martes, 1 de julio de 2008

En defensa de la Europa social

Dos grandes asuntos sociolaborales se perfilan en el horizonte de las elecciones europeas de 2009: la directiva del tiempo de trabajo y las interpretaciones y consecuencias de las recientes sentencias Laval (C-341/05) y Ruffert (C-346/06) del Tribunal de Justicia Europeo sobre condiciones de trabajo de los trabajadores desplazados dentro de la Unión Europea. Son temas que, sin duda, convocan al campo de batalla en el que se decidirá la supervivencia y mejora del modelo social europeo o su sustitución por el más descarnado neoliberalismo, antes llamado manchesteriano.

La directiva del tiempo de trabajo está siendo estudiada y enmendada desde hace tiempo por el diputado Alejandro Cercas, extremeño, con familia en la cuenca minera asturiana. Como ponente, en su primera lectura parlamentaria, trató de unificar la legislación laboral europea, evitando, entre otras cosas, que en Gran Bretaña exista prácticamente la jornada laboral semanal ilimitada (a través de la costumbre, perversa, de establecer supuestas libertades individuales vía contrato) y haciendo que se reconozca el periodo de guardia, incluido el tiempo inactivo, como tiempo de trabajo. Ahora, como una pesadilla recurrente, la norma regresa al Parlamento Europeo para su segunda lectura.


Los sindicatos están movilizados en esta guerra abierta que es el ser o no ser de la Europa social. En una carta de José María Fidalgo a John Monks, secretario general de la Confederación Europea de Sindicatos (CES), el secretario general de CCOO destaca que los ataques al derecho laboral europeo y al papel de los sindicatos y de la negociación colectiva suponen el peor modo de superar el “opt-out”, cláusula por la que el Reino Unido preservaba para sí la voluntaria inaplicación de la directiva. La generalización a todos los países del contenido regresivo de la excepción nacional británica abre la puerta a esos horarios de esclavos que suponen general indignación. Son horarios que en nuestro país vienen padeciendo, por ejemplo los médicos de guardia, los consultores de grandes empresas, los taxistas e incluso en algunos casos en el sector de la construcción y otros. La expresa inaplicación de la norma en un país abre, a la larga, una vía de agua para hacer del acuerdo bilateral entre empresa y trabajador individual un instrumento básico de regulación de las condiciones de trabajo por encima de los convenios colectivos y de las inspecciones de la autoridad laboral. Se propician así topes, para amplias excepciones al límite general de 48 horas semanales, que se elevan a 65 horas semanales, o incluso superiores, según cómo se apliquen los periodos de cómputo.

Para Alejandro estamos ante el gran debate de la Europa social del siglo XXI al afirmar que "si la Europa Social avanza se consolida el europeísmo, de la misma forma que crece el euro-escepticismo cuando se ponen sobre la mesa iniciativas contra los derechos sociales." El Presidente Sarkozy ha alardeado durante toda su campaña electoral, y aún después, ya en el Elíseo, de permitir trabajar todo el tiempo que se quiera sin gran preocupación ni tan siquiera por los efectos que en la salud y en la seguridad colectiva pudiera suponer.

Sobre las sentencias Laval (caso de trabajadores letones desplazados en Suecia) y Ruffert (caso de trabajadores polacos desplazados en el land alemán de Baja Sajonia a los que se les aplica la normativa y los salarios del país de origen y no el de destino) el Parlamento está realizando ya un informe propio en la comisión jurídica de la cual soy miembro.

En España, el salario mínimo fijado por ley y los convenios colectivos convertidos en norma general publicada en los boletines de la provincia o comunidad autónoma, de obligado seguimiento para los no firmantes del acuerdo, hacen que las condiciones de trabajo estén mejor preservadas contra toda posible interpretación de las mencionadas sentencias del Tribunal de Luxemburgo.

