viernes, 3 de septiembre de 2010

La minería debe dar vida aún


Hace muchos años viajaba en el coche oficial de la Alcaldía de Oviedo, cuando recibí un lacónico mensaje de que, en un chamizo, cerca de Veguín, estaban sepultados cuatro mineros. Inmediatamente con Artemio, el leal conductor, puse rumbo al lugar. El acceso era a través de estrechas pistas o caleyas. De aquel tortuoso viario surgió la figura conocida de un hombre que nos detuvo enérgicamente:

- Ojo, Antonio, bajo ningún concepto se debe aprovechar el accidente para cerrar minas, que nos dan la vida.

Era Antonio Antuña, “Toñito”, Alcalde de barrio de Tudela Veguín. Naturalmente estaba muy preocupado por desenterrar a los compañeros sepultados pero también por la supervivencia de la comarca.

En la boca mina, Julio Gavito, inolvidable Consejero de Industria, coordinaba personalmente el rescate valiéndose de una pizarra indicativa, parecida a las escolares.

Fueron días trágicos que retrasaron simbólicamente el inicio de San Mateo.

Algunos argumentos contra el carbón, expuestos el pasado 20 de Julio ante el Colegio de Comisarios, por varios de sus miembros, no son de recibo. El carbón es todavía una fuente imprescindible en la dieta energética europea y en la economía de amplias comarcas españolas, y aún comunitarias. La alternativa del cierre inmediato es una auténtica barbaridad y provocación que no podemos permitir. Es planteamiento miserable, pues conduce a la miseria, tal como fue lamentablemente planteado, de refilón, en la Cámara de Estrasburgo, por un diputado de la lista de Izquierda Unida, en el debate del pasado Julio, que reprochaba irresponsablemente al Presidente Zapatero la existencia todavía de minería. Sé, sin embargo, que son más, y más poderosos, los enemigos del carbón. Como siempre, surgen en los conciliábulos ultraliberales, dispuestos a que el mercado lo arregle todo. En los pasillos de Brubru se mueven sus lobistas, profesionales muchas veces del enredo, que babean dardos envenenados contra España, sus mineros, las comarcas mineras y, en definitiva, el carbón europeo.

El carbón tiene un valor estratégico del que España no puede prescindir, genera todavía cuarenta mil puestos de trabajo, directos e indirectos, y las ayudas que recibe no superan las devoluciones de lo que recauda el Estado de la propia actividad. Cerrar minas antes de tiempo es discriminar a unos países respecto de otros, precisamente lo que los liberales afirman conjurar. Sería someter a unas economías regionales a la indefensión más absoluta.

Tenemos una batalla abierta. Como muy bien me han dicho Ana, la senadora y Alcaldesa de Villablino, y Luis María, de Mieres, en nombre de los ediles de municipios afectados, el Comisario de empleo, el húngaro Lazslo Andor, haría muy bien en comprometerse, junto al Presidente Barroso, de cuya ponderación, al menos en esta ocasión, espero mucho.

Toñito ya falleció hace tiempo pero sus palabras de aquella mañana septembrina aún me resuenan en una esquinita del alma. Era y sigue siendo el espíritu indomable y luchador de las gentes de la minería que, bien encauzado, con los estudios oportunos, debe triunfar sobre el Goliat que en España no tiene empacho en infligir traidoras heridas sangrantes a su propio país.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

A ver que dice la Junta de Castilla y León sobre a. Vidal Quadra

Anónimo dijo...

Felipe G Coto Muy bueno Antonio, he visto tus declaraciones a TPA del comité regional sobre el tema del Carbón. Un aplauso

Anónimo dijo...

Te felicito defensa carbon asturiano
en el Parlamento Europeo, ante el idio-
ta del PP

Rafael Fernández

Anónimo dijo...

Bien por haberso acordado de Puertollano