jueves, 15 de octubre de 2009

Pepe Jiménez de Parga




El pasado 6 de Octubre falleció mi amigo Pepe Jiménez de Parga a cuya generosidad debo -me acogió siendo aún estudiante en su despacho- mis primeros pasos de abogado. Gracias a su extrema bondad, y la de Angelines, su mujer, tuve un cobijo imprescindible en momentos muy difíciles de persecución política y hasta académica. No podía menos que bajar a Madrid, desde Bruselas, a su capilla ardiente para volver el mismo día a seguir con mis obligaciones parlamentarias. Necesitaba no quedarme, aquí, en Bruselas, solo con la pena de la desaparición de Pepe. Hay en la red varios comentarios, reproduzco simplemente uno:

Me cuenta su mujer, en el Tanatorio, que Pepe tenía el carnet número 23 de las Comisiones Obreras. No presumía nunca de ello. Afable y efusivo, no presumía nunca de estas cosas. No exhibía nunca credenciales. Defendía sus ideas obstinadamente, pero no utilizaba nunca sus medallas, y no le faltaban, para acallar una discrepancia, o imponer su punto de vista.

Sin embargo esto sólo lo hacía con nosotros. Porque con otros, ya fueran magistrados, abogados de la empresa, gentes de bien y con esos que podríamos llamar influyentes y poderosos, era implacable y no dudaba en utilizar todos los medios a su alcance para sacarnos del atolladero, para salirse con la nuestra, nunca con la suya.

Con sus palabras, sus anécdotas, sus charlas y sus actos, aquellos que le conocieron podrían redactar cientos de páginas de memorias, pero de cultura oral, como era Pepe, no nos ha dejado unas memorias escritas que hubieran sido jugosas y sin duda muy valiosas para rellenar lagunas enteras en la última mitad del siglo XX español.

Cuentan que, junto al Padre Llanos, recorría las explanadas chabolistas del Pozo del Tío Raimundo, buscando domicilio para el insigne jesuita que llegó a ser confesor de Franco y que decidió cambiar de vida. Una vida más pobre, pero más digna.

Cuentan los cronistas que, junto a María Luisa Suárez, Antonio Esteban o Antonio Montesinos, creó en Madrid, a mediados de los 60, el primer despacho de abogados laboralistas, el de la calle de la Cruz, que forjó una auténtica cantera de jóvenes abogados laboralistas como Cristina Almeida, Manuela Carmena, Héctor y Elisa Maravall, Nacho Montejo, José Luís Núñez. De esos despachos salieron los jóvenes laboralistas asesinados en la calle Atocha el 24 de enero de 1977: Francisco Javier Sauquillo, Enrique Valdelvira, Javier Benavides, Serafín Holgado y Ángel Rodríguez que, sin ser abogado, era uno más en la defensa de los trabajadores, aglutinados en torno a las ilegales CCOO. Allí estaban Lola, Alejandro, Luís o Miguel, que sobrevivieron, pero quedaron marcados para siempre por la tragedia. Pepe Jiménez de Parga perteneció hasta su muerte al Patronato de la Fundación Abogados de Atocha.

Recuerdo aún sus palabras en el acto de entrega del Premio Abogados de Atocha a las “Mujeres de los presos políticos del franquismo”. Cuentan interminables anécdotas de sus incansables defensas de comunistas y miembros de CCOO ante los Tribunales de Orden Público.

Cuentan que pasó una noche entera, allá por 1963, llamando a todas las puertas, junto a Joaquín Ruiz Jiménez. Decenas de llamadas entre las que no faltó una a Juan XXIII, para pedir que no fuera fusilado Julián Grimau. Al día siguiente fue ejecutado.

Así era Jiménez de Parga, Pepe Jiménez de Parga, un hombre desbordante, incansable, cuyo cuerpo ha cedido a sus 78 años, pero que nunca será vencido por el tiempo, porque su tiempo seguimos siendo nosotros, los trabajadores. Aquellos entre los que decidió construir su vida y su patria.

Francisco Javier López Martín
Secretario General CCOO de Madrid

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Perdón: la foto del post no es de José sino de su hermano Manuel Jiménez de Parga, ex-presidente del Tribunal Constitucional.

Anónimo dijo...

sí parecía como si hubiese muerto Don Manuel.Me uno a sus sentidas palabras para esa familia

Angel Alda dijo...