Estamos ante casos que, como digo, van a polarizar las posiciones políticas en la recta final de la legislatura en el Parlamento Europeo. El Gobierno de España parece claro como clara también es, por el contrario, la tendencia neoliberal de la mayoría de los gobiernos europeos.

17 comentarios:

Jesus Arango Fernandez dijo...

Estimado Antonio,He leído tu articulo sobre la Directiva del Tiempo de Trabajo y solo me resta darte mi apoyo para que dentro del Parlamento europeo seais capaces de frenar esa vuelta a los tiempos salvajes del XIX.Un abrazo,Jesús Arango

Anónimo dijo...

Sr. Masip, dandole la razon en cuanto a que parece un retroceso la norma creo que lo unico que hace esta directiva es constatar una realidad y es que en la vida la unica manera de progresar es trabajar más y mejor que tus competidores. Hoy en dia la gente joven no se para a pensar si va a trabajar mas de 8 horas, lo que necesita es un trabajo que le garantize una buena posicion social. Mis compañeros de universidad y yo mismo tenemos licenciatura superior, master de prestigio, idiomas, y para ganar un buen sueldo, no hablo de ser millonario sino de tener bien cubiertas tus necesidades debemos trabajar un minimo de 10 horas diarias. Los sindicatos no nos defienden porque hace tiempo que no estan en la realidad, ninguno de mis compañeros nos sentimos reflejados en sus discursos. Y ademas creo que la situacion va a peor pues competir con China, India, la emergente Rusia, ademas de EEUU no nos permite echarnos a dormir en brazos del convenio colectivo. Este discurso vale para los prejubilados pero no para los jovenes licenciados españoles. Seria bueno que fuera de otra manera pero en mi humilde opinion no lo es. Mejoremos nuestra competitividad antes de hablar de horarios sino no podrems manterner nuestro bienestar.

Un joven asturiano en Madrid

Luisma dijo...

No puedo estar más de acuerdo con tu artículo, Antonio, ni más en desacuerdo con el comentario del, supongo, JASP asturiano en Madrid. Nos jugamos mucho en este envite. Nos jugamos la Europa Social, como sostiene Alejandro Cercas y el presidente José Luis Rodríguez Zapatero. Nos jugamos que los europarlamentarios borréis para siempre la imagen de burócratas alejados de vuestros representados. Y, querido JASP, los sindicatos no son ni Roque Guinart ni Curro Jiménez: a ver cuando os dais cuenta que debéis huir del individualismo en que os han metido -que es en lo que abunda la directiva en cuestión- y comenzáis a luchar colectiva y solidariamente por vuestros derechos; la mejor manera, afiliándose a los sindicatos.

Anónimo dijo...

Con lo de la inmigración no había aplicación directa a España,con ésta no hay duda,tampoco con lo de los trabjadores desplazados

Anónimo dijo...

Lo que no se aplique la directiva de retorno a España no es una disculpa, por favor.

tristopositor dijo...

Cuento con usted para que esta felonía no se lleve adelante. Ya está bien del culto a la avaricia

La Caja de Sorpresas de Carmen dijo...

Espero que los diputados de izquierdas, frenen este salvaje atentado contra :

Los derechos de las trabajadoras y trabajadores.
La conciliacion de la vida personal, laboral y familiar.
La negociación colectiva.

Confío en que puedan frenar un regreso a tiempos de esclavitud.

Anónimo dijo...

He seguido su trayectoria en Asturias desde hace muchos años.Estoy seguro de lo que dice pero espero que no se lo cambien.Defiéndanos como usted sabe.Abel

Sergio dijo...

Estimado JASP asturiano en Madrid.... muchas veces, lo que garantiza un puesto que satisfaga sus necesidades en la vida es aprender a escribir el castellano sin faltas de ortografía; se declara usted licenciado, con máster de prestigio e idiomas, y escribe cosas como "garantize" con zeta. ¿ Sus idiomas los escribe usted correctamente o como el castellano ?

