miércoles, 23 de marzo de 2011

Artículo en "El Economista" sobre las auditoras

Opinion
las auditorías vuelven al parlamento
637 words
21 March 2011
El Economista
ELECO
Nacional
Página 4
Spanish
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Antonio Masip

La Unión Europea considera en estos momentos de crisis del mercado, tras las graves disfunciones sufridas, que es imprescindible una regulación más estricta de las empresas de auditoría, auténtico oligopolio de las cuatro grandes (Deloitte, Ernst & Young, KPMG y PwC). Según datos de la Comisión Europea, 99 de las 100 empresas del índice FTSE 100 son auditadas por estas cuatro firmas; mientras que 27 de las 30 compañías en el DAX30 alemán son auditadas por sólo dos de ellas (KPMG y PwC).
En la conferencia internacional que organizó la Comisión Europea el 9 y 10 de febrero pasado en Bruselas, donde intervine en calidad de ponente del Parlamento Europeo, el comisario francés Michel Barnier, de Mercado Interior, anunció, ante un público en el que abundaban los representantes de los grandes del sector, una necesaria reforma legislativa para aumentar la transparencia y la competencia en este ámbito. Por el momento, la pelota está en el campo del Parlamento y -les puedo asegurar- el juego no va a ser, lamentablemente, siempre limpio.

Ya fui ponente en la sombra en la pasada legislatura europea (2004-2009) del informe en codecisión Auditoría Legal de Cuentas Anuales encomendado al holandés Doorn, del Partido Popular Europeo. Criterios importantes que sostuve entonces no fueron tenidos en cuenta. Ahora, tras la grave crisis sistémica y un cambio de orientación de la Comisión del ultraliberal McGreevy, de infausta memoria, al más posibilista Barnier, las instituciones europeas se han puesto manos a una obra necesaria en coherencia con todo el paquete de intervención económica. Primero se publicó el llamado Libro Verde de Política de Auditoría, que incluyó una amplia consulta a más de 700 actores (reguladores, auditores, comités de auditoría, profesores de universidad, empresas y otros), donde se recogen ya algunos de los postulados en los que tuve escaso éxito. Luego vino la Conferencia en la que Barnier anunció que el status quo no es una opción. Entretanto, en el Parlamento Europeo he redactado un primer borrador de informe en el que defiendo la posición de la Comisión y pretendo algunos aspectos esenciales si queremos auditorías realmente independientes.
Porque, ¿cómo se puede pretender que nada debe cambiar después de la crisis? ¿Están las auditorías cumpliendo todo su papel de verificar la fidelidad de los estados contables o nos permitimos su limitación a la verosimilitud de ciertos modelos de estadística contable? ¿Cómo se puede creer que tras décadas realizando una auditoría se mantiene la misma distancia con la empresa auditada que el primer día? ¿No nos olvidamos de la función social de la auditoría legal cuando la reducimos a un mero argumento de venta para la prestación de otros servicios más onerosos?
En mi intervención de hace cuatro años, intenté que la rotación de los auditores fuera total cada cierto número de ejercicios, lo que creó un revuelo enorme entre los cuatro grandes. Éstos lograron descafeinar por completo aquella directiva.
La presión sobre este punto y otros va a ser fuerte para neutralizar la aprobación definitiva de mi informe. Prefieren el status quo del oligopolio que denuncia Barnier, sin apreciar que la nueva concepción de la auditoría puede ofrecer también nuevas oportunidades de negocio.

En definitiva, se impone que adoptemos medidas que consigan mayores garantías para accionistas y ciudadanos en general. No se trata tanto de asegurar los riesgos empresariales, sino la bondad de las cuentas. Los parlamentarios estamos ante un reto histórico cuya responsabilidad no podemos desdeñar mirando para otro lado. Lucharé por mantener el espíritu de mi informe, pero lamento, desde hace tiempo, la abrumadora presencia del lobbismo de las grandes auditoras y la falta de voz de las firmas medianas y pequeñas, que apenas se hacen oír en Bruselas.
Ponente del Parlamento Europeo del informe sobre "Política de auditoría".

1 comentario:

Anónimo dijo...

Enrique Pañeda Reinlein03 de abril de 2011 a las 21:35
Asunto: Labour And Capital: House of Lords report on audit
Saludos del "pulcro concejal de Economía" y espero y deseo que hagas un buen trabajo como ponente del Parlamento Europeo en la regulación de las empresas de auditoría. Un abrazo