martes, 16 de noviembre de 2010

Gibraltar, español; Chipre, chipriota


En la Comisión JURI (Estrasburgo, 18 de octubre) se debatía el informe Lechner sobre el comercio con la parte norte de Chipre que "no controla el Gobierno". La Comisión europea había montado un procedimiento para posibilitar ese comercio contra la opinión del servicio jurídico del Parlamento. Durante el debate, el ponente se refirió varias veces al precedente de Gibraltar e, incluso, una a la "soberanía inglesa sobre Gibraltar". En mi turno de palabra sostuve: "En primer lugar, quiero que conste expresamente mi oposición a las palabras del ponente sobre Gibraltar. Oposición radical, que por el gesto veo que comparte también nuestro colega Luis de Grandes, del PPE. Gibraltar es español, desde hace siglos, con independencia de la violencia y coacción que se plasmó en el Tratado de Utrecht. No reconozco soberanía ni legitimidad del Reino Unido sobre el Peñón. Por el contrario, proclamo la españolidad de esa parte del territorio de España. En cuanto a la materia que debatimos, Chipre, la totalidad de la isla, es un país miembro con independencia que por un acto violento de ocupación sufra desde 1974 la división que debe terminar. Estoy por un solo Chipre que como tal está en el protocolo de adhesión a la UE y en la doctrina de las Naciones Unidas. Y nuestro servicio jurídico sostiene que es el Consejo por unanimidad el competente para esta cuestión comercial que interesa a la Comisión. Hace muchos años que estoy en política y cuando debuté en un modesto cargo en una autonomía de una región de nuestra Europa, Asturias, ya aprendí la lección del Presidente de aquella institución autonómica de que debía atenerme al dictamen del propio servicio jurídico. Solo en casos muy delicados y extremos, con sumo cuidado, el político puede separarse del Derecho interpretado por sus propios servicios. Aquí hay tres dictámenes, sigamos el nuestro y defendamos la soberanía chipriota sobre toda la isla".

El ponente, reconociendo que en todo el itinerario procesal, había variado su inicial posición, admitía, convencido, que debía seguir el dictamen de nuestros juristas y pedía perdón al "colega español" pues tampoco habían sido correctas sus referencias a Gibraltar británico.

El pasado lunes, martes y miércoles de esta semana hice una visita a la frontera en la misma ciudad de Nicosia, capital de Chipre, con el sector turco. Me he reafirmado en mi opinión. Ya antes conocí el lacerante Muro de Berlín, el de Palestina, el del Sahara, tan de triste actualidad... La ocupación militar ilegal de un territorio no puede ser aceptada jamás por la comunidad internacional.

Chipre debe recuperar la integridad del país y los europeos debemos ayudarles sin pasos equívocos. De paso, he aprovechado para que Gibraltar no se olvide tanto.

2 comentarios:

guerdaniel dijo...

de hecho, el derecho internacional reconoce que para el caso de la colonia de gibraltar -como para las malvinas- antes de aplicar el derecho de autodeterminación se debe aplicar lo que se conoce como retrocesión a España. es decor, que antes de que los habitantes de la colonia puedan autodeterminarse, españa tiene un derecho primario a recuperar su integridad territorial. algo así como que gibraltar vuelva a su estado natural.
daniel guerra

Anónimo dijo...

¡¡¡AUTODETERMINACIÓN E INDEPENDENCIA DEL SÁHARA OCCIDENTAL YA!!!