Anónimo dijo...

Yo también estoy de acuerdo con nuestro joven asturiano en Madrid respecto a lo alejados que están los discursos de los sindicatos de la realidad de la gente de mi generación y con que esta directiva es producto de una situación que se esta dando desde hace años en España.
En todo caso, la directiva no obliga a trabajar más horas sino que trata de establecer un mínimo común en materia laboral aceptable por todos los países.

Europa está en crisis, ha abandonado el campo, la industria está en un segundo plano y no tenemos ni gas, ni uranio ni petroleo. Somos un gigante comercial pero un enano industrial. Esto es lo que a mí me preocupa pues en un futuro es posible que ni con 65 horas semanales nos baste.

Alfonso López

Sergio dijo...

La competitividad española ni puede ni debe mejorarse con ampliaciones de la jornada laboral. Las jornadas interminables son muy adecuadas para que se logren beneficios en empresas que emplean mano de obra intensivamente, pero España tiene una estructura económica radicalmente diferente de la de China. Las empresas, y las naciones, deben especializarse, en un mundo cada vez más abierto y globalizado , en aquello que mejor saben hacer, aquello en que tienen ventajas competitivas, y nosotros podemos desarrollar bienes y servicios de alta calidad, realizar I+D+i...

Yo he llegado a trabajar 98 horas semanales durante ocho semanas, para poder terminar en plazo una aplicación informática que desarrollábamos un equipo de tres personas y que , dada su magnitud, el tiempo del que disponíamos para acabar en plazo era muy exiguo. Trabajábamos 14 horas diarias los siete días de la semana, y recuerdo que sólo me tomé libre el día de San Juan para ir a celebrarlo con mi entonces novia antes de que olvidara mi cara. Pero eso es algo que un ingeniero informático puede hacer durante dos meses, a lo sumo tres. No permanentemente. La productividad de un trabajador realizando tareas cualificadas y que requieren gran atención y un desarrollo inteligente no aumenta linealmente con el número de horas semanales trabajadas. Es más, a partir de un cierto nivel, disminuye, pues la fatiga y la dificultad de mantener la atención, la alerta y las plenas facultades mentales nos asaltan.

Es cierto que habrá sectores donde la mano de obra intensiva nos creará más y más dificultades. Ahora bien, también es cierto que cuando los ciudadanos chinos alcancen un cierto nivel de riqueza, querrán tener tiempo para disfrutar el fruto de su trabajo, y no pasarse la vida encerrados en un taller de un sótano cosiendo zapatos.

El objetivo debe ser EXPORTAR nuestro modelo social a los países emergentes, y no copiar sus modos de producción, y es factible, entre tanto, como digo, nuestra salida es centrarnos en lo que sabemos hacer mejor. Y quien os quiera vender otro modelo, ciertamente, no va a ser un trabajador, sino que la estrategia vendrá de un empresario que la dictará desde su club privado por móvil mientras juega al golf.

Anónimo dijo...

Sergio,

Estoy de acuerdo contigo en varias cosas y tu razonamiento es bueno desde nuestra optica pero es que nuestras dificultades no van a ser pasajeras pues la sarten por el mango la tienen quienes poseen recursos y tienen gente dispuesta a trabajar por menos dinero. No olvidemos que estamos en un mercado global. Estoy contigo en que más horas de trabajo no garantizan más rendimiento pero nuestro desarrollo no hubiera sido posible sin la inmigración.
Contigo en que los chinos una vez que adquieran una cierta riqueza querrán tener más tiempo para ellos pero es que cuando esto pase también habran adquirido un gran desarrollo tecnológico y probablemente prescindirán de nuestras empresas. Es buen ejemplo en tu campo de trabajo India.

Sr. Masip, enhorabuena por su post porque ha abierto un melón interesantisimo.

Alfonso López

Anónimo dijo...

