sábado, 22 de enero de 2011

Los jazmines de ahí enfrente


(Foto: AFP)

«Avisad a los jazmines/ con su blancura pequeña» son versos elegiacos de García Lorca. María Dolores Pradera, oriunda de Cangas, hizo muy popular: «Jazmines en el pelo...».

La prensa llama ahora «revolución de los jazmines» al levantamiento contra la dictadura de Ben Alí. El nombre recuerda la revolución portuguesa de los claveles con desenlace de convivencia entre manifestantes y Ejército, y la oposición, en ambos hitos, de una sanguinaria policía.

Lo mismo que en otras transiciones hay gran incertidumbre. En la primera reunión que celebró Adolfo Suárez, con el PSOE, el entonces presidente del Gobierno dijo a los socialistas (González, Yáñez, Solana) que ni si quiera sabía si, llegado el caso, «el edecán que le acompañaba utilizaría su pistola para defenderle o para matarle».

La aparición de los jazmines tunecinos es un antecedente insólito en país árabe. Se ha de seguir muy de cerca, pues Túnez está, en efecto, muy cerca y se ha mirado muchas -demasiadas, diría- veces para otro lado. Había quien pensaba, tozuda y recurrentemente, que un cierto nivel de vida y de educación, o alguna cota de igualdad de sexos, bastaba para tener a un país pequeño en la tranquila sumisión y en la errática estrategia mediterránea. Esos análisis fallan siempre pues sin libertad, sin democracia representativa y plural, sin prensa libre, con corrupción masiva, los pueblos, esclavizados por los dictadores, se desembarazan en cuanto es posible. En Túnez no hubo «una simple revuelta del pan» como ha habido otras, efímeras y reprimidas, en Egipto y otros lugares; fue algo más profundo. No obstante, los resortes de la casta dictatorial tratarán, durante tiempo, de conservar sombras de poder.

Hay detalles que, aún sin perspectiva suficiente, interesa resaltar. El primero lo mencionó brillantemente esta semana, en las sesiones del Parlamento europeo, Cohn Bendit, líder ecologista: Occidente se solidarizó con el simbolismo del estudiante Jan Palack, quemado a lo bonzo en Praga-68, invadida por los tanques soviéticos; solidarios y consecuentes deberíamos seguir ante el joven diplomado en informática, Mohamed Bouazizi, al que la policía de Ben Alí arrebató el cesto de verduras que vendía para sobrevivir cuando se negaba a pagar la mordida institucional. Fue el origen de la revuelta tunecina de enero 2011. Palack y Bouazizi se enfrentaron, desesperados, a crueles dictaduras, en nuestras fronteras.

También me interesa referir el caso de la tonelada y media de oro con la que el dictador se fue. La noticia coincide con la de que una multinacional se va a llevar de Belmonte dos toneladas del precioso metal. En Asturias entregarán en contraprestación un destrozo imponente e irreparable, presagio del aún mayor que la misma empresa quiere hacernos en Tapia.

4 comentarios:

El ángel de Olavide dijo...

Antonio

Ayer estuvieron en casa unos amigos magrebies. No sabes con que ilusión miraban los acontecimientos de Tunez. Y con que aprensión resaltaban el miedo de los sátrapas norteafricanos y los esfuerzos que estos hacen y harán para hacer descarrilar el proceso tunecino. A mi me causa espanto la desfachatez de algunos, incluidos gentes tan irreprochables como Jean Daniel, por apuntarse ahora al carro de la rebelión, cuando durante tantos años han estado bailando las gracias al tirano Ben Alí. Te extrañarias al ver el trato que Daniel o el alcalde de París han tenido para con esa dictadura. En esa lista puedes sumar a todos los españoles que te apetezca pues son multitud los amigosa de Ben Alí que ahora también se suman a la revolución. Te podría dar nombres pero es igual. Ahora toca, igual que hacen los propios policias, sumarse a la rebelión. Muy bien bienvenidos sean. Pero que sepa Europa que esa rebelión corre peligros inminentes hasta que el poder omnimodo de gentes como Gadafi, Moha seis, Buteflika, Mubarak y otros muchos no sea corregido por la emergencia de sociedades libres y cultas. No habrá reformas, no habrá cambios que permitan incorporar a esos paises al mundo global en condiciones óptimas hasta que la unión del Magreb sea una realidad. y para eso hay que remover obstaculos que tu conoces muy bien.
Hay toda una conspiración en marcha contra la revolución tunecina y el estado mayor de esa contrarrevolución se llama Liga Árabe que ayer mismo decretó el principio de las hostilidades. Y mientras tanto Europa mirando a las musarañas. Todavía estoy alucinando con la oferta de la ministra francesa de defensa para "salvar el orden" en Tunez. Y con las declaraciones primeras del embajador español en Tunez que consistieron en glosar las dificultades de sus secretarios de empabajada en llegar a la cancilleria por culpa de las barricadas y en denunciar que esos dias apenas pudieron hacer la compra. De traca.

Anónimo dijo...

Sí,Ángel, recuerdo perfectamente una notita del Nouvel Observateur-o de l´Express- del tiempo de Bourguiba saludando como amigo a Ben Alí.Las declaraciones del embajador,q también recuerdo, tan recientes eran, en efecto,patéticas.Saludos.Masip

Anónimo dijo...

predSe prende fuego a lo bonzo en protesta por la situación del pueblo saharaui
Se ha prendido fuego en protesta contra sus condiciones de vida, tiene quemaduras pero no se conoce aún el grado de su gravedad. Mohamed Lamin Uld Salek Uld Mahmudi Said, nacido en 1971, casado y padre de tres hijos, el joven saharaui que se prendió fuego el pasado viernes, 21 de enero 2011, delante de “la administración local” de Smara ocupada, Sahara occidental, según los testigos que presenciaron a la escena.
La protesta del joven, ha sido un grito de desesperación, después de una semana de protesta contra las condiciones deplorables que se viven en Smara ocupada. El ciudadano saharaui Mohamed Lamine vertió gasolina sobre su cuerpo y se prendió fuego después de haber perdido toda la esperanza en la respuesta de las autoridades de ocupación marroquí.
Su acción de quemarse a lo bonzo fue el resultado de una ola de descontento social en medio del desempleo y de discriminación de la población saharaui, y de la precariedad de la vida, que ha empeorado desde el pasado mes de octubre por los acontecimientos de Gdeim Izik, al este de la ciudad de El Aaiun ocupado, a causa del endurecimiento de la sistemática política de marginación, discriminación y negación de sus derechos sociales y políticos, en lugar de la aplicación del derecho internacional sobre la cuestión de los recursos naturales y el derecho de la autodeterminación del Sahara Occidental.
Mohamed Lamin Mahmudi fue trasladado de urgencia al hospital provincial en la ciudad donde recibió los primeros auxilios antes de ser llevado a un lugar desconocido, por la policía marroquí sin recibir tratamiento y la atención médica necesaria.
Fundación Sahara Occidental
C/Santo Domingo, 64, 1º Derecha
06001 Badajoz

Anónimo dijo...

Poema Band Of Angels de Pere Gimferrer



Un jazmín invertido me contiene