Antonio

Lo de la foto es efectivamente de Manuel. Estoy buscando alguna foto en mis archivos pero no la encuentro. La última vez que le vi fue en el homenaje a Luis Torres Pardo, uno de los sobrevivientes de Atocha a los que tu dedicas un recuerdo. Ignoro si sabías que murió hace relativamente poco tiempo. Escribí sobre su muerte aquí

http://elangeldeolavide.blogspot.com/2006/01/homenaje-luis-ramos-pardo-abogado-de.html

He sentido la muerte de Pepe como la de uno de los mejores entre los nuestros. Su bonhomia, su caracter, su sacrificio hacian de él un heroe civil.

Que pena

Angel Alda

Anónimo dijo...

Hay alguna foto en la red pero me temo q hasta el lunes por la tarde desde Estrasburgo no la pueda meter.Lo siento.Masip

Anónimo dijo...

Bien finalmente

Rafael del Barco Carreras dijo...

A propósito de los JUMÉNEZ DE PARGA...

RAFAEL JIMÉNEZ DE PARGA.
CONDENADO A SEIS MESES POR DENUNCIA FALSA.

Rafael del Barco Carreras

30-12-09. El apellido, él mismo, de los grandes de la Abogacía y Política con la DEMOCRACIA, o sea, otro vividor de ese club que se adueñó del Franquismo y “hasta ahora”, ha perdido capacidad mediática, el segundo de EMILIO BOTÍN, Alfredo Sáenz Abad, acapara los titulares de la condena, SEIS MESES, por denuncia falsa. Lo de la EXTORSIÓN no aparece en la noticia de agencia.
¡Que barato les ha salido! Los hermanos ya eran célebres por catedráticos y bufete importante (ahora 50 abogados en el Paseo de Gracia) cuando Narcís Serra lo contrató para abogado acusador en el caso CONSORCIO DE LA ZONA FRANCA DE BARCELONA en el año 1980, y “contra mí y otros” entraron en ese selecto clan de sinvergüenzas que se enriquecerán no solo en torno a Javier de la Rosa, sino descaradamente de la POLÍTICA. Su hermano MANUEL en Madrid de chalaneo, será de todo con UCD y PSOE, y RAFAEL dirigiendo el gran bufete, ensacando o empaquetando elevadas minutas a cientos. ¡Un monumento a la ÉTICA!
Han pasado 16 años desde que Olavarría jurara venganza por meterle en la cárcel hasta pagar al juez Luís Pascual Estevill. Lo declaró estando yo presente en el juicio de mayo pasado, escritos en www.lagrancorrupción.blogspot.com ; no pararía hasta ver condenado a quienes con falsedades y gansterismo pretendían cobrar, primero una deuda que no les correspondía proveniente del Banco Garriga Nogués de Javier de la Rosa, y después a través de la extorsión para salir de la cárcel, 25 millones de pesetas, pagados un fin de semana.
Ignoro si sentirá su venganza satisfecha, yo no (tres años, y lo que seguiría, no son un fin de semana), quizá recurra (dijo que llegaría a Estrasburgo si no se le hacía JUSTICIA), pero los años no pasan en balde, y puede que la densa cabellera blanca merme ganas. Los juzgados agotan a cualquiera.
Por ganas insultaría hasta que me metieran de nuevo en LA MODELO, pero no quiero que me detengan en el propio Palacio de Justicia cuando el día 7 acuda a oír la declaración como testigo del juez Asalit, y el día 11 la de Lluís Prenafeta, en ese juicio por la corrupción en Hacienda que con el de Juan Piqué Vidal y Luis Pascual Estevill, en 2004, Gran Tibidabo en 2008, y ahora Hacienda, marcan el rastro de lo que vengo inútilmente denunciando desde hace 30 años, LA GRAN CORRUPCIÓN, “BARCELONA, 30 AÑOS DE CORRUPCIÓN”… y que continúa con la OPERACIÓN PRETORIA, y otras muchas pendientes y a destapar. La CRISIS promete un gran destape.
Mi venganza es esparcir cuanto más mejor los nombres y hazañas de ese grupo de amorales que condujeron a mi querida Barcelona al lodazal donde se halla inmersa, y si por primera vez en mi vida me noto leído a través de INTERNET me fastidiaría que por unos insultos pasados de tono me interrumpieran.