jueves, 19 de junio de 2008

El no de Irlanda



Hace algo más de dos años me fui a Dublín a sumergirme en un curso intensivo de inglés en el ambiente distendido del Trinity College. Quería también comprobar por mí mismo el espectacular desarrollo económico del llamado "tigre celta". Y, en efecto, ese progreso está a la vista. No obstante, ya iban aflorando los complejos de las sociedades opulentas. Los irlandeses, con su simpatía y bonhomía, empezaban a mostrarse cada vez más temerosos de perder su estatus. El no de Irlanda es, una vez más, el voto del miedo de los ricos, aunque recientes, a perder lo que tienen. Es el "no" a lo desconocido y el fracaso de la campaña en favor del sí del Gobierno irlandés. Todas las instituciones y partidos irlandeses apoyaron el sí pero los ciudadanos se inclinaron por el no, detrás de líderes de segundo nivel, por recelo a un poder supranacional desconocido y lejano. La UE es una organización que corre el riesgo de convertirse en ingobernable para acabar siendo, si no se pone remedio, en un mero apéndice de Asia. El Tratado de Lisboa pretendía contribuir a la solución, pero el ciudadano medio europeo, el irlandés y también el británico, el checo, el polaco, puede que otros también, no lo están comprendiendo y se revelan en cuanto tienen oportunidad. Estamos sumidos en la incertidumbre pero no conviene reaccionar con desprecio hacia los irlandeses. Son "un coñazo", como ha dicho Pedro de Silva en estas páginas aunque ¿cómo proponerles una Europa de dos velocidades si ellos se mueven en la zona euro y con sus deberes de convergencia bien hechos? Hay que escuchar al Gobierno de Irlanda, el primero en fracasar, y buscar una nueva solución que desde luego ya no entrará en vigor el próximo 1 de enero de 2009.

El proceso de ratificaciones continuará. También deberíamos reflexionar sobre algunas actitudes de la Comisión y de los Gobiernos nacionales. ¿O no influyó, por ejemplo, en los sindicatos y trabajadores irlandeses la mera insinuación de la jornada laboral que se pretende imponer? Las elecciones europeas deberían ser la decantación de unos y de otros con sus programas políticos y sociales a escala europea y no nacional como algunos, también españoles, siguen pretendiendo.

9 comentarios:

Anónimo dijo...

Alomejor también influyó en el NO de Irlanda la "directiva de la vergüenza" que aprovó (a posteriori, aunque ya se hablaba de ella con anterioridad) el parlamento europeo. Con el apoyo del grupo socialista español (y no del resto del grupo socialista europeo). Detención a personas que no han cometido un delito durante 18 meses y sin ninguna asistencia jurídica.

Y digo que alomejor ha influido por aquello de que Irlanda, como España en su día (bueno, más), también ha sido siempre tierra de emigrantes (y quizás no les guste imaginarse que los suyos que emigraron un día pudieran ser tratados como laUE va a empezar a tratar a los inmigrantes a partid de la directiva).

Anónimo dijo...

Antoñito que barato te vendes, sigue así siendo un hombre del SOMA, porque desde luego fuera del SOMA ya no tequiere nadie. Así que ya pueden darte cariño Carreño y Feliz, porque desde luego fuera del SOMA ya no te quiere ver nadie delante.

Anónimo dijo...

Lo que podríamos denominar "saltimbanquismo" político, del que el eurocuentista que nos ocupa puede dar buena cuenta, al final termina jugando malas pasadas.

Anónimo dijo...

El burgués minero que sigue picando en el SOMA a ver cual ye el proximu puestín que cae.

Confórmate con que Chopé te libere en la UGT en un puestín de secretariu.

Salud "compañeru".

Socialista de verdad dijo...

¡Hombre! El amigo de Alfredo Carreño, no sbía yo que os llevaseis tan bien.

¿A cambio de qué ese apoyo incondicional? ¿De dejarte terminar el mandato como eurodiputado y eliminarte antes?

Podías pedirle simplemente que deje de predicar que hay que cambiar el nombre de la calle Valentín Masip.

socialista naveto dijo...

Señor MASIP :Una vez más y van.... se demuestra que los pueblos están muy por encima de sus gobernantes, el caso irlandés es un ejemplo claro, los irlandeses como los españoles y europeos están hasta el moño de que les tomen el pelo los políticos cuya primera misión por no decir única es aumentar su patrimonio, por que no empiezan ustedes por ejemplo a bajarse los sueldos a renunciar a privilegios y a vivir conforme a la doctrina que predican.VIVA LA REPUBLICA (española)

Luisma dijo...

Señor Masip:

Habla usted en su artículo sobre "la jornada que se pretende imponer". Me parece bien que esté usted en contra de ella, y espero que vote en contra cuando se pase a votación en el Parlamento, que alce su voz para afear la conducta a quien la aprobó y que reclame usted al ministro español que se abstuvo en la votación del Consejo.

