lunes, 18 de febrero de 2008

Contrato de acogida


Le ha llegado finalmente el turno a la inmigración de convertirse en uno de los grandes temas a debate en periodo electoral. La inmigración evidencia unos cambios que inquietan ciertamente, pero presenta, por otro lado, oportunidades para una sociedad mestiza, más abierta y dinámica.
Después de algún tiempo en la comisión encargada de estos temas en el Parlamento Europeo me ha llamado la atención la propuesta de Rajoy de un contrato para los inmigrantes. La medida me parece, en general, como ya se ha dicho, insustancial y no creo que ayude a una mayor integración o, incluso, control. Su fuente, el "contrato de acogida e integración" de Francia, recoge compromisos por parte del Estado como una jornada sobre los derechos fundamentales y los grandes principios de la República, una formación que permita alcanzar el nivel exigido para obtener el diploma inicial de lengua francesa o una sesión informativa sobre la vida en Francia. Por otro lado, el texto galo describe los compromisos de los inmigrantes que son el reverso de las obligaciones (participar en la jornada de información, acudir al curso de francés, etc.).
El PP busca poner cara de duros pensando excitar el voto de extrema derecha, en la senda del buen resultado que obtuvo Sarkozy fagocitando a Le Pen. Es posible también que se trate de introducir equívocos acerca de lo que de verdad son los planteamientos en futuras leyes. ¿O no se ha hecho creer a una parte importante de la población que el PP español está contra el divorcio y el aborto cuando resulta que ambos se mantuvieron intactos tras ocho años de Gobierno Aznar? Eso de que los emigrantes tendrían requisitos de nuevo cuño es posible pero veo más gestos xenófobos que letra de reglamentos en la propuesta. Gestos como los que tuvo el que fuera Delegado de Gobierno en Ceuta, el asturiano Moro Díez, hoy de nuevo de triste actualidad judicial, uno de los violentos asaltantes, impunes, en los años sesenta de Radio Asturias y su inolvidable programa "Fenestra Universitaria". Todo, a la larga, es cuestión de talante.

No hay comentarios: