miércoles, 20 de mayo de 2009

Mi voto sobre el Papa y el SIDA

En la penúltima votación plenaria del Parlamento Europeo se aprobó un importante informe de mi gran compañero Raimon Obiols con un riguroso balance de los derechos humanos en 2008. La diputada liberal holandesa Sophie Int’velt formuló una enmienda buscando la condena del Papa por sus declaraciones sobre el sida en África. El democristiano alemán, Harmut Nassauer, alegó que no debía aceptarse a trámite por razones de fondo y porque se refería a manifestaciones de 2009 mientras que el balance era del año anterior. El ecologista franco-alemán, Daniel Cohn Bendit, respondió en tono irónico, que tratándose de “la Iglesia no valía contar un año sino la Eternidad”. El ponente, por su parte, antes de la votación, lamentaba que se tratara de introducir el sida, el condón y el Papado, de forma oportunista pues lo importante era aprobar por gran mayoría un informe de derechos humanos con repercusión en los puntos vulnerables del mundo (China, Sudán, Cuba-Guantánamo es parte indeclinable de Cuba-, Guatemala, Zimbawe, Congo, América del Sur, Oriente Medio, la pena de muerte, el genocidio…) optando por la abstención sobre la enmienda para no interferir en asuntos que suponen división religiosa y quedan en la conciencia individual. Personalmente, y bien a sabiendas de que las declaraciones del Papa no son de recibo por la confusión que introducen en la profilaxis global contra el sida, voté expresamente “no” a la enmienda. En mi valoración nunca me he pronunciado en temas religiosos, que respeto profundamente, y que, en este caso, eran traídos de forma oportunista. Siempre he tenido muy presente cómo ante el juicio sumarísimo al que le sometieron, el que fuera venerable rector Leopoldo Alas Argüelles dijo que jamás se había pronunciado desde la cátedra sobre la cuestión religiosa de la que tan torpemente le acusaban ni sobre ninguna otra de esa naturaleza. Tampoco dejaba de afectarme que la misma mañana de la votación Benedicto XVI iniciaba su viaje a Palestina donde se esperaba pronunciamientos, bien cerca de los derechos humanos…el cerco de Gaza, el muro divisor, “los dos Estados”, la tolerancia…Y todavía, instantes antes intentaba por mi parte, en los mismos pasillos del hemiciclo, inclinar a favor de esos mismos derechos humanos pisoteados a la mayor parte del espectro político con mi informe de “asilo político”.
Como quiera que las votaciones parlamentarias son públicas, por fortuna, se pueden conocer a través de la red y que mi marcación electrónica de este caso fue aireada por algunos medios de comunicación madrileños, procede dejar constancia de una explicación más amplia, que, por mero maniqueísmo, no todos entendieron. Mi postura, por encima de los debates que en Centroeuropa se dan entre religiones (el Papa anterior fue recibido con pedradas en Utrecht, la demarcación de Sophie Int´velt, por los calvinistas -¿liberales?- holandeses) es y será de sumo respeto al Papa como lo fue también con Juan Pablo II, del que me cupo el alto honor de recibir en Oviedo siendo Alcalde. En definitiva, me parece muy mal la crítica eclesial a la campaña del preservativo pero el informe sobre derechos humanos era otra cosa; la enmienda solo trataba de infligir herida inútil y provocadora en los sentimientos respetables de muchos ciudadanos.

7 comentarios:

El ángel de Olavide dijo...

Querido Antonio
Alabo tu prudencia y estimo tu ponderación. Solamente me hago una pregunta ¿cuando la Iglesia, la española, va a dedicar a tantos y tantos expedientes el mismo tono prudente y la misma ponderación?.
Un abrazo

Alberto Juesas dijo...

Hola Antonio,
La prudencia es buena acompañante, el caso es que estamos viendo tantos y tantos casos que AVERGÜENZAN dicha institución (la religión Católica)que la verdad no merecen dicha prudencia, prefiero críticas acérrimas de la derecha retrógrada y sus medios a no ser fiel a mis principios (y si no pregúntale a los miles de niños irlandeses violados y apaleados por curas, monjas y hermanos, o pregúntale a los millones de Africanos que mueren de Sida, o a los cientos de Norteamericanos victimas de violaciones por curas en USA, por no hablar de cuando estalle en España lo que ocurrió durante los 40 años de dictadura).
No te arrepientas por las críticas de ser y votar lo que piensas, así te queremos, no de otra forma.

Anónimo dijo...

La Iglesia y el Papa son culpables,otra cosa es que los trates con guante de seda.A pesar de lo bien que siempre les has tratado no te traerán ningún voto.Estoy,sin embargo, con el comentario anterior:sigue con tu sinceridad.De Europa no se entienden muchas cosas pero me vale que tú las entiendas por mí

Anónimo dijo...

Analicemos lo que dice el Papa, con excesiva retorica (propia del lenguaje persuasivo de la Igliesia):

A.- No se puede superar el problema del Sida sólo con eslóganes publicitarios.

Comentario: afirmacion cierta.

B.- Si no esta el alma, si no se ayuda a los africanos, no se puede solucionar este flagelo sólo distribuyendo profilácticos: al contrario, existe el riesgo de aumentar el problema.

