martes, 16 de septiembre de 2008

Noticia del diario " El Comercio"



Masip advierte al PP de que sus críticas a El Musel «pueden acabar perjudicándonos»




La polémica no finalizará hasta que la Unión Europea decida si otorga o no a El Musel los 135 millones de euros solicitados para financiar el sobrecoste de las obras de ampliación. Hasta que llegue ese momento, los partidos políticos se posicionan, se acusan y se envían advertencias. Y eso último es lo que ha hecho el eurodiputado asturiano del PSOE, Antonio Masip. Ayer, desde Bruselas, lanzaba un mensaje destinado, principalmente, al Partido Popular: «Hay que cerrar filas y no hacer el tonto y decir cosas que nos pueden acabar perjudicando». Masip contesta de esta forma al también eurodiputado, del PP, Salvador Garriga, pero también a los dirigentes asturianos del partido, como a la presidenta de la formación en Gijón y diputada, Pilar Fernández Pardo. Y lo hacía en el mismo sentido en el que estos días atrás se ha expresado la alcaldesa, criticando que los populares «estén poniendo el foco» en El Musel.
Por eso, Masip prefiere, en sus declaraciones, hablar de la «importancia» de la obra y de la «necesidad» de concluirla, así como de la «política muy clara y muy positiva» que están llevando a cabo «las autoridades asturianas y la Autoridad Portuaria». Por eso, «desde todos los ángulos debemos estar con ellos». El político asturiano optaba por lanzar el mensaje de la unidad necesaria en lugar de hablar de una posible denegación de los fondos o, incluso, una sanción, tal y como había apuntado Garriga. Pero, ¿es cierto que existe esa posibilidad? «Si estamos llamando al lobo, acabará viniendo».
En conversación con EL COMERCIO, Masip reconoció que el proceso abierto ahora en Europa respecto a El Musel es «muy complicado», aunque matizó también que «la denuncia de Los Verdes está siendo excesivamente magnificada». El político socialista restó importancia a la influencia de Los Verdes, tanto en España como en Europa -«no tienen representatividad ciudadana»-, y censuró que «lo que están haciendo es una auténtica frivolidad». A esa posición contrapone la opinión del comisario saliente de Transportes, Jacques Barrot (ahora en el departamento de Interior), «que siempre se ha mostrado encantado con la obra» y que tuvo la oportunidad, además, de visitarla personalmente. Por todo ello, Masip llama al resto de fuerzas políticas a «no poner zancadillas», no ser «tremendistas» y no hacer o decir algo que pueda perjudicar el proceso.
«La obra se cumplirá»
Porque «la obra es muy importante para Asturias e incluso los que ponen zancadillas se darán cuenta». Así las cosas, «por un procedimiento u otro, la obra se cumplirá». Él, por su parte, asegura que está «procurando quitar problemas» y «convenciendo a todo el mundo de la importancia del asunto». Y no sólo por lo que la ampliación portuaria significará para la diversificación de tráficos de El Musel, sino también por el tráfico de pasajeros. «Hoy en día, muchos viajeros europeos deberían llegar por barco a Gijón. El tráfico de viajeros es una auténtica necesidad». En cualquier caso, al igual que han hecho el resto de portavoces socialistas desde que comenzara la polémica, el eurodiputado hizo especial hincapié en que «el objetivo fundamental es la obra, y la obra se va a hacer».

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Ya lo dije.Bien por preocuparse de asuntos gijoneses, aunque sean asturianos y europeos

Daniel dijo...

Antonio, la obra del Musel es muy importante para Asturias, por lo tanto hay que gestionarla con mucha eficacia y seriedad. No vale demagogias.

Anónimo dijo...

Parece un tanto pretencioso decir que se esta en posesión de la totalidad de la razon, y decir "la obra se hara".
Pasando por encima de lo que sea, quizas sea más sensato reflexionar y mirar que es lo que se esta haciendo, para que s eesta haciendo y como se esta haciendo.
Ademas Sr. Masip deberia mirar atras y ver lo que sucedio con su empecinamiento de derribar la antigua estación de tren del Vasco.
A estas alturas algo de dialogo y humildada deberiamos de añadir a los debates.