También es muy probable que haya habido influencia de la norma que permite internar durante 18 meses a los no nacidos en la UE que hayan cometido el horrendo pecado de buscarse las habichuelas en otro sitio, como tantos asturianos hicieron en el pasado en Europa, Centro y Sudamérica. La misma norma en favor de la cual consta su voto.

Uno que votaba socialista.

Anónimo dijo...

jueves, 19 junio, 2008 4:51 PMDe: "RingJohn"
Estimado Señor:

Estas son las razones por las cuales voté en contra del Tratado de Lisboa:



1 – La gente con estudios, la gente inteligente, no fue capaz de leerlo ni entenderlo.



2 – Se supone que el Tratado de Lisboa pretende hacer que la UE sea “más democrática”. Aún así, Irlanda, con un 1% de la población de la UE, preguntó a los ciudadanos su opinión - y sólo porque nuestro gobierno se vio obligado a hacerlo.



3 – La mayoría de los políticos irlandeses y diputados del parlamento europeo irlandeses querían un voto a favor del “Sí” como muchos de sus compañeros de la UE – aunque pocos lo habían leído o considerado sus implicaciones por su propia admisión.



4 – Los franceses y los holandeses votaron en contra de Niza. Se trata del mismo documento con unos cambios insignificantes.



5 – Los extremistas que propugnaban el “No” dijeron numerosas mentiras que ninguna persona en su sano juicio creería. Aún así, fueron los únicos que trataron los asuntos. La gente del Sí dijo “confiar en nosotros”. Yo no lo hago en base a los comentarios posteriores a los resultados realizados por muchos políticos europeos que decían que "el tratado de Lisboa no estaba muerto”, a pesar de que ya habíamos advertido de que sería necesario que todos los países lo ratificaran.



6 – Lisboa propugna una política exterior común de la UE. Si recordamos el marzo de 2003 antes de Irak, ¿podría haber habido una política común de la UE e Irak para Francia, Alemania y el Reino Unido? Una de los temas más serios de nuestro tiempo, las estructuras actuales de la UE no son las apropiadas.



7 – Cada país debería tener uno o varios comisarios a tiempo completo y sí, se debería buscar un mecanismo simple que facilitara el hablar con una sola voz en temas como, por ejemplo, las conversaciones sobre energía con Rusia. Pero no quiero un presidente de la UE no electo (por la gente) que represente a mi país de un modo distinto al actual.



8 – No quiero un ejército de la UE, a pesar del hecho de que la guerra a veces es lamentablemente necesaria. Mientras que este tratado no obliga a una nación – por ahora – a aceptar o contribuir a un fondo de defensa común, esa es la dirección a la que se encamina y discrepo totalmente.



9 – Mientras que cooperamos con los países de la UE, el comercio global establece que debemos competir con ellos. Necesito una cláusula 100% garantizada y en un lenguaje claro en la que se exponga que nuestro tipo de impuesto de sociedades no cambiará ni ahora ni nunca a menos que así lo pida el Gobierno Irlandés.



10 – Algunos aspectos del tratado se aclararán "próximamente". Yo no puedo votar por eso.



11 – Los expertos legales que han estudiado el Tratado de Lisboa piensan (pero no están seguros) que nunca volveremos a tener la oportunidad de votar sobre cuestiones importantes relacionadas con la UE. ¿Es esto verdad? Nadie está seguro.



12 – Los temas positivos y necesarios del Tratado de Lisboa como la cooperación anti-delincuencia, etc., deben suceder rápidamente. ¿Por qué se mezclan las cosas obviamente importantes con las polémicas?



13 – El veto de cada país se sustituirá con la "votación de la mayoría capacitada" en temas relevantes, lo que puede tener unas graves e imprevistas consecuencias para muchas naciones de la UE. Acabas de ver el valor de un veto.



Las amenazas de los políticos de la UE, su arrogancia y su anterior negativa a escuchar a dos votos a favor del “no”, la crisis de crédito, el aborto, los derechos de los trabajadores, los precios del petróleo, la inflación, la pérdida de puestos de trabajo, las leyes de la UE y los temas políticos locales no afectaron de manera alguna a mi voto.



Quiero unos vínculos políticos más estrechos una mayor integración en Europa. No quería votar “No” ya que tanto yo como la mayoría de los irlandeses somos sumamente pro-europeos. Sabemos que nuestro futuro depende de esto.



¿Qué debería hacer Bruselas ahora? Corregir lo anterior, pedir a todos los ciudadanos de la UE que voten (mejor que hacer que 27 gobiernos dóciles lo ratifiquen sin si siquiera leerlo), no pedirnos que lo aceptemos fiándonos de una nueva Constitución – perdón, “Tratado” – que ni siquiera entendemos y simplemente diciendo sí, Votaré a favor. Por lo demás, estoy contento con cómo están las cosas en este momento.



A aquellos a los que les frustra nuestro “No", les sugiero con todo el respeto que, si les preguntaran, seguramente sus ciudadanos dirían lo mismo.



John Ring

www.RingJohn.com

Dublín

Saul Conde dijo...

Espero que se sienta avergonzado por su apoyo a la directiva de la vergüenza.

Disfrute de sus vacaciones en Bruselas