lunes, 8 de marzo de 2010

Water Starkie, espía



En mi tiempo de Alcalde mantenía en este periódico una columna semanal ("Oviedo al fondo") en uno de cuyos artículos me referí al hispanista irlandés Walter Starkie, especialista en el estudio de los gitanos, que visitó varias veces Asturias. Algunos que le trataron bien le consideraban "espía británico" lo que, dada la convicción de mis interlocutores, consigné en La Nueva España. Más tarde una estudiante inglesa que preparaba una tesis doctoral me pidió alguna prueba sobre esa imputación. Naturalmente hube de reconocer que lo había escrito por fuentes orales en exclusiva. La reseña de Starkie no figura en la edición de mi "Oviedo, al fondo" de 1989; quedó, con otras, para un segundo tomo que no salió todavía.

Ya llovió.

Ahora, sin embargo, llega la prueba documental. Acabo de leer "Papá, espía. Amor y traición en la España de los años cuarenta" en el que Jimmy Burns Marañón al relatar las fascinantes andanzas de su padre, como periodista al servicio del espionaje británico, menciona ampliamente también las actividades que, en su colaboración, tuvo Walter Starkie, bien camuflado como investigador y responsable del British Council.

Las labores de Burns, Starkie y otros fueron de gran éxito evitando que Franco, comprometido a tope con Hitler, no desarrollara algunos objetivos nazis que preocupaban extraordinariamente a los aliados como el cierre del Mediterráneo y otros.

El autor, nieto de Marañón, que se llama Tom Burns como su padre, es persona muy habitual en los medios madrileños, con el que estuve muy en contacto cuando, corrresponsal de "Finantial Times" y de Reuters, en 1975-76, hablamos muchos días por teléfono sobre la situación de Asturias en la transición. No nos vimos personalmente nunca pero me envió a algunos de sus colaboradores de entonces con los que, incluso, me detuvo la guardia civil, en Mieres, en Marzo de 1976. Reuters fue además la agencia que dio internacionalmente el recurso de contrafuero que formulamos Marcelino Arbesú y yo contra la Ley de Descolonización del Sahara.

El libro de Tom, destinado a una gran difusión, viene a animar el conocimiento sobre una época, en la que sus padres fueron testigos cualificados. Para mí resulta grato que confirme la atribución que fiado de fuentes orales había hecho yo de Starkie, otro tipo de calidad como el padre de Tom.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Amigo Antonio: Recuerdo a Starkie, gordito y bajo. Tocaba el violín en sus charlas. Tenía los brazos cortos y era muy ameno. Recuerdo su consejo sobre le vagabundeo.Te lo contaré cuando nos veamos.Manolo

Bernardo dijo...

muy interesante. Buscaré ese libro.

Anónimo dijo...

me parece que la imagen de Straki es la correcta (Manolo

Anónimo dijo...

¿Cómo volverá la izquierda al gobierno de Oviedo?
Lo desconozco pero te echo de menos...

Anónimo dijo...

"Los amigos de Franco" de Peter Day hay amplia referencia a cómo Starkie se cubría de su vagabundeo por España para sus actividades de espía.