lunes, 19 de septiembre de 2011

Conferencia Cagliari 16/09/2011


El marco para una reforma del mercado de las auditorías y la política europea sobre para la aplicación de las NIAs (Normas internacionales de auditoría)
El pasado 13 de octubre de 2010 Michel Barnier, Comisario de Mercado Interior, presentó un libro verde sobre el mercado de auditoría cuyas propuestas rompían en dos sentidos con las de su antecesor Charlie McCreevy, en tanto que preventivas e integrales.

Preventivas pues, aunque no se acusa a los auditores de la responsabilidad de la crisis financiera y económica de 2008, si se considera necesario mejorar la independencia del sector de la auditoría con el fin último de garantizar la estabilidad de los mercados, especialmente los financieros. Con este enfoque, Europa no va a la zaga de otras potencias mundiales sino que las lidera con la firme determinación de llevar el asunto al G20.

Integrales, también, al no centrarse en un punto o una serie cerrada de puntos a tratar. La Comisión, con este libro verde, lanza un debate profundo sobre los fines a conseguir (la independencia y la desconcentración del sector) y los medios a utilizar (rotación, auditorías conjuntas, licitación, reforzamiento del escepticismo profesional, prevalencia de la sustancia sobre la forma, separación de los servicios de auditoría de los de no de auditoría, etc.).

Esta misma semana acabamos de aprobar en el pleno de Estrasburgo mi informe de iniciativa, no legislativo, como respuesta del Parlamento Europeo ha dicho libro verde.

Los puntos esenciales de mi informe son:
-Se pide literalmente una investigación de la Comisión sobre el mercado de auditorías.
-Se reconoce el conflicto de interés inherente a la prestación de servicios diferentes a los de auditoría.

-Es favorable a la preparación de "planes de contingencia" para evitar la inmediata desaparición de alguno de los "cuatro grandes" en el caso de que repentinamente se viera sumido en una crisis de confianza.
-Apuesta clara por la auditoría conjunta, con la petición de un estudio por parte de la Comisión de los efectos en costes y en beneficios de auditoría conjunta obligatoria así como su incidencia en la desconcentración del mercado y la consecuencia de la estabilidad financiera.
-La rotación se limita a la petición de un estudio de impacto y se defiende que el mejor sistema sigue siendo el actual de rotación del socio, pero no de la firma de auditores,

-Se matiza la prohibición de servicios distintos a los de auditoría al hablarse de "demarcación", manteniéndose el sistema actual, pues se elabora una lista de las condiciones que pueden ser incompatibles, sin que puedan considerarse puramente incompatibles los servicios en sí, con el consenso general en todo menos en la pretensión socialista de incluir en la lista ejemplos de los servicios considerados incompatibles, que fue rechaza por escaso margen.

-La Licitación gana pues importancia al no haber acuerdo sobre la rotación. No se califica de obligatoria y se limita a las entidades de interés público. Se aumenta el número de empresas que deben participar que no pertenezcan a los cuatro grandes a dos. Se concede un papel preponderante al comité de auditoría que tomará la decisión final y que velará durante el todo el proceso para que no suponga un excesivo aumento de las cargas administrativas.

-La obligación de alertar al supervisor pretendía ser eliminada por Bodu, ponente popular en la sombra (encargado para su grupo político del informe). La redacción final de consenso no habla de obligación pero mantiene el tono imperativo.

-Se consiguió pedir la prohibición de las cláusulas restrictivas y mantener las referencias a certificados de calidad y a las fusiones como medios para reforzar la competencia.

Llegados a este punto nos podemos preguntar si la nueva propuesta favorecerá una mayor dispersión legislativa o en cambio favorecerá la armonización, especialmente a través de las NIAs.

Me permite leerles el tenor literal del apartado de mi informe dedicado a las "Normas Internacionales de Auditoría (NIAs)"
21. Sugiere que la Comisión adopte urgentemente las Normas Internacionales de Auditoría (NIA) clarificadas a través de un Reglamento, lo que permitiría armonizar las auditorías a nivel europeo y facilitaría la tarea de los organismos de supervisión; opina que la auditoría es única, con independencia del tamaño de la empresa auditada, pero que es preciso una aplicación adaptada a las características de las pequeñas y medianas empresas (PYME); recuerda a la Comisión que, aparte de las empresas a las que deberían aplicarse las Normas Internacionales de Auditoría, también existen otras que, aun estando exentas del cumplimiento de dichas normas, no obstante deberían someter su situación financiera a la auditoría por parte de compañías autorizadas;

No podemos olvidar los esfuerzos realizados ya en el libro verde que destaca que Las «NIA clarificadas» deberán aplicarse por primera vez a las auditorías del ejercicio de 2010. Las «NIA clarificadas» son más sólidas en una serie de ámbitos con respecto a las NIA que se utilizaron en las auditorías hasta el ejercicio 2009, pues pueden ofrecer respuestas satisfactorias a los cambios habidos en la naturaleza de la evidencia de auditoría con respecto a la contabilidad del valor razonable, la información sobre estimaciones y
elementos sensibles o el enfoque relativo a las transacciones con partes vinculadas.

Tras la consulta que realizó en 2009, la Comisión ha constatado el respaldo generalizado de las partes interesadas de la UE a la adopción de las NIA a escala de la UE.
Los encuestados consideraban que unas normas comunes en forma de «NIA clarificadas» y NICC contribuirían a realizar auditorías armonizadas y cualitativas que, a su vez, reforzarían la calidad y credibilidad de los estados financieros. Algunos encuestados solicitaron que se
realizara un mayor esfuerzo por adaptar las NIA a las necesidades de las PYME y de las pequeñas y medianas sociedades de auditoría.

Según declara la comisión las NIA clarificadas ya se han adoptado o están en proceso de adopción en la mayoría de los Estados miembros, y también se están aplicando en las principales redes de sociedades de
auditoría. Del mismo modo, muchos terceros países también las han introducido, aunque no
ha sido el caso de los Estados
Unidos.

La Comisión está pues sopesando cuándo y cómo introducir las NIA en la UE. La introducción podría hacerse mediante instrumentos legales de la UE vinculantes o no vinculantes.

No hay comentarios: