sábado, 9 de enero de 2010

EL NARANCO DE LOMBARDERO (II)

El Campo y el Naranco están nevados.

Los árboles han perdido su delgada transparencia otoñal sin recuperar hoja alguna.

Es un blanco más intenso que el que tanto gustaba al pintor Viola, no precisamente de mis favoritos. Lombardero me había hablado de las sábanas y manteles blancos que tendían los lunes al sol. Hoy el Naranco es mucho más blanco que la memoria de Manolo y mi imaginación juntas. No hay blancura sobre fondo verde, es blanco inmenso e intermitentemente apacible.

Sin embargo, aquel blanco de los años treinta es ya imposible no solo por la humedad invernal o porque no es lunes, ni martes, o por el anacronismo y la ucronía; o aún por su carácter consuetudinario, es imposible porque las sábanas, aún lavadas, serían oscuras y los manteles, color crema, pura negritud encima de este blanco que lo abarca todo.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

¡Vaya¡, apareció la vena poética. Eso de los años 30, queda algo lejos, pero está bien el recuerdo.
En la braña de Langreo vamos a quedar incomunicados....

Anónimo dijo...

Muy bien la foto.
Exquisito lo de Lombardero
Gracias