lunes, 21 de junio de 2010

Víctor Manuel en el Campoamor



Fue un concierto soberbio, memorable, auténtico, sin ninguna concesión al supuesto tradicional carácter vetustense, que muchas veces nos condiciona y desfigura. Al contrario, Víctor se entregó en un repaso maravilloso de su vida y obra, que es la nuestra, la de luchas y golpes que no se pueden ni deben olvidar, menos si cabe en Asturias. Pocas veces he asistido a una manifestación tan artística con tantos tintes progresistas en pleno corazón de mi ciudad. Me debería remontar a Mercedes Sosa, allá por los años setenta, quizá. Serrats, Llach, Cafrune, los chilenos Manzano y Picón y otros cantautores estuvieron vibrantes ante el mismo escenario pero ninguno mantuvo un tono tan espeluznante durante casi tres horas sin respiro y, repito, sin concesiones ni bajada del tono de la crítica social. Su voz no es la que era, lógicamente, pero su fraseo es aún más intenso, pues mantiene en todo momento con la fuerza de una poesía indomable y genial.

Espero para pronto la película que rodaba J. Gona

5 comentarios:

Anónimo dijo...

El segundo día también fenomeno

Anónimo dijo...

El 30-9-2007 ya publiqué en este blog y en lne:

VICTOR MANUEL

Hubo un tiempo en que los cantautores tuvieron el máximo protagonismo social imaginable. En la francofonía habían brillado Piaf, Montand, Brassens, Brel, Aznavour, Ferré; trasladada la fiebre a nuestro país el acento político era más evidente. La lengua catalana, empezando por el valenciano Raimon y luego la nova cançó, marcaba la nota. De repente surgió un chaval en Mieres. Fui escéptico con su música de la primera hora, pero su recital en el madrileño Teatro Español me convirtió en un seguidor acérrimo. Resultaba que no solo era asturiano sino que también de lo mejorcito. Sus ideas también fueron tomando cuerpo. Un día de la Cultura, en una campa gijonesa, pasó a ser, por encima de matices y colores, el primer intérprete de nuestros afanes. Victor Manuel no fue producto de la moda sino que su vida y su canción son toda una época histórica. Por eso sus obras duran y nos las sabemos. Nos lo hemos merecido.

Anónimo dijo...

Bueno, bueno, que envidia me das por no haber podido asistir a ese momento que os brindó ( que nos brindó) Victor Manuel. Me alegra que suenen voces con crédito en estos momentos en los que necesitamos más que nunca hacernos oir. Aquí, en otra línea, estuvo el viernes Antonio Gutierrez: soberbio también. Con una seriedad extrema ha dado un repaso a la política de Zapatero, sin omitir la critica al mercado laboral, pero posicionandose claramente a favor de la linea de actuacion. Dos horas que no se oia la respiracion. Con el recuerdo emocionado del adios de Saramago

Anónimo dijo...

Nosotros tuvimos la fortuna de verle en un recien estrenado Teatro Jovellanos, y nos impresionó tambien. Me transmitió honestidad: la de un hombre que se sube a un escenario, a sus años, a hacer lo que sabe, y currarselo 3 horas sin concesiones: magnífico, magnífica la sencillez, e imprescindible el mensaje: la lucha hasta llegar aqui, que a muchos se les olvida y otros no la llegaron a conocer....

Angeles

Anónimo dijo...

Nosotros tuvimos la fortuna de verle en un recien estrenado Teatro Jovellanos, y nos impresionó tambien. Me transmitió honestidad: la de un hombre que se sube a un escenario, a sus años, a hacer lo que sabe, y currarselo 3 horas sin concesiones: magnífico, magnífica la sencillez, e imprescindible el mensaje: la lucha hasta llegar aqui, que a muchos se les olvida y otros no la llegaron a conocer....

Angeles