lunes, 1 de marzo de 2010

Video-conferencia con la Administración norteamericana



El Parlamento pone al servicio de los diputados para su trabajo todos los medios de la modernidad. Acabo de participar por primera vez en un contacto por video conferencia, en pantalla grande, con la Administración americana. Ha sido a iniciativa del diputado de Izquierda Unida europea, el portugués Rui Tavares, que me invitó a intervenir. Se trataba de conocer la experiencia de los Estados Unidos sobre el programa de admisión de refugiados ("Refugee admissions Program" USRAP) dado que la administración americana tiene una importantísima experiencia en la admisión de refugiados. No se trata para los europeos de copiar sino de aprender de las experiencias ajenas, a todas luces exitosas, al menos parcialmente. La idea de Tavares, que es nuestro ponente, es seguir más adelante con otros contactos parecidos con Canadá y Australia donde se vuelcan en programas parecidos. Parece increíble que una experiencia semejante, que tanto implica a la solidaridad y a los derechos humanos, tengan que darnos lecciones los Estados Unidos y otros. En efecto, mientras en Europa se acogen anualmente unos cinco mil refugiados, en EEUU son 80.000. España está todavía fuera del programa y va a iniciar una experiencia con ochenta personas. Tavares piensa que si se hace bien, puede ser el número correcto, pues de repente no pueden marcarse objetivos más ambiciosos que, antes o después, habrá que plantearse.
Tavares, al que estoy apoyando en sus contactos con la Presidencia española, y en la elaboración del informe, como "ponente en la sombra", está realizando una gran labor. Valoro muy alto su talante, exento de sectarismo y cómo está convenciendo a conspicuos miembros del PP europeo de la importancia para todos del éxito del programa. Es clasificar en origen, con ACNUR y varias ONG a refugiados y colocarlos en Europa. Son perseguidos, no emigrantes económicos. Es toda la teoría que defendí en el mandato anterior en mi informe de asilo político, llevado a una concreción mayor y unos compromisos de los estados bien establecidos. Me sorprendió, cómo un diputado del PP griego, Papanikolau, y otro maltés, Busutil, ven ya en esta iniciativa una manera también de luchar contra la emigración ilegal y desordenada.
El contacto con los expertos parlamentarios americanos, convocado por un joven miembro de la coalición comunista, me hizo pensar un momento si estaba soñando y me despertaría en cualquier momento, pero no, Tavares existe y presumo que vamos a colaborar bien en un objetivo ineludible, pues la solidaridad debería estar en el ADN europeo.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Como decimos en Portugal: és um senhor, António.