lunes, 19 de noviembre de 2007

Sarko en Estrasburgo


Esta semana en sesión solemne del Parlamento Europeo, en Estrasburgo, hemos recibido al hiperactivo presidente francés, Nicolas Sarkozy. Sus propuestas, variadas e interesantes en apariencia, recibieron, sin embargo, una tibia acogida en el hemiciclo. Nada que ver con la reciente y calurosa recepción en el Senado norteamericano. Seguramente mis colegas conocen ya lo suficiente al personaje como para no dejarse arrastrar fácilmente en su "velocipolítica", política de la velocidad, salto dialéctico de un asunto al otro que impide, a veces, la reflexión y la crítica. Eso sí, recibió un exquisito trato de todas las minorías parlamentarias que cortésmente se levantaron a aplaudir, incluido el exprimer ministro Michel Rocard y los partidos socialista y comunista franceses, demostrando que los modos y formas de la leal oposición nada tienen que ver con lo que se destila últimamente, por ejemplo, en la madrileña Carrera de San Jerónimo.

Sarko realizó, al comienzo de su alocución, un análisis del "no" francés a la malograda Constitución Europea. Éste no supuso, para él que votó sí, el mero rechazo de un texto sino un signo de una profunda crisis de negación. Negación al miedo a la globalización o a los ataques a las identidades y culturas nacionales. Negación en tiempos de la más profunda crisis que ha sufrido el proyecto europeo en sus cincuenta años de existencia. Sería un error, fueron sus palabras, considerar que el nuevo tratado, cuya aprobación por aquellos que apoyaron la Constitución agradeció, acaba esta crisis. El nuevo tratado cierra, para el presidente francés, la crisis institucional, en efecto, pero no la crisis política y moral que sólo se solucionará mediante el debate, la democracia y la política. La vía política “es la única capaz de determinar cuál es la Europa de mañana”. Una Europa que no entiende como una máquina de hacer reglas sino como una esperanza compartida por todos los ciudadanos europeos.

Dio, a continuación, unas pinceladas sobre cuáles serán las prioridades de la presidencia francesa de la Unión durante el segundo semestre de 2008: refundación de la política agrícola (PAC), impulso común de la inmigración, desarrollo de una política europea de defensa, relanzamiento de la política mediterránea, enmarcada en su Unión Mediterránea, etc.

Entre lo más destacable de su discurso señalaría su defensa de la regla de la mayoría frente a la tiranía de la unanimidad. Pero, Monsieur Sarkozy, ¿aceptaría Francia la regla de la mayoría para cortar el despilfarro que supone la existencia de la sede de Estrasburgo llevando todas las sesiones a Bruselas? En todo caso, España, y por el interés de regiones tales como Asturias, se deberá emplear a fondo en esa negociación de la PAC, donde los franceses han disfrutado de una preeminencia histórica.

Nota.-A raíz de mi intervención con motivo del Día Internacional del ictus (LNE ,26 de Octubre) se ha puesto en contacto con mi oficina bruselense el cantante portorriqueño Ricky Martin, cuyo ritmo (Un pasito p´alante María) utilicé para volver a andar. Las actividades filantrópicas del Sr. Martin se pueden seguir en www.rickymartinfoundation.org

5 comentarios:

Anónimo dijo...

volvemos a recordarle su famoso articulo en este blog en el mes de octubre.

"Disfrutan como enanos"

Es el titular de la última de “Público” en uno de sus primeros días de fulgurante aparición. Se refiere a los resultados de fútbol del Barça y del Sevilla. El diario se reclama de la izquierda pero no tiene en cuenta la preocupación por el lenguaje de los enfermos acondroplasia o enanos. Felipe Ordiv y Carmen, son mis amigos. Tienen una asociación y entre sus reivindicaciones no es pequeña esta del respeto. Hay ya mucho cuidado con el racismo, con el sexismo, con la homofobia pero no con todas las minusvalías y marginaciones. “Público” se columpiado en público.

Hoy califica a Sarkozy como "el hiperactivo presidente" ¿sabe usted lo que es la Hiperactividad?

Tiene usted razon no se tiene en cuenta esta enfermedad que afecta sobre todo a nuestros pequeños. La hiperactividad.

Muy mal le sento la expresion del diario deportivo "disfrutan como enanos", pero no tanto la de la Consejeria de Salud "locos por el remate", ni el mismo error que comete usted al calificar como hiperactivo al presidente frances.

Hay que tener mucho cuidado con el lenguaje. Nos solemos columpiar mucho en publico

Anónimo dijo...

Tiene razon Antonio, muchos se reclaman de izquierdasn pero no tienen en cuenta la preocupacion por el lenguaje de los afectados por el Transtorno de Deficit de Atencion con/sin hiperactividad. (TDHA) comúnmmente denominados "hiperactivos". Hay mucho cuidado con el racismo, pero no con todas las minusvalías como los miles de niños, adolecentes y no tan jóvenes afectados por la hiperactividad.

Anónimo dijo...

hay mucho fascista camuflado de internauta

Anónimo dijo...

!ala! a calificar como fascista al que discrepa. Se pide una utilizacion no discriminatoria del lenguaje.

Pero lo que vende es lanzar balones fuera, y calificar de extrema derecha, falangista o facha al que con el uso del dialogo abre un debate que abrio el señor Masip con su "disfruta como enanos".

Venga...ahora otro piropo.

Anónimo dijo...

Valiente estupidez...