viernes, 25 de julio de 2008

TRAS LAS MARIPOSAS DE CO2

Ignacio Quintana Pedrós, que en el París de los sesenta era conocido como “Ramón Bulnes”, coordinó, en aquellas calendas, un libro importante de Nova Terra sobre la necesidad para trabajadores y sindicatos de una estrategia europea y aún más allá. Es imprescindible como se sigue viendo ante la deslocalización empresarial, las directivas de tiempo de trabajo o de servicios. Siempre ha habido sindicalistas de amplia mente, que se adelantaban y mantenían debate abierto con intelectuales generosos. Eso sentí hace un par de semanas con la presentación de la obra “El futuro del carbón en la política energética española”. Un acto de INFIDE y SOMA en el que Pedro Castillejo, Kindelán, Cámara, Del Olmo, Vivar, Mandi Fernández Natal, Emilio Menéndez y otros sindicalistas y/o estudiosos desgranaron cierta confianza en el sector con especial incidencia en algo que se debate aquí, en Bruselas : la captura y almacenaje de CO2.

Mientras Greenpeace se ha pronunciado preventivamente en contra de ese almacenaje y su contribución a evitar la degradación climática que daría, si nos apuramos en la Comisión y en el Parlamento europeos, dobles cuotas de emisión, el debate que coordinó Fernández Natal fue de lo más positivo, en consonancia con la publicación presentada. Estamos ante un gran reto investigador. Veo al Presidente de HUNOSA, Juan Ramón Secades, al del Instituto del Carbón, Carlos Gutiérrez, y al Consejero regional Graciano Torre, muy comprometidos en el seguimiento de un objetivo revolucionario que en las instituciones europeas se contempla con simpatía. Las inversiones van a ser ingentes pero en estos primeros pasos se impone el cambio de marco jurídico comunitario que permita la mejor experimentación. Hay prevista la promoción de doce plantas europeas que no deja de ser una primera aproximación a un potencial de trabajo que moverá actividades de gran calado. Recuerdo cómo mi amigo asturfrancés, Manuel Díaz, me dijo ya hace tiempo que las industrias que salvarían la industria europea serían las que se hicieran contra esa degradación ambiental dinamizando la economía para salir por esa vía del ciclo de crisis. Está muy bien, pues, que un sindicato y una fundación vayan marcando campo de futuro.

La reunión, además, estuvo salpicada, - Kindelán y Emilio Menéndez sobre todo- de amenas citas literarias (Goytisolo, Galeano…), siempre de agradecer por los que no estamos al día de muchos de los aburridos datos técnicos barajados.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Es muy oportuno pero cuidado con una técnica peligrosa todavía sin experiencias suficientes

vycky gf dijo...

Antonio, compañero, desde aqui no voy a opinar sobre tus escritos, porque siempre estas en lo cierto tu mente y personalidad privilegiada hacen, que todos te dmiremos y estemos orgullosos de tenerte como compañero, me dirijo a ti, para ver si puedes darme alguna opinion sobre el escrito que te di el dia 25 en el 30 congreso sobre AMPGIL, me interesa mucho tu opinion sobre este grupo que preside mi hija y una compañera, recibe un beso muy fuerte de vicky.

Anónimo dijo...

Deberías animarte a que la AMSO sea lo que debe ser, cerrada la página de las sanciones, de un lado, y del sindicato de otro.Ya ves cómo las gasta la FSA