jueves, 18 de agosto de 2011

LA GRANDA, O...¿Y Si ECHÁRAMOS A ALEMANIA DEL EURO?



LA GRANDA VERSUS INCERTIDUMBRE EUROPEA O ¿Y SI EXPULSÁRAMOS A ALEMANIA DEL EURO?

El día 20 de Julio, horas antes de la Cumbre europea, una alta personalidad, destinada a importantes tareas próximas ya, me preguntaba en Madrid- y se autopreguntaba- si los españoles serían conscientes de todo lo que podía suceder o, por el contrario, de tanto invocar al lobo y al precipicio, se pasaba olímpicamente. Lo conté en la clausura del curso de la Granda "Logros e incertidumbres de la UE" del día siguiente.

El pais podía porfiar en que hubiera suerte mientras corriese la bolita del croupier; "ríen ne va plus" es el castizo gritito de casino, que bien vale también para el juego de los especuladores que nos condicionan. Los participantes en el seminario de La Granda se llevarían un diploma de haber perorado sobre la herida europea precisamente en la fecha de la disyuntiva: o se ponía remedo con medidas drásticas, emisión masiva de bonos, políticas fiscales comunes, o se entraba en lo más profundo de la recesión y la caverna. Al menos unos profesores y alumnos avezados, pero también participantes sin otro título que el de ciudadanía europea, inquirían todo tipo de detalles. Era en el exacto instante que la Sra. Merkel entraba en la cumbre sobre cuya actitud ella misma había sembrado dudas. Esa noche vinieron las primeras soluciones que, insuficientes, tuvieron todavía un par de semanas sesteando ambigüedades. En Alemania no se digiere la única iniciativa cabal. Lo dijo,en La Granda, en otro curso y distintas palabras -de fondo,parecidas- el empresario Francisco Rodríguez: mientras no haya unidad fiscal no se harán los Estados Unidos de Europa y se seguirá transfiriendo paro y desequilibrio. Allí mismo, y a muchos en la red, referí cómo Wolf Klinz, diputado liberal alemán, me adelantaba que en semanas Francia entraba en crisis de deuda y especulación.

En La Granda, escuchando aportaciones académicas de primera, me convencí a mí mismo de nuevo de que que la Comunidad deje de hacerse trampas al solitario para encarar su propio reto repartiendo cartas sin marcar en una competitividad falsa que baila al son alemán o, aún peor, de los paraísos fiscales.

Si hay atisbo de arreglo no ha sido porque el lobo aullase en Grecia, Italia o España, y el precipicio socavase Portugal, Irlanda o Bélgica, es porque Francia teme también para sí lo peor de los tiburones financieros.

Y si la tensión volviera, recrudecida, y el coloso germano siguiera en sus trece de blindarse solo, ¿tendremos el coraje de apartar a Alemania del euro?

En lo que los centroeuropeos llaman la "rentrée" habrá de procederse a todas las medidas dictadas por el Sr.Trichet, Presidente del Banco Central, ya con un pie en el estribo, sin dejar, con seriedad creciente, de responder a la provocación que de las crisis, a veces tan irreales, se hace en el mercado desregulado. Los especuladores son auténticos señores de horca y cuchillo feudales con sus fortunas incontrolables, amasadas en droga y otros crímenes. A no desdeñar tampoco los obstáculos de agentes que nada aportan a la economía productiva.

En cualquier caso, Alemania, cuya irresponsabilidad reciente bien sentimos con el "conflicto del pepino", debe saber que puede producirse su exclusión para permitirnos otra política monetaria.

Europa no debería tener marcha atrás. En esta hora grave son precisos los consejos emitidos en La Granda por un magnífico plantel de profesores y expertos (Sesma, Vázquez, Martínez Capdevila, Paz Andrés, Gil Carlos Rodríguez, González Vega, Daniel Guerra, Ugartamendía, Cienfuegos, Benavides, Haizam Amirah, Rodríguez Mateos, Pietri, Orejudo, y, de otros cursos coetáneos, Mariano Abad, Sosa Wagner...).

Nota.-No sé cuál será el futuro de este curso comunitario patrocinado por la Junta General del Principado. En mi carta de buenos deseos al Sr. Goñi, nuevo Presidente, le ofrecía aliento para la línea europeísta que fue la de sus predecesores (Landeta, González Alcalde, Laura González ,Carvajal, Zapico, Antuña, Ovidio Sánchez, María Jesús Álvarez...).

4 comentarios:

Anónimo dijo...

El Mundo:Alemania sin eurobonos.Tenías razón, hay que darle una patada a Alemania.Tú sabes lo que eso significa.R

Anónimo dijo...

Bravo a eso se llama informar bien.J.R.Lozano

Anónimo dijo...

Hola Antonio:

Después de leer tu post del día 18 sobre el curso de La Granda cada vez siento más no haber podido estar allí para escucharos y aprender. El año que viene (si continúa) no me lo pierdo.

En relación a la actitud que está teniendo Alemania en el asunto de los eurobonos y a la importancia que pueden tener las decisiones que ahora se tomen a medio plazo en el avance de la construcción europea hace un tiempo Manuel Conthe señalaba en su blog (http://www.expansion.com/blogs/conthe/) un ejemplo histórico muy interesante. Supongo que lo conocerás pero, por si acaso, te hago referencia a él. Al finalizar su Guerra de Independencia contra los británicos, los Estados Unidos tuvieron que hacer frente al problema del fuerte endeudamiento que habían contraído las colonias (unos 25 millones de $ de la época). Alexander Hamilton, primer Secretario del Tesoro norteamericano, propuso en su Primer Informe sobre el crédito Público que la recién creada Federación asumiese esas deudas. Los estados del Sur, más saneados financieramente que los del Norte, se negaron en redondo y consiguieron repetidamente frenar la propuesta de Hamilton en el Congreso. La intervención de algunos representantes sureños parece referida al momento actual europeo. Así un representante de Georgia señalaba que: "¿Qué justicia hay en que un Estado que ha exigido impuestos a sus ciudadanos para pagar sus deudas tenga ahora que pagar las deudas de otro Estado que no hizo semejante esfuerzo?. La situación llegó a ser extremadamente tensa y algunos periódicos del Sur pedían, directamente, la disolución de la Unión antes que asumir la deuda del Norte. Afortunadamente para los norteamericanos la situación se desbloqueó gracias a un encuentro casual entre Hamilton y el Secretario de Estado Thomas Jeffeson (que era su rival en el gabinete de Washington y virginiano de nacimiento). Jefferson le invitó a su casa y, durante la cena, se llegó a un acuerdo: la Federación asumiría la deuda y Virginia albergaría la capital (su ubicación era otro de los asuntos calientes de la primera época de los USA). En resumen, sobre la base de una asunción de deuda (y de la idea de solidaridad que ello supone) se comenzaron a poner las bases de lo que hoy son los Estados Unidos. Por la vía que proponía el representante de Georgia la zona hubiera parecido la Italia del Renacimiento y el destino manifiesto de los USA no hubiera sido extenderse del Atlántico al Pacífico sino, probablemente, ser manejados al antojo de las potencias coloniales y sufrir numeros conflictos internos. Habría que preguntar a Merkel (por cierto, Premio Carlomagno hace unos años) si quiere la capital europea en Berlín.

JB

Anónimo dijo...

Comprendo la posición de Alemania aunque no la comparto.¡Menudo callejón en el que estamos.Jonás