lunes, 17 de diciembre de 2007

Sajarov para Osman


Esta semana de plenos en Estrasburgo se ha prestado una atención muy especial a la situación de los derechos humanos en Europa y en el mundo. El miércoles, el Parlamento proclamó de forma solemne la Carta de Derechos Fundamentales, antes contenida en el proyecto de Constitución y ahora vinculada al nuevo tratado que no queremos que sea un mero "tratadito" como decía Frassoni, eurodiputada verde, al Presidente Zapatero. Mediante esa proclamación, el Parlamento demuestra que el nuevo tratado nace con clara vocación social y fuerte y ruidosa oposición de la extrema derecha.

El martes procedimos a la entrega del Premio Sajarov a la Libertad de Conciencia. El galardonado, el abogado sudanés Mahmoud Osman, que tantas veces se ha jugado la vida -muchos familiares suyos la han perdido- en la lucha contra las injusticias en un territorio tan castigado como Darfur, al que ya me he referido en esta columna.

Osman ha tratado de realizar un registro de los crímenes ocurridos en la región que luego ha servido a la Corte Penal Internacional para perseguir internacionalmente a los criminales. También lleva a cabo una campaña para conseguir que la violación sea juzgada como un crimen de guerra (ya comenté que la violación impune de mujeres y niños es un hecho común bajo la ley sudanesa pues la prueba en juicio requiere la corroboración de cuatro testigos masculinos).

Desde 2006, Osman forma parte del Parlamento sudanés, con lo que puede expresarse un poco más libremente, evitando el acoso de las fuerzas de seguridad nacionales. Su actividad parlamentaria se centra en el fomento del Estado de Derecho exigiendo la aplicación de disposiciones de la constitución provisional.

El lunes 10, día de los derechos humanos, hice mi modesta contribución denunciando en el pleno el caso de dos jóvenes españoles encarcelados y maltratados durante diecinueve días en Riga, finalmente condenados a multa de 4.000 € por haber descolgado banderas letonas de unas farolas. Pedí al Presidente de la Cámara que escribiese una carta al Presidente Letón, expresando nuestra preocupación por tales excesos. Mi turno de palabra me permitió agradecer al Presidente Poettering su condena de los asesinatos por ETA de dos jóvenes guardias civiles y su llamada a la unidad de los demócratas que ojalá sea escuchada por sus correligionarios del PP español.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Me trae al recuerdo, nuestro común amigo Marcelino Arbesú,siempre luchdor humanitario.José L. Fernández