viernes, 25 de abril de 2008

Subidas mundiales de los precios de los alimentos


Entre las desgraciadas imágenes que nos llegan del tercer mundo contemplamos de unos meses acá revueltas contra la subida de los precios de los alimentos básicos, sin igual en los últimos treinta años. Los que viven por debajo del nivel de la pobreza, con un dólar al día, están pasando de las tres comidas diarias a una. Los que viven con medio dólar se enfrentan al desastre. Si los precios siguen así, podrían morir 100 millones de personas, sobre todo, en África.

El debate fue muy acalorado durante la sesión parlamentaria en Estrasburgo de esta semana. Se escucharon acusaciones ya viejas al cambio de los productos demandados por China e India (más carne y menos arroz) y a las malas cosechas. Se denunciaron los problemas de distribución a nivel mundial. Se criticaron las reducciones impuestas por la PAC (Política Agrícola Común). Se culpó a los biocombustibles, y por extensión los planes propuestos por la Comisión Europea en la lucha contra el cambio climático, aunque su incidencia no supere un 2% del mercado mundial. Se atacaron los productos genéticamente modificados y su supuesta revolución verde. En todo caso, casi todos estábamos de acuerdo en aumentar las contribuciones al PMA (Programa Mundial de Alimentos) para atajar la hambruna.

Martin Schulz, portavoz socialista, subrayó la incidencia de los especuladores en este alza mundial que abandonan el inmobiliario para apostar por la retención y subida de precios en las materias primas.

El Comisario Louis Michel defendió, en un ardiente discurso, la contribución de la Unión Europea al desarrollo que supone el 50% de toda la ayuda mundial. Propugnó soluciones a largo plazo que sólo vendrán por un aumento de la producción mundial y la integración de los mercados regionales. El caso claro es África, con gran potencial agrícola, pero fragmentada en mercados inconexos y lastrada por falta de gobernabilidad y democracia. Un ejemplo, aún más concreto, Zimbawe, el antiguo granero del continente, donde la gente, bajo una cruel dictadura, muere de inanición. Mientras, hasta hace cuatro días en Europa, se nos llenaba la boca matando vacas y plantaciones.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Sí señor.tiene usted reflejos.Pronúnciese ahora sobre lo que está pasando en mondragón y sobre la pérdida de puestos de trabajo de la que los suyos no advirtieron en la campaña

Anónimo dijo...

Sr. Masip, por favor, digame si no ha sido un error haber invertido ingentes cantidades de dinero en fomentar que nuestros agricultores y ganaderos en lugar de haber puesto a producir nuestros campos?

¿Asegura la actual PAC los productos que necesitamos en el ambito de la UE? Yo creo que no, por tanto, algo habra que cambiar me parece a mi.

En nuestra región en concreto hay zonas que podrian ser altamente productivas y no dejan de crecer los hartos en ellas.

Aunque me considere liberal en el sentido economico, me parece una estupidez comerme una patata de un pais de la Comenwealth mientras los campos de mi region continuan sin producir nada. Y me da , por supuesto, infinita mas confianza comerme una patata de Taramundi que una de un centro de produccion ecologica de Avila , por ejemplo.

Gente con su solvencia es la que debe abanderar estos debates y huir ya de la inaccion europea.

Un abrazo,
Israel Sanchez

Anónimo dijo...

No sé a qué se debe la diferencia de que en La Nueva España esté dedicado este comentario a la exviceconsejera del Principado Tomy Arce.Está bien acordarse de los que no están en el candelero político precisamente aunque hayan dejado lo mejor de sí en el servicio público.Tomy es una persona inolvidable en su paso por la Consejería de la que debía de haber sido titular.La buena XENTEdl campo estaba con ella y lo demostramos en su homenaje

Anónimo dijo...

Oportuno pero hay que tomar más medidas pues no basta denunciar lo que ocurre.