lunes, 12 de octubre de 2009

Jesús Serafín Pérez


El corazón se te ensancha cuando encuentras por los aeropuertos europeos a algunos paisanos. Los más resultan turistas que hacen escala para los más recónditos lugares del planeta. Sin embargo, con los que te topas más de una vez son currantes de un trabajo profesional ambicioso y admirable. Así me he visto muchas veces en el breve lapso de una escala rápida con empresarios y emprendedores como Casado, Cosmen, Francisco Rodríguez, Astals, Moré, Ángeles Hidalgo, de Arcelor-Mittal, Marroquín, los sindicalistas Colunga, Laso, Roces, artistas como Sagi y un largo etcétera. Entre ese grupo de asturianos que despachan por el ancho mundo, uno de los que más he frecuentado a lo largo de años es, sin duda, Jesús Serafín Pérez, de Fuensanta. Resulta que ahora, no solo preside la española FIAB (Federación de Industrias de la Alimentación y Bebidas), sino que ha dado el salto encomiable de ponerse al frente de la "Confederation of the food and drink industries of the EU", la potente patronal CIAA que agrupa a los empresarios de la agro-alimentación europea. Como tal, Jesús Serafín dio una sorprendente, concurrida y magnífica recepción en los salones del Parlamento Europeo en la que planteó algunos de los problemas que acucian al sector. Como asturiano me enorgullece que un paisano, de una región tan minúscula en una Europa tan grande, alcance ese puesto de trabajo, confianza y representación. Los empresarios buscan, además de una comprensible acción coordinada, una forma de presión que no logran por otros caminos pues reconocen ellos mismos que se fragilizan, por ejemplo, ante la fuerza que impone precio y formas de pago de las grandes superficies. En ese aspecto precisamente, de las formas de lucha contra la morosidad y las prácticas abusivas, es posible que confluyamos en las próximas semanas pues la Comisión Jurídica del Parlamento, me ha designado "ponente en la sombra" para la nueva directiva que se está perfilando. Sí me encontrarán a su lado, repito, en alguno de esos aspectos comerciales y de buenas prácticas, pero muy en contra, si cometieran el error de apoyar, o hacer lobby a favor de un párrafo de la directiva que, contra la Constitución Española, art. 132, pretende abrir paso al embargo de bienes públicos. El embargo de bienes es un salto al precipicio de la quiebra de las diferentes administraciones públicas pues no es concebible que todo el derecho público y constitucional español corra el riesgo de ponerse patas para arriba, como ya un joven nuevo diputado popular me adelanta que no le importaría.

Tengo la triste impresión de que muchos ciudadanos todavía no se han percatado del fracaso neoliberal lo que hay quien aprovecha para insistir en una vuelta de tuerca más del sistema y quieren prepararnos una nueva crisis como si la actual fuera aún pequeña a su placer masoquista.

Felicidades a Jesús Serafín y a Horacio González Alemán, su Secretario General Adjunto, por su brillante presentación, aquí, en Bruselas, a la vez que les reitero mi colaboración entusiasta como diputado español, con la limitación que ya les adelanté si fuera el caso. Y es que los representantes de la ciudadanía europea estamos obligados a actuar con suma transparencia y en todos los momentos procesales.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Bien subsanado el que en La nueva España se titulase "Juan Serafín Pérez".Bien

Anónimo dijo...

Sigue escribiendo, pues lo haces muy bien. Los contenidos, a veces, no responden tan bien al elegante continente