sábado, 15 de agosto de 2009

Luis Cernuda y Dámaso Alonso separados por el Eo




Mis amigos Xavier F Coronado y Luis López ya han adelantado que el personaje “Demetrio V.” que aparece críticamente tratado en “En la costa de Santiniebla” de Luis Cernuda sería Dámaso Alonso. Formaban, Cernuda y Alonso, parte nuclear de la generación poética del 27, que, en general, estuvo constituida de amigos a los que unía la soldadura del entusiasmo hacia Don Luis de Góngora y Argote. Fernández Coronado, en un artículo de 2002, pormenoriza que los dos escritores citados coincidieron en el Castropol de 1935; el sevillano en el Hotel Guerra, hoy desaparecido en la cuesta que entra en el pueblo, y el que fuera luego Director de la Real Academia, en “La Argentina”, que estaba donde se sitúa ahora la carretera general, entre el “Hotel Peñamar” y los restaurantes “Casa Vicente” y “Peñamar”. Los dos poetas gastaron mucha amistad con el ilustre castropolense Vicente Loriente pero no fueron amigos entre sí. Cernuda describe a su Demetrio, como “amable e inofensivo a primera vista del que sólo se descubría su verdadera personalidad cuando comenzaba a hablar”; “su inusitada presencia, en Santiniebla (Castropol) tranquilizaba e inquietaba a la vez”. La enemistad entre Cernuda y Dámaso, excepción que confirma la regla de su grupo generacional, está tratada con amplitud por Francisco Ruiz Noguera en “Ínsula” de Febrero de 1991 que, sin embargo, no menciona la hipotética identidad de Demetrio V. ni la coincidencia en Castropol. Siguiendo a este estudioso, Cernuda alude, en sus cartas y poemas, sin citar el nombre, a Dámaso, al que llama Alonso el Desamado, “sapo”, “roedor”, “gusano”, cuyos escritos “ni como regalo deseo recibir”, de “vaciedad común” que “cometió la suprema blasfemia de poner al alcance de sus congéneres (las bestias) el poema Las soledades”. Nada comparable a lo que le ninguneó, muy al principio, el autor de “Los hijos de la ira”, tachándolo de joven, aislado en Sevilla e inmaduro, que Cernuda jamás perdonó. Históricamente Alonso estuvo vinculado por familia y residencia a Ribadeo, mientras Cernuda nos ha legado unas impagables imágenes asturianas de la ría. La diferencia entre las dos márgenes se hace notable al creador de Santiniebla: “Galicia, tierra vecina y extraña”.

Se me antoja que el próximo 27 de agosto, Dámaso y Luis, se reencuentren en la ría. Con la puesta de sol hay quien anuncia que surgirá entonces doble luna, como si la tierra homenajeara, proyectando una réplica insólita, el cuarenta aniversario de la llegada del ser humano a los mares astrales. Hay el natural eco legendario y amplificador de todo lo que se difunde por internet. Las dos lunas, pienso, habrían de mezclarse, con sus reflejos y rieles aparcados, mármol gris, nácar, espejo brillante, en la casi quieta lámina del Eo, donde ya apenas tiembla el Puente de los Santos al paso de camiones. Dos cumbres de la poesía contemporánea pueden, pues, reaparecer, fantásticamente representados, de rigurosa etiqueta, como cuando se sintieron impresionados por este lugar, frontera, para Cernuda, del Paraíso. “Sí, son fantasmas. Fantasmas: polvo y aire”, escribió Dámaso de sus difuntos. También: “un órgano infinito de astros mudos”.

Las dos lunas, si el visillo de nubes, en posición descorrido, concede tregua, no solo sería un efecto óptico más sino toda una maravillosa confusión. Una, la luna verdadera, de tantos poemas, la otra, simplemente Marte, que, dicen, ha de ser el nuevo objetivo de conquista, sueño y epopeya. El pasado y el futuro; ninguno -o ninguna-, virtual. En Orihuela, han organizado, y parece que conseguido, que la próxima expedición lleve “Perito en lunas” de Miguel Hernández al suelo del satélite, cuando quizá fuese mejor a Marte, la luna siguiente.

“Todo esto que veo lo contemplo como si fueran visiones de trasmundo” le dice Cernuda a Demetrio V. Ese pensamiento ultraísta puede sobrevenir a cualquiera contemplando el firmamento al anochecer del último jueves de agosto 2009, ¿por qué no al mismo fantasma de Luis Cernuda junto, de nuevo, al de Dámaso Alonso, con “el ademán de desafío” que menciona en “En la costa de Santiniebla”?

