jueves, 2 de diciembre de 2010

Carta al director de hoy en LA NUEVA ESPAÑA

¿Dónde está Antonio Masip El Saharaui?
1 de Diciembre del 2010 - Félix Martín Martínez (Oviedo)

Quienes desde nuestra condición de ovetense mantenemos viva la memoria histórica sin histerias, o sin necesidad alguna de escarbar osarios ni cementerios, recordamos en los primeros capítulos de la Democracia en Asturias, a un tal Antonio Masip. Érase una vez un abogado que presumía de pedigrí ovetensista. Tanto así, que se convirtió en especialista en la defensa, entre otras «joyas», del asesino del futbolista del Real Oviedo y querido amigo, Cesu Sport. Por si fuera poco, y en un alarde de ovetensismo superlativo, Antonio Masip asumió la defensa del gallego que expolió el alma de Asturias, esto es, la Cámara Santa de la Catedral de Oviedo. ¡Qué profesionalidad!

En lo estrictamente político, Antonio Masip, sin dejar de lado su profesión abogacil, encabezó la Asociación de Amigos del Sahara. Ya se sabe, todo era poco con tal de arremeter contra el imperio colonizador español, contra el franquismo, contra la UCD, es decir (según la progresía), los herederos del franquismo; o contra los marcianos, si fuera preciso. Todo valía con tal de aparentar los colores de una divisa progre, muy propia de aquel tiempo, entre la seudocultura política del momento.

Pero, además, Antonio Masip, que luchaba contra el centralismo de la capital del Reino de España, asumió el liderazgo de Unidad Regionalista (UR). Al poco, su pase al socialismo, convirtiéndose en el peor alcalde de Oviedo, desde la época de Alfonso II el Casto. Pero el día en que Gabino de Lorenzo subió al podium, Antonio Masip no dirigió la derrota y abandonó la oposición municipal. Le quedaba pequeña, habría pensado.

Después, la generosidad de Zapatero, especialista en nombramientos de bajura, lo convirtió en eurodiputado. Sí, sí, ¿quién dijo regionalismo? Ahora, eurodiputado. Un millón de pesetas al mes tuvo la culpa ¡y ahí lo tenemos, hasta hoy!

Pues nada, que ahora ocurre que en el Sahara, la tierra que defendía Antonio Masip cuando jugaba a ser progre, lleva más de 35 años torturada por la dictadura marroquí. Desde hace pocos días, la masacre de casi cuatro años (¡qué casualidad de número!), continúa de tal modo que bordea el genocidio. Sin embargo, el Gobierno socialista para el que trabaja Antonio Masip sigue mudo; la ministra del Ejército (o lo que sea), de excursión por Ecuador y Bolivia, y Masip afónico perdido, no dice esta boca es mía. Y es que se puede ser buen o mal político, consecuente, o como Antonio Masip.

¿Dónde está la querencia saharaui de Antonio Masip? ¿Dónde aquel abogado progre que defendía a los desheredados? ¿Tan abrumadamente agotador es su trabajo europeísta como para no dejarle tiempo a denunciar la masacre de la que su Gobierno es políticamente connivente? ¿Tanto es el tiempo que le llevan sus muy profundos y sesudos artículos de prensa? ¿Acaso será su cargo de consejero en Porcelanosa el que le robe el tiempo que debería emplear en sus obligaciones políticas y por las que, recordamos, cobra un sueldo hipermillonario?

En fin, el asunto, a más de pena e impotencia, da náuseas, y desde aquí exigimos al eurodiputado Antonio Masip que por una vez se ponga a trabajar, que justifique su soldada por excursionar por Bruselas, que repase su álbum de fotos y que deje de manchar la moqueta para, de nuevo, ponerse la chilaba.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Antonio:
no te preocupes. Gentes de mala baba hay por todas partes. Como decís en Asturias haylas a esgalla. El testimonio de tu propia vida es el de un hombre de honor, de palabra y de sentimientos. Ante estas tarascadas solo cabe resignarse, refugiarse de ellas como quien se refugia de un crudo día de invierno. Y saber que cuentas con el cariño de muchos amigos y de miles de personas que sienten que en ti se manifiestan las mejores virtudes del político honesto y comprometido. Con la causa del pueblo saharaui y tantas otras mas.
Estas historias truculentas solo tienen el ánimo de hacerte daño. Como quien oye llover..
Un abrazo

Ángel Alda

Anónimo dijo...

Hola Antonio,


Solo dos líneas para decirte que he leido el libelo de La Nueva España. Asqueroso y con genuino tufo a Vieja España. Espero que no te haya afectado demasiado aunque no debe ser agradable que en un periódico en tu propio pueblo te pongan así de pingando.


Besos


María

Anónimo dijo...

Si el que te insulta te conoce "tan bien",te lee tanto y ni siquiera ha leído tus artículos sobre el Sahara, ni puto caso.Gerard

Anónimo dijo...

Hola Antonio. Quise ponerte unas palabras de ánimo en tu blog pero, no se que pasa que nunca acuierto. Buerno, más o menos; Estos personajes se definen por si mismos. Ya ves, tu y otros muchos que nos conocimos en los tiempos oscuros de este país nos hemos partido la cara para gozar de la libertad de la que ahora disfrutan los que estaban muy agusto entonces. Tu a lo tuyo, lo de siempre, ese compromiso permanente que has mantenido con la libertad y la paz para los pueblos. Los que te conocemos sabemos que ha sido y sigue siendo así ¿qué importan estas sabandijas?. Espero que tu ánimo siga estando a prueba de bomba, como siempre, Besinos. Aida Fuentes

Anónimo dijo...

Antonio, no hagas caso de lo que dice un baballu que vomita resentimiento. Ladra luego cabalgas.
Un abrazo.
Pepe Armas