martes, 8 de junio de 2010

Yo sigo, con ZP




El Presidente Zapatero está atravesando quizá el peor momento de su vida política. Se le culpabiliza de todo lo habido y por haber.

¿Es justo este trato que sufre? Soy parcial, sin duda, porque desde unos días antes de la primavera del año 2000 me considero comprometido con el liderazgo de José Luis Rodríguez Zapatero.

Un antiguo compañero de pupitre, me escribe incluso frases enloquecidas: "Es un laico; en lo que ese mequetrefe entiende por laicidad. Zapatero es diabólico, pero de procedencia poco distinguida: ni siquiera es clase de tropa. En fin, querido amigo, te perdiste, consecuencia de las malas compañías".

¡Qué barbaridad!

A Zapatero se le pueden reprochar muchas cosas pero esa reencarnación demoníaca, que también leo en algunos tertulianos de la antigua COPE, da que pensar. Se mezcla contra nuestro Presidente constitucional, como ocurrió también a alguno de sus predecesores en el cargo, una mezcla de legítimas diferencias en materia política con el condimento de intolerancia y de oportunismo que desgraciadamente ha sido tan pernicioso y radical en nuestra historia patria.

A mí, por el contrario, el momento político me llama a la lealtad a mi país y a sus instituciones democráticas.

En la literatura económica de hogaño, los llamados expertos señalan que la crisis es internacional, mientras que los políticos se empeñan, en todos los países, en que es nacional. Desde ambas perspectivas se niega al Presidente Zapatero, al que se atribuye la responsabilidad de todo sin remisión, implícito, pues, las olvidadas "subprime", Lehman Brothers, el descontrol financiero sobre los "hedge funds", paraísos fiscales y demás, sin olvidar el ladrillazo y el excesivo endeudamiento de las familias y las empresas hispano españolas, ya que no del Estado.

Pero, si hay un punto de serenidad y no se considera al Presidente como culpable de ninguno de esos hitos de la triste historia reciente ni se trampearon las cuentas públicas, ¿en qué queda el alegato?¿en que no hubo previsión de la que se venía encima? De acuerdo pero ¿quien lo advirtió? ¿O quizá lo ocurrido fue que el Presidente retrasó en exceso las medidas a tomar como todos los líderes europeos que las toman ahora mismo? ¿O en que, como señaló el líder de la oposición, "las medidas son injustas e insuficientes? ¿En qué quedamos, en definitiva?, ¿en que hay otras medidas suficientes, es decir, de mayor calado todavía que serían justas, en la misma vara de medir por la que las emprendidas son injustas?

El permanente cuestionamiento de la posición oficial española no ofreció alternativas que previeran un programa que acertara con lo sucedido luego y tampoco ahora; no hace, pues, más que daño a España, como ha destacado Pérez Rubalcaba, una de las mentes más preclaras del panorama, en Cádiz, y antes en Mieres.

El momento es muy duro, pero a mí me sigue pareciendo Rodríguez Zapatero una persona, de profundos valores democráticos, íntegra y de la sensibilidad social necesaria para merecer confianza. Además, en las medidas que necesariamente está tomando a disgusto, se ve cuál es su talante. No busca el voto ni el reconocimiento personal que tantos le niegan, pero sí el bien de España, dentro de Europa, y, como dijo el primer día de su mandato, parafraseando una carta de los años treinta, aún de terminología decimonónica, "el mejoramiento de los humildes".

Nuestro Presidente es persona de corazón y consecuencia y eso sigue siendo fundamental en las actuales circunstancias.

Todos debemos ayudarle a acertar.

9 comentarios:

Anónimo dijo...

Te confundes apoyándolo pero te honra hacerlo

Anónimo dijo...

Hola Antonio, la situación es muy difícil. En mi opinión la m misnistra de economía con el Campa (Del Opus ) a la cabeza, no acertaron con las medidas. Se van a perder todos lods derechos sociales conseguidos durante años. Al principio hablaban de controlar al capitalismo, pero son los neoliberales los que van a ganar, con el despido libre. Deberíamos también replantearnos el dinero que el estado da a la Iglesia.

El artículo está bien, pero debes mejorar estos párrafos para su mejor comprensión.



Pero, si hay un punto de serenidad y no se considera al Presidente como culpable de ninguno de esos hitos de la triste historia reciente ni se trampearon las cuentas públicas, ¿en qué queda el alegato?¿en que no hubo previsión de la que se venía encima?. De acuerdo pero ¿quien lo advirtió?.¿O quizá lo ocurrido fue que el Presidente retrasó en exceso las medidas a tomar? o en que, como señaló el líder de la oposición, "las medidas son injustas e insuficientes?. ¿En qué quedamos, en definitiva?, ¿en que hay otras medidas suficientes, es decir, de mayor calado todavía que serían justas, en la misma vara de medir por la que las emprendidas son injustas?



El permanente cuestionamiento de la posición oficial española no tuvo alternativa con un programa que acertara con lo sucedido luego ni ahora misma ofrece una aportación esencial;

Besos

MarioCarmen

Anónimo dijo...

me alegra saber que ZP cuenta con gente tan buena, inteligente y culta como don Antonio Masip"

JM Torrijos

Anónimo dijo...

En lne de hoy el alcalde hace suyos tus argumentos.Saludos.JCO

Anónimo dijo...

Sí, señor. De todos modos, cualquier formación política se sentiría honrada por tener a los Masip entre ellos. Venga, mucho ánimo, suerte y un abrazo."

JM Torrijos

Anónimo dijo...

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Mi padre defiende al PSOE y a Zapatero. Mi madre y mi abuela quieren al PSOE, pero no a Zapatero. Y como ellas, muchos electores y militantes socialistas. Es difícil que Zapatero vuelva a movilizar a esos electores desconcertados para las próximas elecciones. Si el PSOE pensara seriamente en su renovación, en aglutinar en la dirección a gente más seria y más experimentada, y si quisiera ser realmente un partido socialdemócrata, entonces podría tener la colaboración de muchas personas de izquierda que hoy, dentro y fuera de la Universidad, no quieren saber nada de Zapatero y los suyos.


Un abrazo.
D.

Anónimo dijo...

El abogado Ramón Mijares en su publicación, de gran interés, on line de Las doce Tablas califica la política del Presidente Zapatero de la "yenka" en un imaginativo artículo

Anónimo dijo...

Muy bueno el artículo de Las XII Tablas: Zapatero baila la Yenka

Anónimo dijo...

Me admiras y te sigo