lunes, 10 de octubre de 2011

Tasa financiera

Pensar lo impensable.

Anticipar lo que nadie se atreve a augurar.

Nos encontramos en medio de esta crisis que amenaza lo que damos por descontado. ¿Por qué la existencia de la Unión Europea si cuando más solidaridad necesitamos nadie parece arrimar el hombro?¿Por qué presumir la paz social si, recorte tras recorte, nos hundimos más y más en una espiral de decrecimiento?

La primera fase de la crisis se gestó y resolvió en EE.UU. cuando los bancos quebraron en la práctica, y fueron luego rescatados. Esta segunda fase se ha manifestado a través de la deuda soberana de los países miembros de la Unión Europea. Sin embargo, los europeos no estamos siendo capaces de resolverla porque, aunque el turno de la oca enloquecida nos toca a nosotros ahora, carecemos de un auténtico gobierno económico europeo y respondemos tarde y mal a las señales que nos mandan los mercados. Así lo afirma el financiero húngaro-americano Soros en un reciente artículo del "The New York Review of Books". La solución sólo puede venir con una señal contundente de los gobiernos de poner todo la carne en el asador en vez del parcheo al albur de las próximas y constantes elecciones regionales o locales de Alemania. La crisis hay que superarla entre todos pero son los políticos alemanes los que pueden y deben avanzar en la solidaridad común o, en castizo, soltar la tela. Lo que no hagan ya les cogerá de lleno enseguida, como a todos.

Iniciativa encomiable y reclamada desde hace tanto tiempo por los socialdemócratas es la imposición de una tasa a las transacciones financieras del 0.1%, que presentó Barroso, presidente de la Comisión Europea, en un conmovedor debate, por extraño que parezca, en el pleno del Parlamento Europeo la semana pasada. El enérgico rechazo de sus detractores, o el poder financiero de la City londinense, reafirma mi convencimiento. Este impuesto supondría una importante herramienta para relanzar la economía europea y disuadiría a ese capitalismo de casino de operaciones puramente especulativas que sólo sirven para desestabilizar nuestras economías.

Por una vez: Barroso, Sim.

1 comentario:

Anónimo dijo...

No te lo comentará nadie pero es el mejor de tus artículos.El