a Madrid. Lo leo cuando mi libro, "Con vistas al Naranco", está a punto de salir y la cita llega, pues, tarde para reproducirla como alguna otra que sí hago de este eminente "ovetense de origen". Saramago hablaba también de cómo su padre, sintiéndose morir, se había despedido rodeando con sus brazos cada uno de sus árboles, y mi amigo Marcos Ana, en un libro que le presenté en el Parlamento, se dolía irresistiblemente, en la cárcel, con una pregunta lacerante y obsesiva,"¿Cómo es un árbol?".

Para Clarín, en carta a José María Pereda, el Campo San Francisco era ya a finales del diecinueve el Parque mejor de España. No obstante, es prácticamente unánime la superación del galicismo "Parque" por "Campo", como señala el médico y escritor José María Izquierdo Rojo en sus "Cuentos ovetenses". Rosario Neira pudiera ser la excepción que confirma la regla: "He regresado al parque (...) y he visto mariposas de oro y muerte/posadas en los labios de la hierba (...) la redondez perfecta del otoño (...)". Pero tampoco quizá sea la brillante Premio Adonais esa excepción pues su Parque poético es innominado; si hubiera añadido San Francisco se habría quizá percatado y recompuesto.

Pero mientras algunos defendemos árboles concretos, se nos ha ido, llevada por el cáncer, la bióloga keniata, Premio Nóbel de la Paz, Wangari Maathai que plantó ¡47 millones de árboles! ¿Cuántos han caído en esa lucha por el medio ambiente? ¡Cuánto supieron de esa dura batalla ecológica en otros continentes, poetas de la talla de Rabindranat Tagore o de Luis Sepúlveda!

En Bruselas hay también árboles notables, y alguno merece mi atención y perorata, hoy, sin embargo, estoy con los de una mujer admirable, que atesoraba semillas para hacerlas crecer, a la que, desde mi escaño, homenajeo aquí modesta y sentidamente.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Muchas gracias, Antonio. Tu cariño es un lujo para mí. Un abrazo muy, muy fuerte. Fernando

Anónimo dijo...

Hola Antonio:
Disfruté este articulo por mi padre quien quiso tanto el Parque San Francisco por el cual caminó a diario para llegar al Instituto....me alegra saber la unidad Ovetense.....OLÉ !
Cariños.
Rita

Anónimo dijo...

Este es uno de entre tus post q pondria en favoritos
Muy bueno
Aprovecho para decirte q yo tb apoyaba la inclusion de Jonas pero los q mandan son cortos de vista
Un abrazo
M L

Anónimo dijo...

Muy bonito. Pero se te olvidó La Tyssen!!!!!!encadenada frende al museo...
CF

Anónimo dijo...

Una preciosidad que he reenviado a varios.Emilio

Anónimo dijo...

MUY BONITO Y QUE PONE DE MANIFIESTO UNA GRAN SENSIBILIDAD COMO LA TUYA

UN FUERTE ABRAZO
Gerardo