martes, 6 de enero de 2009

Zapatazo


Mi fraterno Jesús Arango me envía una gama de zapatos para despedir el año ejercitando zapatazos virtuales. El imprescindible diccionario Seco-Andrés-Ramos acompaña “Zapatazo” de una enjundiosa cita periodística del Ya de 1972: “De hecho, la vocación política es siempre ocupar un puesto en la cola de los que esperan el zapatazo”. Es acepción sin duda popular y providencialista. La nueva edición supongo que incluirá los largados por Muntadhar al-Zeidi sobre Bush.

El Presidente americano tuvo tales reflejos que se diría estaba siempre esperándolos pero no para ascender sino para descender al oprobio. Fueron zapatazos cargados de simbolismo que han dejado atrás la repercusión, casi olvidada, de Kruchev en el atril de la ONU o del nacionalista Beiras en la Xunta compostelana. Se ha desplegado ya mucha tinta sobre los zapatos del irritado periodista iraquí, que, con la fobia que hay no sé a qué reglamentaciones dará lugar. Bajo los detectores de metales exigen pasar sin zapatos pero luego permiten calzarlos. El problema en que se debaten ahora los controles es peliagudo pues no se conjura el riesgo con una bolsita hermética que neutralice colonias y pequeños líquidos. Solo cabrá que los periodistas asistan descalzos a las ruedas de prensa, humillados antes de que humillen crónicas o gestos, o quizá se solucionara con adhesivos al pie o a los bajos del pantalón, tipo los que dan, aunque más consistentes, para entrar en la inmunología de un hospital.¿Y qué pasaría con las faldas?¿Y qué con los que necesitamos bastones, muletas o prótesis? ¿Y los teléfonos o aparatos de grabación?

No nos van a dejar ver ni a Bush ni a nadie importante sin cámara acorazada por medio.

Pronto sabremos cómo derrota el zapatazo. Entre tanto el diccionario ha de ponerse al loro pues de nuevo mis queridos Seco, Andrés y Ramos en el de “Fraseología del español actual” señalan: “a zapatazos. adv: Despóticamente o sin consideración”. Lo de sin consideración es claro, pero el déspota del zapatazo por excelencia sigue siendo el zapateado y sino que lo pregunten a la familia al-Zeidi.

En cualquier caso, año feliz para Arango y para todos sin Bush y Cía.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

No te comenté el otro día que también me gustó el de los zapatos. Y tienes razón con lo de los aeropuertos, no sé cómo lo soportáis los que andáis todo el día por los aeropuertos. Yo ahora os evito todo lo que puedo, me supera lo que hacen con los pasajeros. Yo tengo claro que lo de los líquidos y demás es sólo para vender a bordo más refrescos y otras bebidas. Saben mucho.

A Valente lo traté bastante en Ginebra. Era el albacea de María Zambrano y estaba muy pendiente de ella, tanto él como su esposa. No sé si ella estará por Almería o se habrá vuelto a Suiza.saludos. isolina

Anónimo dijo...

Aunque no leo habitualmente el periódico sí leí tu articulo, pues tengo un sistema de alertas. ¿Qué significado tengo que darle al calificativo que me das?.

sonia sin gluten dijo...

Mucha salud y Feliz año para ti tambien Antonio.

un beso