viernes, 16 de septiembre de 2011

Auditorías, camino al andar

Por segunda vez el Parlamento aprueba un informe que lleva mi nombre y apellidos.

En el último pleno del anterior mandato había tenido el honor de contar con un apoyo masivo a mi ponencia sobre las condiciones de asilo político; respaldo que ha sido aún superior para mi informe sobre la política a seguir con las auditorías de cuentas, aprobado en Estrasburgo el martes de esta semana.

Si grande fue mi satisfacción en aquel Mayo de 2009, cualquier lector que haya seguido esta página sabatina se habrá percatado que esta vez no solo hube de concitar una mayoría parlamentaria sino superar y poner en su sitio a quien quiso atacar con amenazas directas mi independencia como diputado. Así cuando mi buen amigo, el antiguo conservador, sobrino-nieto de Lawrence de Arabia, McMillan-Scott, daba el resultado, desde la presidencia del Parlamento, y me felicitaba públicamente, cualquiera comprendería mi enorme satisfacción por cumplir el nada fácil encargo de la ponencia que me hicieron mis colegas de un mosaico político tan amplio.

El camino de las directivas europeas es muy complejo. No obstante, mi informe propugnando la independencia del auditor y las medidas contra el oligopolio reinante no ha sido más que un pequeño paso en un largo camino aún por seguir. Ahora, el Comisario Barnier, del que también recibí felicitaciones sentidas, presentará el próximo noviembre un texto articulado que, ya como proposición legislativa, volveremos a discutir y enmendar. Pero ya hemos logrado ponernos de acuerdo en unos principios políticos básicos.

Y ya con dos informes aprobados que tardarán en entrar aún en la legislación nacional de los diversos países, el Parlamento me encarga otro sobre el Observatorio de lucha contra las falsificaciones y la piratería. A la vez la Presidencia polaca me expresa su buen deseo de que presente el informe antes del 1 de Enero en que finiquita su mandato semestral. Lo he de intentar pues, espero, sea menos polémico alcanzar un consenso, aunque, con estas cosas de la política nunca se sabe y no siempre los pronósticos se cumplen.

www.antoniomasip.net

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Enhorabuena.Alberto

Anónimo dijo...

¿Cómo se lo tomó el de Deloitte?