viernes, 7 de mayo de 2010

Crisis griega


Pocas veces he vivido en el Parlamento Europeo un ambiente de preocupación comparable al que existía el miércoles en la reunión del grupo socialista.

Mientras los compañeros griegos se esforzaban por describir el clima de pesimismo que existe en su país y nos pedían que expliquemos a su pueblo que Europa no sólo consiste en burócratas que imponen un nuevo protectorado económico sobre su país tras los engaños contables del gobierno conservador de Karamanlis, Schulz, nuestro presidente parlamentario, analizaba la situación que la causa griega generaba en Alemania, su país.

Tras la Segunda Guerra mundial, Alemania emergió de sus ruinas gracias al plan Marshall y al tesón y al esfuerzo de los alemanes. Todo grupo humano necesita para funcionar una mínima cohesión que se plasma en unos símbolos concretos. Alemania, cargada con los demonios de su pasado reciente, no podía identificarse con una bandera o un himno que tanto sufrimiento habían causado pero sí con un "milagro" económico encarnado en su moneda, el marco alemán. Frente a las suspicacias que levantó la unificación alemana en Europa, Kohl prometió en Maastrich una Alemania unida dentro de una Europa económicamente solidaria a través de una moneda común, el euro. La mayoría de los alemanes no querían el euro pero se impuso. Ese consenso europeo parece ahora casi roto por Merkel, que pone en riesgo la estabilidad económica europea en favor de intereses electorales regionales, cortoplacistas.

También fue impopular para Kohl perder el marco pero Merkel no quiere poner el hombro cuando todos sabemos, hasta los propios banqueros alemanes, que la interdependencia económica es tan fuerte en Europa que si cae un país, el resto de las economías europeas se derrumbarán como un castillo de naipes.

Debemos ser solidarios y regular y reducir drásticamente la especulación financiera que no crea riqueza sino que favorece los pánicos y erosiona la estabilidad. Paul Krugman, premio Nobel de economía, destacaba recientemente que se solía decir que los "beneficios (del sector financiero) estaban justificados porque ese sector estaba haciendo grandes cosas por la economía; canalizaba el capital hacia usos productivos; repartía el riesgo; mejoraba la estabilidad financiera... Nada de eso resulta ahora cierto. El capital no se estaba canalizando hacia los innovadores que crean empleo, sino hacia una burbuja inmobiliaria insostenible; el riesgo estaba concentrándose, no repartiéndose; y cuando aquella burbuja estalló, el supuestamente estable sistema financiero se hundió, con la peor crisis mundial desde la Gran Depresión como daño colateral."

Hay que denunciar al antiguo gobierno griego del PP, que mintió, falseó los datos de su economía pero ahora, y a pesar de lo sucedido, hay que salvar Grecia y el euro, tomando lecciones, por supuesto. Por cierto,¿Cómo explicarse el engaño y el desconocimiento de que los amigos de Karamanlis sigan ganando elecciones, en el Reino Unido, sin ir más lejos?

4 comentarios:

Anónimo dijo...

combinas asuntos estrictamente europeos con otros más literarios.Ok,tío.Juanmi

Anónimo dijo...

La culpa del PP griego.De alguien más supongo

Anónimo dijo...

En otra rúbrica se cita: "[...]Pero, ¿por qué ser tan exigente con un país en apuros que necesita unas cuantas decenas de miles de millones de euros y tan poco con los banqueros negligentes y defraudadores que han recibido cientos de miles sin castigo ninguno?".
No sé quién es culpable de la situación económica en Grecia, pero lo que sí puedo decir es que nadie quiere "pagar" por ello. La idea de que pertenecemos a una entidad común (la UE) no existe y menos, como consecuencia, el sentimiento de solidaridad entre los países miembros.
Yo vivo en uno de los "nuevos" países de la UE, y aquí toda la gente se sulfura ante la mera idea de tener que "pagar" con sus impuestos la deuda griega. Me imagino que en otros países los ciudadanos de a pié tendrán la misma opinión. Es triste, pero es la pura realidad.
En mi opinión la UE se está construyendo demasiado rápido y no se está tomando en cuenta "los sentimientos" de los ciudadanos, que no se sienten identificados con el proyecto.
Cuando todo va bien, (casi) todos somos europeos, pero cuando las cosas se tuercen y hay que ayudar, todos barremos para casa.
Construir una mega Unión Europea en la que los ciudadanos simplemente no se sienten europeos y ven a los otros países como extraños es un error. David D.A.

Anónimo dijo...

el ppe griego tiene parte de culpa , pero los socialistas griegos y en concreto el padre de su actual primer ministro que goberno durante mas de 20 anos edificaron un sistema de amiguismo y de chapuza ... Donde fueron los fondos europeos entonces y estoy hablando de los anos 90???
Sr Masip no sea sectario , tanto unos como otros se han dejado llevar por el sistema establecido. Un diputado lo unico que quiere es ser reelegido y para ello se pasaba la vida colocando a los familiares de sus votantes (listas abiertas) .Los sindicatos siguen anclados a primeros de siglos mirando por sus propios intereses no los de los trabajadores con discursos desfasados y si alguien pretendia timidamente reformar algo , salian a la calle incitando a todos los descontrolados del pais , y la sociedad se tiro de lleno en una sociedad de consumismo donde los unicos que parecen tener la cabeza en su sitio son los abuelitos, los que trabajaron duro y se sacrificaron por esos hijos y nietos que hoy queiren , ganar mas y no trabajar y ademas mover el dinero negro....Culpables .. todos y apliquemos el cuento tambien en nuestro pais porque la patologia es la misma .Ustedes dilapidan el dinero que no es suyo . Ya es hora que el PE empiece a rebajar viajes y delegaciones innecesarias de eurodiputados que no sirven pra nada.Un viaje de tres diputados significa asistentes, funcionarios e interpretes .. dejen de pasearse a costa del contribuyente europeo y trabajen de verdad .. no solo bla, bla bla ..