jueves, 9 de diciembre de 2010

Carbón y ratón


Ha hecho cierta fortuna divulgativa “Asturias: Del carbón al ratón”. Reconociendo el ingenio de la divisa, debo manifestar, por puro compromiso consecuente con mi circunscripción electoral, que a mí no me gusta en absoluto.

La escueta frase llama, de forma sin duda positiva, la atención sobre el carácter innovador de las nuevas tecnologías, introducidas con éxito cierto y encomiable en el tejido socioeconómico asturiano; tecnologías de un peso proporcional muy superior al del resto de España. Sino Silicon Valley por lo menos es notable la adaptación al progreso y a la búsqueda alternativa de objetivos dinámicos. Vale, pues, lo mucho que aporta el ratón informático, pero la misma frase se precipita con una supuesta suplantación totalizadora y riesgosa hasta la temeridad.

Tampoco Asturias entera efectúa semejante mutación, ya que no toda la región es cuenca carbonera, sino que además no ha de suprimirse por completo el carbón, que sigue teniendo futuro, problemático sin duda, pero futuro necesario en su extracción y sus reservas, que no hemos de ser precisamente desde Asturias donde se ponga en cuestión.

La cultura minera asturiana tiene un arraigo indudable que no puede morir por decisión administrativa alguna por muy elevado rango que tenga; llámese decisión europea o universal global. Ya cometió la UE errores que ahora se aprecian como de bulto cuando, en medio de la hambruna mundial, se impusieron la matanza de parte significativa de la cabaña y el abandono de tierra productiva. ¿Cómo insistir tan descaradamente en el yerro de cerrar un sector minero fundamental para la supervivencia económica regional y, en cualquier caso, para la autonomía energética española? Son clamor a voces los absurdos de investigar simultáneamente la combustión limpia del carbón o de mantener y propiciar el carbón foráneo de condiciones del mismo daño ecológico- y aún más perverso-, y condiciones salariales de infrahumanidad e infraseguridad.

La situación, en cualquier caso, es comprometida y los enemigos del carbón son indudables. Conviene identificarlos bien frente a los que no nos está permitido cometer fallo táctico alguno.

En definitiva, yo corregiría el slogan por el de “Asturias, ratón y carbón”. Es mucho más descriptor de la realidad histórica, pues tampoco Asturias proviene exclusivamente del carbón, aunque este haya sido muy importante. Para llegar al ratón hay un paso dialéctico por la inteligencia y la existencia benéfica de una Universidad más de dos siglos anterior a la masiva explotación del carbón. Y antes de la Universidad hubo una sociedad agrícola que no solo coexiste aún sino que dio lugar a las bases diversificadas de nuestro inmediato pasado. El ratón no tiene un carácter adánico. Esa Asturias que abraza con entusiasmo y audacia la vanguardia no es la semisalvaje que se imaginaba Joseph Konrard para su famoso cuento sino la que anidó antes la Ilustración, el krausismo y los pedagogos republicanos.

15 comentarios:

Anónimo dijo...

La posada de las dos Brujas! Genial referencia para cerrar esta provocativa entrada en el blog.

Angel alberdi

Anónimo dijo...

Hola antonio ,leí hoy en el país lo del carbón, estarás satisfecho me imagino. Nos vemos pronto. Bs Cris

Anónimo dijo...

es verdad pero tb es verdad que españa ha estado muy sola en todo esto y si no llega ser por neushtro trabajo aqui y por españa en el Consejo ya estaria todo cerrado

Juan

Anónimo dijo...

muchísimas felicidades y gracias por todo el trabajo defendiendo a Asturias.

Espero que nos podamos ver cuando tengas un rato libre aquí en Bruselas.

Pablo

Anónimo dijo...

No será fácil el desarrollo

Anónimo dijo...

Felicidades.Severino

Anónimo dijo...

Felicidades por el carbón.Dany

Anónimo dijo...

Muy buen artículo, el que plantea una dicotomia entre el carbón y el ratón se ve que no sabe mucho ni de lo uno ni de lo otro, la industria minera es actualmente una de las tecnologías más punteras (como quedó demostrado en Chile)y su actual desarrollo está muy vinculado al de las nuevas tecnologías. Como dijo Bernard Rapkay algunos piensan que el carbón se saca a pico y pala...
Juan Álvarez Areces

Anónimo dijo...

Cerrar las minas de carbón sería una grave irresponsabilidad política ya que en caso de un serio conflicto mundial, España quedaría sin la capacidad técnica de proporcionar energía -a no ser que construyésemos una potente red de centrales nucleares -En este sentido, la minería del carbón es una industria estratégica para los españoles, hoy por hoy. Buen trabajo en la defensa de los intereses -ya no solo de Asturias- sino de España ante la Unión Europea.

Anónimo dijo...

Domingo Baluffo:

Buen artículo!!! Para subrayar tu teoría: los vaivenes en la
historia económica, el ejemplo del COBRE. Las minas de Huelva se
cerraron en la década de los 80-cuando el precio mundial bajó- y
desde hace 10 años se comienzan a abrir: Aguas Teñidas en Almonaster
(Huelva) o Las Cruces en Gerena (Sevilla). Uno que es de la zona
piritica minera sabe de la importancia que tiene el sector. Cerrar las
minas de carbón es un disparate

Anónimo dijo...

Tienes razón.
El ratón no tiene caracter adánico

Anónimo dijo...

Está muy bien tu carta
al país, y, además, el
concepto.
un abrazo
Rafael

Anónimo dijo...

Está muy bien tu carta
al país, y, además, el
concepto.
un abrazo
Rafael

Anónimo dijo...

Me gustó mucho "el ratón y el carbon".
Un abrazo y cuidate mucho....
Lina

Anónimo dijo...

Enhorabuena a tí y a todos.J