lunes, 30 de mayo de 2011

TSUNAMI ELECTORAL, MUNICIPAL Y AUTONÓMICO

Un analista tan solvente como Pedro Silva ha comparado la situación electoral del PSOE con una desgracia natural, tsunami incluso.

Acabo de terminar un modesto trabajo para el Boletín de la entrañable “Fundación Emilio Barbón”. Al perorar sobre una inédita fotografía de Julián Besterio ante la Fuente de las Ranas del oventense Campo San Francisco, recuerdo cómo Don Pedro Caravia, inolvidable maestro, consideraba que el sucesor de Pablo Iglesias en la Presidencia del PSOE y la UGT era más kantiano que marxista, aunque se definiera como tal. Quizá llamado por ese racional e imperativo deber kantiano, que, por mi parte, asumo voluntariamente, bajé a la campaña electoral, logrando retrasar, aquí, en Bruselas, el debate sobre mi informe de “Políticas de Auditorías”, que podía esperar, y aún serenarse, unos días.

Mi partido tuvo a bien proponerme el honor de intervenir en apoyo de Esther Díaz, en Riaño (Langreo), de Juanjo Álvarez, en Villanueva de Santo Adriano, y de Víctor Luis Pérez, en Cerredo de Degaña. Por cierto, en este último acto conocí a Silvia Brugos, encantadora persona, víctima luego de la tragedia de un desalmado machista y asesino que nos ha dejado consternados para siempre. Su familia y, también, Jaime, alcalde saliente, y Víctor, entrante, tienen mi afecto incondicional.

En la jornada electoral asistí como interventor a la mesa del RIDEA. Mi larga experiencia como candidato, como miembro de la Junta Electoral Provincial y como interventor, me hizo deducir enseguida el triunfo de FAC. Ya antes del escrutinio felicité sin paliativos a los diversos representantes que se acercaban por ese colegio electoral, que habían logrado la movilización fiscalizadora donde PP y PSOE apenas llegaban. Al término del proceso me incorporé al Hotel en el que Javier Fernández haría una primera, sobria y dignísima, declaración ante la única pregunta que formuló, por parte de los medios, Ardura, de este periódico. Hemos perdido sin paliativos, como insistió Javier, y pasábamos a engrosar la oposición, pero, sin atenuar mi pena, me sentí orgulloso de contar con un dirigente que, como dije en www.antoniomasip.net y en este periódico el pasado jueves 19: “Dará serenidad, seriedad, cultura a nuestra querida Comunidad.

El tsunami que padecemos es, en efecto, muy fuerte. Un personaje de Faulkner, no sé si el novelista mismo, sostenía que era imposible beber si estás cabeza abajo suspendido de las piernas. La glotis no bombea líquido ni sólido al resto del cuerpo. Todo es imposible en esa postura. Conozco a dos amigos, Manuel Medina, antiguo parlamentario y maestro en Brubru, y Fernando Mansito, embajador de España y excompañero de Deusto, a los que cogió el penúltimo de los tsunamis naturales. Ambos sobrevivieron, Manolo saliendo del mar y corriendo luego; Mansito nadando a duras penas. Es lo que cabe. Lo único históricamente imperdonable es el entreguismo, pues hay que luchar, incluso en un tsunami, identificar el sentido del viento y de las olas gigantes, incorporarse como tan duro le parecería al personaje del Nóbel americano. De la herencia de Besteiro, de Kant y de tantos otros no deduzco otra cosa.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Sí que hay que nadar el tsunami pues el partido merece seguir adelante.Alberto

Anónimo dijo...

Todo muy complicado