jueves, 17 de abril de 2008

Augusto Monterroso vuelve a Oviedo



Hoy me he desayunado en la prensa nacional a doble página con la grata noticia de que la Universidad de Oviedo recibe el legado artístico-literario del escritor guatemalteco Augusto Monterroso.

Recuerdo perfectamente a Monterroso. Participó en aquellos memorables encuentros de escritores que organizamos en el Campoamor de Oviedo a finales de los ochenta. Monterroso estuvo a verme en el Ayuntamiento en la mañana del 30 de Mayo de 1990. Di cuenta de su paso en una de mis columnas de "Oviedo, al fondo".Hice entonces referencia a su vinculación a Oviedo por su consideración de discípulo de Clarín. No en vano ha dicho muchas veces que las tres lecturas que más le impresionaron en su vida fueron: de niño, una tira diaria de un periódico sobre los viajes de Vasco de Gama; de adolescente, "Adios, Cordera" y, ya de adulto, el monólogo de Molly Bloom. Augusto sabía también de Oviedo, Avilés y Asturias por su mujer, la también escritora Barbara Jacobs, una parte de cuya familia estaba aquí avencindada. Después del acto protocolario hice de guía para los Monterroso y otros amigos por el casco antiguo de Oviedo. Confieso que sentí cierta orgullosa emoción cuando Barbara, dejando por un instante la mano de su marido, anotó en una libretita las anécdotas que les contaba sobre el "Cañu del Fontán", sus benéficas aguas contra la altanería y su, entonces reciente redescubrimiento. Luego, de regreso a la Plaza de la Constitución, Sergio Ramírez, intelectual, que fue vicepresidente de Nicaragua, señaló a una mujer que bordaba aprovechando la luz del mediodía: "Mira Tito qué tema para un cuento".Augusto y Bárbara escribieron a Miguel Munárriz, director de aquellas jornadas literarias, felices de su estancia ovetense. Ahora, aunque su cuerpo haya quedado en su América central, llega su alma en cinco toneladas de papeles, cuadros y películas. Hay que felicitar, pues, a la profesora Marta Cureses que ha recibido el almario de Monterroso. También se alegran mucho sin duda el escritor Gracia Noriega y el profesor Roca que lo trataron y tan bien conocen su obra que ahora conocerán mejor.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

¿Ha habido un acto académico de recepción?¿Será sensible el nuevo equipo rectoral a estos eventos?La Universidad de Oviedo era en sus orígenes Literaria,¿lo va a ser con un rector, catedrático de química orgánica?

Anónimo dijo...

Gracias, Señor Masip.
Desde abril de 2008 ¿Qué ha pasado con el Legado de Augusto Monterroso?
¿Qué fue del supervisor legal del inventario que debía realizar la universidad? ¿Se ha hecho algo? y ¿se ha hecho conforme a la legalidad o se perderán cosas por el camino...'

Anónimo dijo...

Sr. Masip,
hoy nos hemos desayunado con la noticia de que José Luis Roca, profesor de la universidad de oviedo, planea dedicarse en cuerpo y alma a una magna biblioteca que, dice, ha heredado de su padre. ¿Compaginará esta actividad con la de máximo gestor de la biblioteca de Augusto Monterroso, de cuyos fondos aún nada ha dicho a la opinión pública?. ¿A cuál de ambas dedicará más esfuerzo, pues parece que de las dos es heredero?
La comparación entre ambas bibliotecas sería una verdadera grosería histórica, pero lo llamativo es cómo se está dejando pasar el tiempo, sin dar noticia ni de gestiones, ni de inventarios, ni de todo lo que se anunció el día que se hizo oficial el Legado de Monterroso a Asturias.
Haga algo, Sr. Masip, diga algo, pregunte, que a usted le harán caso.