martes, 27 de abril de 2010

Volar


Por fin, el espacio aéreo europeo se abre normalmente.

Se cerró el pasado jueves 15.

A mí me cogía en el aeropuerto de Zaventem, justo en el momento que embarcaba mi vuelo a Madrid. En Bruselas, se quedaba también un grupo de visitantes de Navia, con su Alcalde y con el diputado regional José Luis Pérez Parrando que, como eurodiputado, había invitado yo a conocer las instituciones comunitarias. Estos amigos se decidieron luego a viajar por carretera con el sufrimiento añadido de la avería de dos autocares. Tardaron casi cuarenta horas en llegar a casa. Yo opté por quedarme y viajar en tren a Estrasburgo a la semana de pleno donde precisamente tuve oportunidad de intervenir en el debate sobre los derechos de los viajeros, la humanización de su situación y la necesidad de que la Agencia Eurocontrol, que forman desde hace años los gobiernos pase a depender de la Unión Europea, lo que increíblemente no sucede todavía.

En esta crisis ha habido mucho de improvisación inicial. Al ser el espacio competencia exclusiva de cada gobierno funcionaron algunas medidas correctas e imprescindibles, pero otras, con el efecto dominó de copiarse unos a otros, sin el gobierno que a estas alturas debería ser el de la Unión. Es lo mismo que sucede todavía con otras varias materias monetarias y jurídicas.

¿Aprenderá Europa con estas crisis a la necesidad de protegerse más y mejor así misma en la unidad y la solidaridad que ya nos sacó de muchos malos tragos?

Al final del parón aéreo, fueron otros invitados míos, pertenecientes a un entrañable grupo de "mayores de UGT", los primeros en tomar un avión en Barajas que les trajo a Zurich para ir al pleno de Estrasburgo. Algunos compañeros, como Alejandro Cercas y Ramón Jáuregui, que todavía seguían aquí estancados, no se lo podían creer.

Me ha alegrado infinito que un ministro español, José Blanco, con un prestigio creciente desde su posición enérgica frente a los controladores aéreos, sea alabado por la agilidad con que, desde la Presidencia española, lo mismo que el Secretario de Estado, López Garrido, no haya titubeado ni un instante en estimar que fuese o no competencia de la U.E. había que reaccionar desde el gobierno comunitario.

Con decisiones así se ensancha la autoestima europea.

1 comentario:

Anton Catedrales dijo...

Hay Masip el ver que te alegras del desastre que está montando Blanco en el sector aeronautico español me reafirma en mi decisión de no volver a darte mi voto para las europeas. El ministro lo único que ha demostrado es que de socialista y de obrero no tiene nada. El RDL atenta contra los derechos constitucionales, se salta el estatuto de los Trabajadores (lo reconoce en el preambulo) y atenta contra los derechos básicos de los ciudadanos europeos (que deberías conocer y defender). Ademas abre una herida dificil de cerrar en el único sector económico que todavia funcionaba en España, el turismo con un 16% del PIB. La miopía política, el populismo barato y el ansia de trepar y destacar a toda costa va a hundir al PSOE como nunca antes. Por mi parte abandono el voto útil con otros muchos y se lo daré al único partido que ha demostrado respeto hacia los trabajadores IU. En cuanto a ti ahora ya se por que el cafre de Gabino te defenestro. ¡Que pena de pais!