martes, 14 de septiembre de 2010

Carta a EL PAIS en respuesta al editorial de ayer

En "La agonía del carbón", del 13 de Setiembre, el editorialista concluye: "sería más sensato, encarar la dinamización de esas zonas con nuevas actividades económicas en lugar de persistir en una política que se revelará inviable más pronto que tarde". Pero no hay contradicción entre la búsqueda de alternativas a las comarcas mineras y el mantenimiento temporal de las ayudas a la extracción del carbón. Por muy pronto que se pretendan eliminar esas subvenciones, se precisan ocho o diez años, nunca los cuatro que El País hace suyo como límite. Sería una barbaridad social de resultados miserables. Por lo demás, el carbón es una fuente energética estratégica, que seguirá siendo necesaria, aún después del 2014. ¿Por qué mantener entonces la compra de carbón extranjero, obtenido en peores condiciones medioambientales y en países de vergonzoso trato salarial? La minería necesita tiempo. También lo marca la propia Unión Europea cuando se compromete en la investigación de captura y almacenaje del contaminante CO2.Agrupemos todas esas políticas y demos, en consecuencia, al carbón europeo el ponderado respiro temporal que necesita.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

La carta es de María Muñiz y mía.Masip

Anónimo dijo...

Sólo unas preguntas: cuál es el coste de oportunidad de lo invertido en el carbón? Es decir, cuánto nos hemos dejado en el carbón y en políticas aledañas en los últimos 30 años (500 mil millones de pesetas entre obras públicas, prejubilaciones, jubilaciones...? 1 billón - con B? cuánto?), cuánto nos han rentado? y, lo más importante, cuánto nos podían haber rentado? en qué situación estaríamos ahora?

Anónimo dijo...

Gracias a María y a tí por vuestra carta de El País.Gerardo