viernes, 30 de noviembre de 2007

ZP en Bru-Bru



El Presidente Zapatero compareció ante el Parlamento. A diferencia de la reciente sesión solemne del Presidente Sarkozy, no se buscó la coincidencia con votación plenaria que obligara a los diputados a estar presentes. Asistió el que quiso y tuvo la oportunidad distendida y libremente de plantear cualquier cuestión, lo que no pudo ser en el formato del Presidente francés, reducido a lección de trámite. ZP vino a Bru-bru, como la llamaba festivo Cabrera Infante, a contrastar.

En el seno del Partido Popular hubo diferentes actitudes. Daul, portavoz, cuya bonhomía conozco de la Comisión de Agricultura, se vio relegado por la exigencia de Mayor Oreja a convertir el debate en "hispano-español", como se suele decir cuando se conduce la discusión a las frustraciones nacionales. Zapatero, sin embargo, mantuvo su semblante, sin responder con moneda descortés: no sólo contestó al portavoz suplantador sino que luego, como el presidente que es de todos los españoles, fue hasta el escaño del ex-ministro a saludarle. Es el mismo concepto, de profunda raíz, que le llevó a defender a Aznar en la Cumbre Latinoamericana. También estuvo el Presidente condescendiente con dos diputados adscritos a la extrema derecha que no ven con buenos ojos el tratado a punto de firmarse.

Hubo apoyo de liberales y ecologistas, que ocupan el centro de la cámara, a la política europeísta y de igualdades del gobierno español. Resulta aleccionador cómo se levantaron a aplaudir Watson, británico, que pasa por una de las autoridades morales del hemiciclo, y Cavada, Presidente de la Comisión Libe, así como el General Morillon, Presidente de Pesca. Se podría decir con propiedad que Zapatero, como parece ocurre en muchos países de la UE, goza de simpatías mayoritarias, incluso fueron notables las ovaciones de algún diputado alemán conservador que recoge la prensa europea. Todo lo contrario los populares españoles que se quedaron malévolamente en los pasillos. Ya he resaltado, en reciente artículo, la elegancia de Rocard y otros socialistas franceses en acoger a su Presidente.

Muy a tener en cuenta la posición de los ecologistas, representados por Mónica Frassoni, que apoyando explícitamente a la ministra Narbona, se quejó por la lejanía española de Kioto y por la construcción excesiva en la costa. En cuanto a lo primero, el Presidente puso de manifiesto el esfuerzo realizado desde 2004 y en cuanto a la costa y sus corruptelas es, a mi juicio, deseable que algunas autonomías hicieran los deberes para no sacar los colores a España, aquí en Bruselas.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Es bueno y me aclara lo que no había entendido en la prensa

Anónimo dijo...

S'i la cortesìa de la oposición de Sarkozy está muy bien descrita en el artículo de debajo.Me parece que el PP español no tiene remedio

Anónimo dijo...

Parece claro que en la memoria histórica no te tose nadie

Jorge dijo...

Le hacemos llegar el artículo:
"¿Consiguen los terroristas su objetivo?"
Leer en:
http://www.worldimagepress.org/Despana.htm

Artículo Copyright free.

Un saludo:
Carlos Manuel Balderas

Anónimo dijo...

Lo de las comunidades autónomas y las urbanizaciones de la costa me temo que no solo sacan los colores las del pp sino también las socialistas.Con la costa todos son voraces y excesivos