Para mí es un tema capital que de no solucionarse bien me llevaría no ya al euroescepticismo sino al escepticismozapatista.Si lo arreglan y no cometen otros errores en el tratamiento de la crisis(me ha gustado la intervención del Presidente en el Congreso)seguiré con vosotros

Sergio dijo...

Sr. López, en primer lugar muchas gracias por leer mi comentario y por sus muy justas apreciaciones sobre él.

Tiene usted razón en que el modelo indio es muy importante hoy en el desarrollo de software a nivel mundial, y en la implantación de centros de servicios informáticos, gozan de muchas personas muy cualificadas, el inglés es una lengua omnipresente en el país, y cobran salarios muy inferiores a los de sus colegas estadounidenses o irlandeses. Sin embargo, a pesar de que los hindúes representan dos tercios de los programadores de alguna gran empresa que todos sabemos, no han conseguido hacerse con el 100% del desarrollo software de esa empresa. Y también hay handicaps en esa deslocalización: los muchos errores que presentan los sistemas operativos propietarios de esa empresa tienen mucho que ver con la dispersión geográfica de sus programadores, que, a pesar de que Internet ha facilitado enormemente la programación cooperativa sin fronteras, aún no es lo mismo tener a todos los programadores de un proyecto físicamente en el mismo lugar que distribuidos por dos continentes.

En mi región, que es la misma que la del eurodiputado Antonio Masip, Asturias, se han establecido en los últimos años multitud de empresas del sector de la informática de primera magnitud: CSC, AG Software, Capgemini, IECISA... y muchas más que sería ocioso citar en su totalidad. Además, el W3C ha puesto su oficina para el mundo hispano en Gijón. Algo tendrá el agua cuando la bendicen, se suele decir.

Por otro lado, estudios realizados por otra de las grandes empresas de tecnología ubicadas en la banda que recorre el occidente americano desde Seattle hasta California inciden en que sus trabajadores que tienen tiempo libre, hobbies, y pasan más tiempo con sus familias, son más productivos que los que padecen de lo que se ha dado en llamar Workalcoholism.

No le quito razón en ninguno de sus apuntes, pues es obvio que son muy acertados y que sabe usted muy bien de lo que está hablando. Sin embargo, sigo pensando que en la lucha por el modelo social del futuro, en el que, ciertamente, será inevitable que, por pura ósmosis, todos los parámetros de buena parte del mundo tiendan a igualarse, desde PIB per capita, consumo de energía por habitante, etc... hasta salarios u horas de trabajo semanales, el punto en que converjamos se aproxime más al modelo social europeo que al modelo de la Indonesia de Suharto.

Un cordial saludo desde Oviedo.

Anónimo dijo...

De más calidad este debate que cuando interviene "el matonín de Nava",habitual entre sus visitantes.

creditos dijo...

¿A quiénes sirven los sindicatos?

Si los sindicatos sirvieran a los trabajadores no existirían las Secciones Sindicales, si no los Comités de Empresa y los Delegados de Personal, auténticos representantes electos de los trabajadores, laminados en su representatividad por las Secciones Sindicales, auténticos sanedrines de enchufados a dedo por las cúpulas sindicales.

Éstos y no aquellos tienen el poder sindical y defienden, como es casi natural, a los que los colocaron en sus poltronas y no a los trabajadores que no les eligieron.
Por esto cada día tienen menos afiliados y menos apoyo sindical. Hoy los sindicatos son estructuras de poder al servicio de los poderes políticos y económicos.

juan manuel casalderrey palacio dijo...

EN NAVA no hay matoninos hay gente honrada trabajadora leal ,solidaria ,cariñosa ,en fin buena gente ,lo que no hay son ratas de alcantarilla como tu "ANONIMO"eres un fascista reprimido antes te tenia asco ahora ya me das pena ,vete a un psiquiatra y si no como tu decías lee a PLATON, hasta luego ADOLFO