lunes, 10 de noviembre de 2008

Felguera poética


Sin olvidar nunca mi estirpe samense me encontré requetebién en la Casa de la Cultura de La Felguera con motivo de la conferencia de Susana Rivera sobre Ángel González, el posterior recital y el análisis de Ricardo Labra.

De La Felguera no se olvida tampoco la fuerte personalidad colectiva que hizo surgir una voz definida, anarcosindicalista, extraña en medio de la mayoría marxista del histórico movimiento obrero de la cuenca. Ahí tuve amigos veteranos que mantenían sus disidencias y fidelidades ideológicas con dignidad encomiable: Aquilino Moral, del POUM, los comunistas ortodoxos Sionín y Palacios, el cenetista Eladio Fanjul, Avelino Fernández Cabricano…No me sorprendió que a la misma hora que se llenaba la Casa de Cultura, hubiera también teatro y algunos vecinos preclaros se acercaran incluso a un acto de la Fundación Emilio Barbón.

Mientras Quico, Ricardo y Susana leían, recordaba el apego que Emilio Alarcos y Ángel González tenían por el Concurso felguerino de relatos cortos. No en vano, antes de que lo hiciéramos en el Tigre Juan, descubrieron allí a Luis Sepúlveda. La presencia de Paula, viuda del escritor y editor Alberto Vega rememoraba la aventura maravillosa de Luna de Abajo, el vuelo langreano de unos jóvenes que tomaron la fuerza de un poema de Ángel.

Pero no fueron solo nostalgias muy mías. Tras el parlamento de Susana, que aparecerá en el primer aniversario del poeta, al frente de la nueva antología que preparan Visor y ALSA, destinada a miles de lectores, escuché aportaciones que eran seguidas de un público incondicional. Así creo que son más que razonables las puntualizaciones de Susana a la publicación de “Nada Grave” el libro póstumo de su marido. Es verdad que coincidiendo con una intervención de Ángel en los cursos de Santander, el poeta habló de que no volvería a escribir o, al menos, a publicar. Lo dijeron antes muchos otros creadores geniales en su madurez. Por fortuna, con Ángel González no fue nunca cierto. Se lo reprochamos ya entonces y hemos tenido la suerte de contar con Susana (“Ya sin mí, este amor, te amará siempre”) que, capaz de sobreponerse, ha dado a la estampa un texto, bien terminado, que está en línea recta -o que cierra el círculo, como también se dijo-, de “Áspero mundo”.

En fin, La Felguera poética…

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Querido Antonio, me ha gustado mucho esta referencia a mi Felguera de la que tantos buenos recuerdos poéticos conservo. Sólo una indicación: Sepúlveda ganó el Tigre Juan antes que el concurso de cuentos de la Felguera. No me hace falta consultar fechas porque lo estoy viendo entrar en el salón de mi casa con parte de una caja de vino (la otra parte la llevaba bien bebida en la barriga), después de la cena que le dieron en Langreo tras recoger su premio. Es decir, que si vino a mi casa de Oviedo, es porque ya nos habíamos conocido por el Tigre.
Abrazos,
M

Lugareño dijo...

Hola Sr. Masip,

Acabo de pasarme por su blog, por primera vez. Soy estudiante de Derecho, en la Universidad de Murcia. Una de las asignaturas que estoy cursando se llama "Instituciones de Derecho Comunitario".

Mi profesora siempre está lamentándose de que el Tratado de Lisboa vuelva a estar un año más "en el aire" (ahora por la apremiante situación de crisis económica), pues su entrada en vigor contribuiría a simplificar muchas cosas, sobre todo para ella (y cualquier docente de esta disciplina), que se las ve y se las desea para explicar el complejo entramado de normas, instituciones y órganos que componen la UE.

Me ha parecido muy interesante todo lo he leido en su blog. Seguramente volveré a pasarme por aquí.

Un cordial saludo, desde Murcia.