viernes, 29 de julio de 2011

UTOYA


El nombre de la isla noruega, valorada hasta ahora como paradisiaca, frente a Oslo, se nos quedara gravada para siempre con el terrible atentado de un fascista despiadado cuyas conexiones internacionales están aun por aclararse.
Los pacíficos jóvenes socialdemócratas debatían, en aquellos precisos momentos, el 75 aniversario de la guerra española, como adelantaba en la red, la antigua y admirable eurodiputada Ludivina García Arias.

Pero no fue un crimen múltiple mas. La fiscalía parece que, con acierto, lo considera como un genocidio por esa voluntad de exterminio generalizado de "marxistas e islamistas".
Los luctuosos hechos deben hacernos también reflexionar sobre el auge del nuevo fascismo europeo. En el Parlamento, un par de diputados húngaros suelen burlar la vigilancia para exhibirse "con camisas pardas", el grupo holandés por el que el asesino noruego manifiesta predilección tiene una pequeña representación y acostumbra a pedir la palabra en la Comisión Libe (o de Libertades) contra los inmigrantes, y en Finlandia,Italia y Eslovaquia los neofascistas condicionan gobiernos.
Y no digamos la seria amenaza que suponen en Francia.

En España hoy son menos visibles pero a no olvidar que tuvieron un escaño parlamentario en 1979, que la transición democrática,aun reciente,produjeron varios crímenes,entre los que estuvo el de los abogados de Atocha, y que en Badalona y otros lugares loss declarados xenófobos consiguieron una importante presencia municipal,sobre la que hay demasiadas vacilaciones en el seno de grandes partidos democráticos.

Al poco de los terribles sucesos de Oslo y Utoya, el joven eurodiputado español Sergio Gutierrez aparecía en los medios internacionales con una bandera de Noruega en un gesto de alto significado solidario con el que lo decía todo.Y es que debemos inmunizarnos frente a una plaga capaz de los mayores desmanes y de la que nadie esta libre,como muy bien advirtieron el premier Cameron y otros dirigentes de todo el arco parlamentario,en Varsovia,Budapest y otras capitales.




El primer ministro noruego, Jens Stoltenberg, ha manifestado que en la gestión inmediata del caso, particularmente en no atribuir el atentado, le fue de gran utilidad lo que había oído varias veces a Zapatero sobre el 11-M. Es posible que sea una pura casualidad pero a mi me sorprendió que en las primeras comparecencias Jens Stoltenberg salía con la corbata distribuida por España en el semestre de nuestra presidencia de la UE de 2010.


No hay comentarios: