martes, 3 de noviembre de 2009

No más encierros



He seguido con alarma las muertes que se han producido este verano durante los encierros que proliferan por toda la geografía nacional. Si bien el número de corridas está disminuyendo, los encierros parecen aumentar en una especie de seudodemocratización del peligro. La imagen que de España se proyecta es lamentable. Aquí, en Bruselas, son muchos los que lo comentan en los pasillos, lo que presagia que algún día tendrá consecuencias parlamentarias. Encima, la televisión en España se relame de gusto con retransmisiones promocionales en directo, interrumpiendo durante una hora programaciones habitualmente informativas. Milagro que no se les ocurre difundir otras siniestras y carpetovetónicas fiestas como la del “Toro de la Vega” de Tordesillas.

En cualquier caso, han de evitarse las muertes de seres humanos.... España no debe relacionarse bajo concepto alguno con la pasión ancestral por la sangre derramada. Muchos ayuntamientos, incluso, tiran la casa por la ventana, para festejos siniestros, más condenable aún en época de crisis. La cifra que cuestan al erario público semejantes espectáculos, ronda 564 millones de euros en subvenciones.

Además, es mucha la gente que no se encuentra en buen estado físico habitual para correr los toros, ya sea porque no están preparados ya porque no han descansado suficientemente.
He estudiado la legislación nacional, el Reglamento Taurino, cuyo artículo 91 establece:

"Los demás festejos taurinos populares en que hayan de correrse reses se sujetarán a las siguientes reglas:
a) Sucinta memoria, favorablemente informada por el Ayuntamiento, en la que se acredite la tradición popular del festejo o su justificación.
..
e) Póliza de seguro colectivo por la cuantía suficiente para cubrir cualquier riesgo o accidente que con motivo del festejo pueda producirse."

La póliza de seguro colectivo la abona el municipio, por lo que los corredores no asumen conciencia ni del riesgo ni de los costes. Habría, por lo menos, que empezar internalizando esas primas, esto es, que no pague por una actividad de alto riesgo quien no tiene interés en participar.

Los encierros además transmiten una imagen ya superada de una España antigua y preeuropea.

Habría que impedir esta proliferación de encierros, sin darles tal cobertura televisiva e imponer esos seguros personalizados. Seguramente no van por ello a desaparecer pero es imprescindible introducir medidas civilizadoras entre tanto despropósito.

7 comentarios:

Ismael Rey dijo...

Y que pasará con el atropello a las libertades en internet.

Anónimo dijo...

Sí no te gustan los encierros, ¡te aguantas! ¿Quién eres tu para decir lo que se ha hacer y lo que no? Yo diría que un fascista que quiere quitarle la libertad de expresión a millones de Españoles que disfrutan de sus fiestas populares de la manera que más les gusta, que no es otra que con toros por sus calles. Acuérdate Antonio que millones de personas han votado al PSOE por que quieren democracia y vivir en libertad haciendo lo mas les gusta y si a ti no te gusta, vete a un partido fascista y empieza a prohibir o bien quédate en Bruselas, que allí no hacen encierros. ¡Si no te gusta te aguantas! Esto es España y los Españoles queremos toros en nuestras fiestas, por que para eso pagamos impuestos. ¿O es que no se gastan millones de euros en representaciones teatrales que son malísimas y también están subvencionadas y salen del bolsillo de todos? Métete en tus asuntos que para eso te han elegido Eurodiputado y deja a los Españoles vivir en Paz y en libertad haciendo lo que más les gusta.

Anónimo dijo...

Este blog ya vuelve a animarse

Anónimo dijo...

A mi tb me gustan los encierros pero quiero decirle a este Señor que libertad de expresion es precisamente lo que hace Antonio Masip escribiendo sobre esto

Anónimo dijo...

No entro en el tono de algunas opiniones.Cada cuál se expresa como quiere.Mejor con nombre y apellidos.En cualquier caso lo que pretendo es que los electores conozcan en todo momento las posiciones que adopto en el Parlamento e,incluso, en la vda cotidiana.Masip

El ángel de Olavide dijo...

Algún dia en España los niños que estudien historia se preguntarán como fue posible que todavía en el siglo XXI se siguiesen celebrando ciertos festejos como los del toro de la vega de Tordesillas.
Tus comentarios Antonio, como siempre, oportunos y ponderados.

Anónimo dijo...

Muy bien escrito si señor, le felicito por mostrar su opinión en contra de las salvajadas que se cometen en esas fiestas donde hay encierros, y en general en todo lo que significa fiesta nacional, la fiesta nacional es la fiesta de la paz ,de la concordia, del respeto, cuando eso exista si será una fiesta nacional ,los toros no son mi fiesta nacional . La mejor sidra sigue siendo la de NAVA