Comentario: a) no se que tiene que ver el alma la solucion del problema; b) conforme, si no se ayunda a los africaconos no se puede soluciar este falgerlo distribuyendo profilácticos, o lo que es lo mismo el profilactico no es la unica medida adoptar para solucionar el problema (con lo que estoy de acuerdo); c) no es cierto que la distribucion del profilacticos genere el riesgo de aumentar problema (o al menos no tengo conocimiento de la existencia de realidad empirica que confirme mediante verificacion esa afirmacion); si existe esa realidad empirica el Papa debia informar exactamente la ubicacion del hecho o los hechos facticos que la sustenta; no lo hace; luego he de entender que tampoco el Papa ha percibido ese hecho o esos hechos que sustentan la afirmaicon de que con el uso del profilactico, "existe el riego de aumentar el problema".

C.- tLa solución puede encontrarse sólo en un doble empeño: el primero, una humanización de la sexualidad, es decir, una renovación espiritual y humano que traiga consigo una nueva forma de comportarse uno con el otro, y segundo, una verdadera amistad también y sobre todo hacia las personas que sufren, la disponibilidad incluso con sacrificios, con renuncias personales, a estar con los que sufren.

Comenentario: El Papa coherentemente con lo que dice en la letra B) - la distribucion de profilacticos produce "el riesgo de aumentar el problema"-, descarta el profilactico como instrumento que coadyuve a la solucion de problema. "Ergo", - segun el Papa - no tiene sentido utilizar el profilactico como uno de los medios para la solucion del problema; y si no tiene sentido usarlo no es razonable utilizarlo. Como se ve el Papa efectivamente no afirma expresamente que no se utilice el profilactico, pero lanza el menjase envuelto en retórica de que es irrelevante la utilizacion de ese medio ya que no tiene capacidad alguna para coadyuvar en la solucion del problema.

La consecuencia parece clara para el auditorio al que se dirije el Papa: Si el Papa dice que el profilactico no evita el SIDA, la utilizacion del profilactico es inútil, y consiguientemente se prescindir de él ya que nada aporta para la lucha contra el Sida,

Comentario Final: El Papa lo que dice: no existe motivo para utilizar el profilactico, consiguientemente no existe "excusa" o "causa que exonere" la responsalidad en la que se incurre cometiendo el pecado de utilizar el profilactico.

Conclusion: Eso es un atentado moral contra la vida - y consiguientemente contra la dignidad humana: sin vida no hay dignidad-

Saludos

Anónimo dijo...

Querido Antonio,

¿Ha leido alguien el discurso completo? Os adjunto la parte que habla del tema en polémica:


Pregunta: Santidad, entre los muchos males que afligen a África, está en particular el de la difusión del Sida. La postura de la Iglesia católica sobre el modo de luchar contra él es considerada a menudo no realista ni eficaz. ¿Usted afrontará este tema, durante el viaje? Querido Santo Padre, ¿le sería posible responder en francés a esta pregunta?



Papa: Yo diría lo contrario: pienso que la realidad más eficiente, más presente en el frente de la lucha contra el Sida es precisamente la Iglesia católica, con sus movimientos, con sus diversas realidades. Pienso en la comunidad de San Egidio que hace tanto, visible e invisiblemente, en la lucha contra el Sida, en los Camilos, en todas las monjas que están a disposición de los enfermos... Diría que no se puede superar el problema del Sida sólo con eslóganes publicitarios. Si no está el alma, si no se ayuda a los africanos, no se puede solucionar este flagelo sólo distribuyendo profilácticos: al contrario, existe el riesgo de aumentar el problema. La solución puede encontrarse sólo en un doble empeño: el primero, una humanización de la sexualidad, es decir, una renovación espiritual y humano que traiga consigo una nueva forma de comportarse uno con el otro, y segundo, una verdadera amistad también y sobre todo hacia las personas que sufren, la disponibilidad incluso con sacrificios, con renuncias personales, a estar con los que sufren. Y estos son factores que ayudan y que traen progresos visibles. Por tanto, diría, esta doble fuerza nuestra de renovar al hombre interiormente, de dar fuerza espiritual y humana para un comportamiento justo hacia el propio cuerpo y hacia el prójimo, y esta capacidad de sufrir con los que sufren, de permanecer en los momentos de prueba. Me parece que ésta es la respuesta correcta, y que la Iglesia hace esto y ofrece así una contribución grandísima e importante. Agradecemos a todos los que lo hacen.


Yo de aqui la conclusión que saco no es lo que se ha publicado en los medios. Este señor dice que el problema no se soluciona SOLO con profilácticos... Me parece a mí que esto no es lo que se ha publicado.

A menudo emitimos juicios de valor sin documentarnos, y me pregunto ¿hasta cuando esta actitud? Yo quiero un mundo más justo y más honesto, y creo que debo empezar por ir a documentarme a las fuentes y por ESCUCHAR de verdad a todos.

Por cierto, sí que es verdad, y todos lo sabemos, que en muchos sectores de la sociedad donde hay enfermedad, tristeza, pobreza,... es habitual encontrar religiosos intentando echar una mano: creo que se merecen nuestro respeto. Dentro de la Iglesia, como dentro de la Política, la Empresa,... hay de todo...

Un abrazo,

Angeles

Anónimo dijo...

Ese gesto de valentía q demuestras día a día te llevrá muy lejos.Emilia

Anónimo dijo...

¿Y porqué no intervinistes en el mitin de Gijón?