viernes, 17 de septiembre de 2010

Legalización de las drogas



Hace años escuché, al entonces todavía octogenario Francisco Ayala, que la forma de terminar con las mafias del narcotráfico era simplemente legalizar el consumo de drogas. Ya lo había escrito mi compañero Luis Yáñez en un artículo que no tuvo apenas eco. Entonces, yo discrepé abiertamente de estos amigos. No es fácil de imaginar lo que una medida semejante, que no tiene precedente alguno salvo el del fin de la llamada Ley Seca americana, podría suponer en el consumo a corto plazo. En cualquier caso, con el tiempo, he ido comprendiendo las sencillas razones que esgrimían Ayala, Yáñez y otros. Y, ahora, con el valor que le caracteriza, sin estar vinculado al ejercicio del poder, lo acaba de afirmar por todo lo alto, Felipe González. Lo ha dicho en México donde las bandas asesinan a una media terrible de quince personas diarias. El portavoz parlamentario socialista y exministro de Interior, José Antonio Alonso, al que también doy mucho crédito, se ha apresurado a discrepar en nombre de mi partido.

La medida de dejar a las mafias sin producto que sobrevalorar, de tomarse, debería ser adoptada en todos los países simultáneamente pero no parece que en los Estados Unidos, en cuyo suelo vive el mayor número de consumidores, cuyas redes mercantiles codician los mafiosos, se haga el menor guiño en esa dirección.

Algo radical hay que hacer, no obstante, para terminar con tanta violencia organizada y desestabilizadora. Felipe no ejerce poder alguno, en efecto, pero su prestigio como pensador en la arena internacional es extraordinaria. No en vano es Presidente del Grupo de Sabios de la Unión Europea. La polémica y el debate que el ex Presidente relanza con sus palabras es trascendente. Deben pronunciarse los expertos de la Sanidad, de la Seguridad, de la Sociología- precisamente el origen profesional del entrañable Paco Ayala-, de la Economía, incluso de los Ejércitos, pues las soluciones militares ya están concernidas en la guerra abierta de México y de otros lugares.

No sé lo que durará esta vez el debate; ojalá que sirva a la concienciación de lo que está sucediendo pues los narcotraficantes no solo envenenan nuestra sociedad, y de forma particular, a lo más granado de nuestra juventud, sino que la destrozan también con sus intervenciones financieras, su dinero negro y sus paraísos fiscales.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Cuando yo recibo un correo pico
en responder y mando mis textos.
Cuando quiero hacerlo contigo, no
lo puedo hacer por que dice " BLOQUEADO
POR EL PRINCIPADO"

Foro de politica dijo...

Queria a parte de decirle que me encanta lo que escribe por su estilo directo, invitarle, si seria tan amable, a participar con alguno de sus articulos en este blog, en http://www.foropolitico.net. Un nuevo foro politico online, donde esperamos ver crecer a una comunidad importante de gente.

Gracias y un saludo

Lucía dijo...

Me ha encantado tio, además de estar totalmente de acuerdo al respecto, me ha gustado mucho cómo lo has argumentado

Anónimo dijo...

Antonio: estoy de acuerdo con Felipe González, legalizar la droga en todos los paises del mundo, pero hay muchos intereses económicos para que eso se realice, de todos modos que se vaya escuchando esa posibilidad y abriendo discusión, ya es positivo
que se debata

Anónimo dijo...

Antonio ya lei tu artículo en la
Nueva España.El debate está
abierto,pero coincido plenamente
contigo y con Felipe.

Te felicito por profundizar tan
importante debate.
Abrazo.
Abrazos
Rafael

Anónimo dijo...

¡¡¡¡¡MAGNÍFICO¡¡¡

ABRAZOS

GerARDO

Anónimo dijo...

Ahora bien, lo que no me parece es que la legalizacion de la drogas - como la ilegalizacion de las drogas actualmente permitidas y autorizadas en Occidente -, sea adoptada en funcion al "poder" o "presion" que los actuales delincuentes puedan ejercer sobre el Estado. Esa no puede ser nunca razon para convertir en licito lo que es ilicito; ni en ilicito, lo es licito. Realmente si un Estado accede a legalizar o ilegalizar una droga, porque es incapaza de reprimir a los delicuentes - o lo que es igual a los hacen o amenaza con hacer los actos prohibidos, o perseguir a los que hacen los actos autorizados -, deja de ser Estado.-

tomas dijo...

bravo! SR MASIP. control mundial de la produccion, de la distribucion y del consumo!
porque el poder de las mafias es mas letal que el producto que distribuyen.
educacion /informacion como lo hacemos ahora con el tabaco y hagamos confianza a nuestra juventud.