También hay quien sostiene que la apariencia lunar de Marte, más cerca que nunca, será, no obstante, muy pequeñita, incapaz de engañarnos. Cernuda ya nos rompe por adelantado la esperanza al término de su poesía “Noche de luna”: “Definitivamente frente a frente//El silencio de un mundo que ha sido//Y la pura belleza tranquila de la nada” La luna seguiría siendo, como titulaba Pedro de Silva, “instrumento de trabajo”, pero, sin competencia marciana, la ría del Eo no unirá jamás las poesías de Cernuda y Alonso, condenadas de origen al desafecto, sin Góngora que valga, entre las nieblas de Santiniebla.

19 comentarios:

Anónimo dijo...

Cuando el tiempo nos alcanza "podemos disfrutar con la sabiduría de los amigos..un abrazo y disfruta con los tuyos.JA Alonso

Anónimo dijo...

Otra magnífica evocación cernudiana que me ratifica en la idea de q debes organizar algo al respecto.Luis

Anónimo dijo...

Muy evocador.Recuerdo a Max Aub lo bien que ponderaba a DA en la gallina ciega.Felicidades.

Anónimo dijo...

Dime si está publicado y dónde menciona Luis López la identidad de Demetrio V..Xabier

Anónimo dijo...

Querido Antonio, Recuerdo bien una noche que vimos Ángel y yo la lluvia de
estrellas desde tu casa en Salinas. Besos para ti y Eloina, Susi

Anónimo dijo...

Por cierto Susi, la firmante del último post, la que Vd. atribuye a Masip como "tu casa en Salinas" no figura en el apartado de este blog denominado "Mi patrimonio". ¿Será un olvido?.

Anónimo dijo...

¡Hay que ser imbécil!Fue hace años y era de mi madre.No me gustan estas aclaraciones pues es dar pábulo a un cretino integralpero en fin que sea por una vez

Anónimo dijo...

Tranquilo, Antonio,no te rebajes que estúpidos y tiñosos has de encontrar muchos como ese anónimo.Ni caso, por favor.

Anónimo dijo...

Hacer una simple pregunta simplemente aclaratoria, absolutamente objetiva y totalmente aséptica, me ha valido los calificativos de "cretino integral", "estúpido" y "tiñoso". Lo de ser hijo de falangista es indudable que marca y deja huellas indelebles.

Anónimo dijo...

Comentario n9:Te mando un saludo cordial, y te recuerdo que además de los calificativos que te han puesto ,está tambien el de !imbécil¡y yo que pensaba que los euro cuentistas ,eran gente de una educación exquisita, y que nunca perdían los papeles, como siempre, la mejor sidra la de NAVA

Anónimo dijo...

¿Quién es, o era, falangista?¿El padre del sidrero?

Anónimo dijo...

El padre del sidrero era un minero como la copa de un pino. Dejó su vida debajo de la tierra para que sus descendientes, pudieran tener una vida mejor, fué un !SOCIALISTA¡de los de verdad , nunca tubo vacaciones , murió en plena juventud, y siempre fué un hombre que ayudó a sus semejantes , ese era el padre del sidrero,hace 25 años que murió, y lo recuerdo a diario. Si pudiese ver en manos de quien está el PSOE ahora, se moriría de vergüenza. VIVA LA REPUBLICA

Anónimo dijo...

Felicidades x publicarlo en La Comarca del Eo,de Ribadeo, es responder con una correcta utilización práctica del topónimo Ría del Eo o de Ribadeo que da igual pero en Asturias lógicamente será Ría del Eo o Ría de Castropol

Anónimo dijo...

De Babelia-El País de hoy sábado 22 de Agosto:
Marías tiene razón: los bloggers deben lidiar con el veneno de los comentarios. Pero eso no es nuevo en la literatura: lo que hacen los blogs es explicitar esa mala leche que siempre está ahí, en algunos lectores y colegas. Eso no significa que haya que eliminar de cuajo al blog

Anónimo dijo...

¿Hubo o no hubo dos lunas?

Anónimo dijo...

Parece que tenias razón. No es una leyenda urbana ni un cuento sideral. La doble luna de nuestro satélite y el planeta Marte existe- Acabamos de bajar de Santa Cruz y por encima de las nubes hemos podido captar esta imagen:

No se si desde el lado de la Ria del Eo se verá pero desde la Ria de Ribadeo se ve perfectamente

Angel.El fotógrafo, mi cuñado Rodrigo

Anónimo dijo...

Galicia, Tierra Cojonuda con Hombres Cojonudos

Hilo Rojo dijo...

...Que sepan los malditos que hoy incluyen tu nombre// en sus libros, los Dámaso, los Gerardo, los hijos// de perra, silenciosos cómplices del verdugo//...

(Pablo Neruda)

Anónimo dijo...

Esos versos de Neruda son muy conocidos.Pero no iempre Neruda fue consecuente, otra cosa es Cernuda