miércoles, 10 de diciembre de 2008

En favor de la privacidad de los internáutas

Voté positivamente la siguiente enmienda:

Enmienda 138
Propuesta de directiva – acto modificativo
Artículo 1 – punto 8 – letra e bis (nueva)
Directiva 2002/21/CE
Artículo 8 – apartado 4 – letra g bis (nueva)
e bis) En el apartado 4, letra e bis, se añade la letra g bis) siguiente:

"g bis) aplicando el principio de que no cabe imponer restricción alguna a los derechos y libertades fundamentales de los usuarios finales, en particular de conformidad con el artículo 11 de la Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea en materia de libertad de expresión y de información, excepto cuando la seguridad pública se vea amenazada, en cuyo caso la sentencia puede ser posterior.".

4 comentarios:

ANTONIO MASIP dijo...

Bruselas 25 de noviembre 2008



Carta de Guy Bono al Presidente de turno del Consejo Sr. Luc Chatel, Secretario de Estado de Industria y Consumo.


Asunto: Enmienda 138.

Sr. Ministro

Durante el próximo Consejo de la Unión Europea que tendrá lugar el jueves 27 de noviembre de 2008, Ud. deberá pronunciarse sobre la reforma del marco de telecomunicaciones.

Deseamos llamar su atención en relación a la enmienda que presentamos en el marco del paquete de telecomunicaciones y que fue votada por más del 88% de los diputados al Parlamento Europeo el 24 de septiembre (enmienda 138). Esta enmienda establece que "no se impondrán restricciones a los derechos y libertades fundamentales de los usuarios sin una sentencia previa de la autoridad judicial".

Con posterioridad a esta votación, Nicolas Sarkozy, presidente en ejercicio del Consejo de la Unión Europea, ordenó a la Comisión Europea que retirara dicha enmienda 138. Afortunadamente, la Comisión Europea se declaró en favor de la enmienda considerando que constituía" un importante recordatorio de los principios fundamentales del orden jurídico comunitario, y especialmente de los derechos fundamentales de los ciudadanos".

Le solicitamos, pues, que resista en su turno la imposición de la Presidencia Francesa. La revisión del marco de telecomunicaciones es un asunto muy sensible en la medida que afecta a millones de personas. En este sentido, el hecho que los ciudadanos, los consumidores y los internautas apoyan la enmienda 138 ha de ser tenido en consideración por el Consejo.

A nueve meses de las elecciones europeas, la retirada pura y dura de esta enmienda, plebiscitada por una inmensa mayoría de elegidos por sufragio universal, daría una imagen deplorable de la democracia europea en general y del Consejo en particular. Por ello, le solicitamos solemnemente que respete la voluntad del pueblo manteniendo la enmienda 138 en su redacción original.

Atentamente.

Guy Bono (PSE) y Daniel Cohn Bendit (Verdes)

Anónimo dijo...

Como supondrás discrepo contigo, y sin que sirva de precedente, coincido con el Presidente Sarkocy en este asunto de las descargas.
Las pérdidas económicas de la industria cultural en estos años de desarrollo de las nuevas tecnologías de la información resultan espeluznantes. Y eso no sólo supone pérdidas para la "industria" sino que muchos son los creadores que a día de hoy han tenido que dejar su pasión (la creación artística) para dedicarse a trabajos más prosaicos, pero lucrativos.
Todo ello, para mayor gloria de la industria americana del entretenimiento...

En fín.
Ya hablaremos con más calma de este asunto en otro momento.
Un beso.

Lucía Álvarez

Anónimo dijo...

El debate sigue a flor de piel, muy abierto.Me interesan opiniones de electores y amigos.Masip

Anónimo dijo...

Las enmiendas Harbour han pasado todas; sería recomendable que el Parlamento Europeo y los que lo forman, o sea , todos los eurodiputados sin excepción, explicaran públicamente el poco respeto que tienen a la protección de los datos personales, cuya violación en los Estados Miembros lleva a penas económicamente muy cuantiosas y que pueden derivar icluso en cárcel.

En concreto, las H2 y H3 se acaban de aprobar completamente en contra del dictamen del Supervisor Europeo De Protección de Datos, D. Peter Hustynx.

Sin embargo, las otras dos enmiendas torpedo, K1 y K2, fueron finalmente derrotadas.

Además el resultado del informe Trautmann es positivo en el sentido de que las enmiendas 132 y 137 del también irreductible eurodiputado francés Toubon han sido afortunadamente también derrotadas y la enmienda 138 propuesta por el también francés Guy Bono ha salido finalmente adelante.

Sin embargo, el funcionamiento del Parlamento Europeo se ha demostrado de nuevo profundamente contrario a la ciudadanía y totalmente antidemocrático cuando se permiten procedimientos como el de las enmiendas orales, que se presentan mientras se están votando las enmiendas. Este método impide que los eurodiputados tengan tiempo de siquiera entender el nuevo texto y valorar el sentido de su voto. En consecuencia, los eurodiputados no tienen otra opción que seguir los dictados del líder de su grupo sin saber lo que están votando, “multiplicando” de facto un solo voto ad infinitum de forma que sólo unos miembros del Parlamento pueden cambiar toda una enmienda. Para colmo de males, se ha permitido la votación de una enmienda cuyo texto original en inglés había sido traducido al idioma alemán de forma incorrecta alterando su significado. ¿En manos de quiénes estamos?

El problema del paquete Telecom en este momento es la posible incoherencia del texto que se va a presentar al Consejo para su ratificación. Según lo aprobado, y a falta de un análisis más profundo del texto definitivo, parece que unas enmiendas podrían estar en contradicción con otras una vez analizadas en detalle.

El éxito del día de hoy sin embargo (aparte del rechazo de las enmiendas Kamall) es que los europeos hemos demostrado que la sociedad civil puede y debe movilizarse en defensa de sus derechos y sobre todo, que esta movilización tiene sus frutos. Gran parte del resultado de hoy, así como la expectación levantada, se debe a la creciente conciencia social de la ciudadanía, que exige a sus representantes en la Eurocámara que trabajen para ellos en lugar de hacerlo en su contra.

Es ahora el momento de comenzar a analizar en detalle y con calma el texto final que va a salir del Parlamento y se va a presentar al Consejo de la Unión Europea