lunes, 27 de octubre de 2008

Ingrid, Salcedito y los demás




Ingrid Betancourt pasó por Bruselas antes de venir a Oviedo. Los discursos de invitados en el hemiciclo que no coinciden con alguna votación no suelen ser seguidos en vivo por la mayoría de los diputados que prefieren servirse de sus monitores de circuito cerrado para permanecer en los despachos. Eso mismo parecía que iba a ocurrir en una sesión plenaria que empezó "con media entrada". No obstante, a medida que la emoción de las palabras de Ingrid nos iba cautivando, los parlamentarios fueron entrando hasta un lleno de bandera y un clímax de auténtica emoción, jamás conocido para los observadores de la gélida política habitual.

Ingrid es un personaje único y admirable. A la mañana siguiente, nos reunimos con ella los miembros de las comisiones de Derechos Humanos y de relación con los países andinos. Ahí tuve la oportunidad de hablar de Oviedo, de la antesala del Nóbel, que ha de ser para próximas ediciones el "Príncipe de Asturias", ayer solemnemente recibido, y referirme a una iniciativa suya de que se repitan y conozcan los nombres de los secuestrados con ella.

La liberación de Ingrid ha sido un indudable éxito pero tiene que serlo también la de los demás rehenes del terrorismo sanguinario. El acta de las sesiones bruselenses recoge esos nombres a los que hay que dar cara y libertad. Es imposible, no obstante, trasladar el cariño con el que esa mujer extraordinaria pronunciaba nombres y le escuchábamos la utilización de algunos diminutivos que el transcriptor no recogió ("Salcedo","salcedito", se me quedó grabado en el alma con letras imborrable) pero, desde este rincón del mundo y desde este periódico solidario con causa tan noble, ahí va de nuevo esa lista, de quienes permanecen en una selva que sobrevolé en helicóptero, en mayo de 2006 como observador electoral:

Alan Jara, Sigisfred López, Oscar Lizcano, Luis Mendieta, Harvey Delgado, Luis Moreno, Luis Beltrán, Robinson Salcedo, Luis Arturo Arcia, Libio Martínez, Moncayo, Edgar Duarte, William Donato. César Lasso, Erazo, Forero, Buitrago, Murillo, Wilson Rojas, Elkin Hernández, Álvaro Moreno, Luis Pena, Duarte, Trujillo, Solorzano, Jorge Romero, Giovanni Domínguez.

6 comentarios:

El ángel de Olavide dijo...

Hola Antonio. Al final de la entrega de los premios, estaba viéndola en la tele, sirvieron unos planos del hall de entrada del Campoamor y allí divisé el perfil inconfundible de tu cabeza, acompañado de la melena rubia de una dulce dama y soportado por esa muleta amiga que te acompaña. Y me pregunté ¿tendrá Antonio la divina capacidad de la bilocalización como el padre Pio? ¿como es posible estar en el acto de la entrega, me imagine que en los asientos de cortesia, y nada mas terminar estar ya en la salida para recibir a los príncipes?. Pensé que puede que te camuflases entre los gaiteros....
Es verdad, fue muy emotivo el discurso de Ingrid y muy valioso. A ver si consigues que los discursos del futuro Rey de España tengan en próximos años algo mas de enjundia...o si no vais a tener que premiar a gentes con menos capacidad retórica para evitar las odiosas comparaciones...
Un abrazo Antonio.
Angel Alda

Anónimo dijo...

De acuerdo con el Angel de Olavide tanto en tu bilocalización-se te vio durante el acto,al lado del escenario parecía-como en lo del flojo discurso institucional.Serius

Anónimo dijo...

Que gran sensibilidad tienes y que poco usual es en este mundillo,
Juan

Anónimo dijo...

Gracias Antonio como siempre por tu amabilidad y ternura.



Un beso
Sonia

P.D

Ángel, se por una amiga común de tierras Vikingas que estas en plena forma. Me encanta que así sea (!)

El ángel de Olavide dijo...

Con el permiso del dueño de esta casa.
Hola Sonia.

Me alegro mucho de que nos encontremos en el blog de Antonio.

Un besazo para ti

Angel

Anónimo dijo...

Eres un ejemplo a seguir: lo admito. Siempre poniendo tu granito de arena, defendiendo la justicia. Estamos contigo. Angeles